1. La Constitución Española de 1978: Bases del Estado
Art. 1.
- 1. España se constituye en un Estado social y democrático de Derecho, que propugna como valores superiores de su ordenamiento jurídico la libertad, la justicia, la igualdad y el pluralismo político.
- 2. La soberanía nacional reside en el pueblo español, del que emanan los poderes del Estado.
- 3. La forma política del Estado español es la monarquía parlamentaria.
Art. 2. La Constitución se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles, y reconoce y garantiza el derecho a la autonomía de las nacionalidades y regiones que la integran y la solidaridad entre todas ellas.
Art. 137. El Estado se organiza territorialmente en municipios, en provincias y en las Comunidades Autónomas que se constituyan. Todas estas entidades gozan de autonomía para la gestión de sus respectivos intereses.
Art. 155. Si una Comunidad Autónoma no cumpliere las obligaciones que la Constitución u otras leyes le impongan, o actuara de forma que atente gravemente al interés general de España, el Gobierno […] podrá adoptar las medidas necesarias para obligar a aquella al cumplimiento forzoso de dichas obligaciones o para la protección del mencionado interés general.
Este es un texto histórico-jurídico de fuente primaria: un fragmento original de la Constitución Española de 1978. Elaborada por consenso durante la Transición, establece los principios fundamentales, la forma política y la organización territorial del Estado.
Contexto Histórico
El texto surge tras la muerte de Francisco Franco (1975), marcando el paso de la dictadura a la democracia bajo el reinado de Juan Carlos I y el gobierno de Adolfo Suárez. La Constitución fue el resultado de un consenso necesario para resolver la organización territorial y garantizar la unidad nacional.
2. Discurso del Rey Juan Carlos I ante el 23F
“Al dirigirme a todos los españoles con brevedad y concisión en las circunstancias extraordinarias que en estos momentos estamos viviendo, pido a todos la mayor serenidad y confianza y les hago saber que he cursado a los Capitanes Generales de las regiones militares, zonas marítimas y regiones aéreas la orden siguiente: Ante la situación creada por los sucesos desarrollados en el palacio del Congreso, y para evitar cualquier posible confusión, confirmo que he ordenado a las autoridades civiles y a la Junta de Jefes del Estado Mayor que tomen las medidas necesarias para mantener el orden constitucional dentro de la legalidad vigente. […] La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la Patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático…”
Este discurso, emitido por el rey Juan Carlos I durante el intento de golpe de Estado del 23 de febrero de 1981, fue crucial para frenar la sublevación y reafirmar el compromiso de la Corona con el orden constitucional.
3. El Compromiso Político de Adolfo Suárez
“Puedo prometer y prometo que nuestros actos de gobierno constituirán un conjunto escalonado de medidas racionales y objetivas para la progresiva solución de nuestros problemas. Puedo prometer y prometo, intentar elaborar una Constitución en colaboración con todos los grupos representados en las Cortes… Puedo prometer y prometo un marco legal para institucionalizar cada región según sus propias características.”
En este discurso electoral, Adolfo Suárez, líder de la Unión de Centro Democrático (UCD), sintetiza el espíritu de la Transición: la búsqueda de un consenso nacional, la normalización de la vida política y la construcción de un sistema democrático estable basado en la legalidad y la transparencia.
