El Reinado de los Reyes Católicos: El Inicio del Estado Moderno
Los 30 años que duró el reinado de Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón pueden considerarse el inicio de la construcción del Estado moderno español. Las medidas tomadas durante su mandato permitieron la unificación territorial y religiosa, el sometimiento político de nobles, clero y burgueses, la conquista de América, la unificación ibérica y la creación del Imperio europeo de los Austrias. Con todo esto, empezó a asentarse una monarquía autoritaria.
Isabel asumió la Corona castellana tras la muerte de su hermano Enrique IV y una guerra civil entre sus partidarios y los de la hija de su hermano, Juana (la Beltraneja). Esta unión debe entenderse como una mera Unión Dinástica de dos Coronas (Castilla y Aragón) en la que cada una siguió rigiéndose por sus propias leyes, moneda, instituciones y Cortes.
Sometimiento político de los estamentos
- Nobleza: Se les concedieron los principales cargos políticos y militares. Perdieron capacidad de sublevación al no poder crear milicias. Se incrementaron sus rentas y privilegios a cambio de aceptar la autoridad real. Destacan las Cortes de Toledo (1480), donde devolvieron tierras, y las Cortes de Toro (1505), donde se aprobó el mayorazgo.
- Clero: Los reyes obtuvieron el Privilegio de Presentación, obligando al Papa a elegir candidatos propuestos por el monarca. A cambio, obtuvieron el control ideológico del Estado. Se creó el tribunal de la Inquisición para tratar la herejía.
- Municipios: Para reducir la autonomía de las ciudades, la Corona sustituyó el poder de las Cortes por nuevos consejos y controló los municipios mediante la figura del corregidor, quien presidía los cabildos y fiscalizaba a alcaldes y regidores.
Nuevos órganos de gobierno y control
- Burocracia: Especialización formada por juristas y letrados.
- Consejo Real: Órgano consultivo principal (Consejo de Castilla).
- Justicia: Creación de audiencias territoriales y dos Chancillerías (Valladolid y Granada).
- Santa Hermandad: Milicias urbanas para la pacificación social y erradicación del bandidaje.
- Ejército permanente: Integrado por mercenarios, con predominio de la infantería y uso de los Tercios.
- Diplomacia: Uso de embajadores permanentes bajo la premisa de la Razón de Estado.
Unificación territorial y religiosa
La unificación territorial se consolidó con la conquista de Granada (1492) y la incorporación de Navarra (1512). En el ámbito religioso, la Inquisición (1478) persiguió a falsos conversos y disidentes. El decreto de expulsión de los judíos (1492) y la posterior política de conversión forzosa de los mudéjares (moriscos) buscaron la uniformidad ideológica del reino.
Política exterior y expansión
Conquistas y descubrimientos
La política exterior se centró en el dominio de Italia (reino de Nápoles) y el control del Norte de África. El descubrimiento de América, impulsado por las Capitulaciones de Santa Fe, convirtió a Castilla en la potencia dominante tras el Tratado de Tordesillas. La creación de la Casa de Contratación de Sevilla (1503) permitió controlar el tráfico comercial y humano con las nuevas tierras.
Política matrimonial
Los Reyes Católicos utilizaron los matrimonios de sus hijos para aislar a Francia y fortalecer alianzas con Austria e Inglaterra. La unión de Juana la Loca con Felipe el Hermoso dio lugar al nacimiento de Carlos I, consolidando la dinastía de los Habsburgo en España.
Conclusión
El reinado de los Reyes Católicos fue un período brillante en la creación de estructuras administrativas y conquistas territoriales. Las medidas adoptadas marcaron los dos siglos venideros, periodo en el que la monarquía hispana protagonizó la política europea, perfeccionando las bases instauradas por los primeros monarcas católicos.
