Evolución política y social de España: De Alfonso XIII a la Segunda República

Reinado de Alfonso XIII

El gobierno durante el reinado de Alfonso XIII se constituía en dos partidos dinásticos, el conservador y el liberal, que mantenían redes clientelares. Este sistema de turno pacífico empezó a debilitarse por divisiones internas, el debilitamiento del caciquismo y el crecimiento de partidos al margen del gobierno (republicanos, socialistas y nacionalistas).

Alfonso XIII fue un protagonista activo, premiando y castigando a dichos partidos. La política de este periodo se caracterizó por el aumento de la conflictividad social, el anticlericalismo de las clases populares y un problema militar derivado de su obsolescencia, el exceso de oficiales y su creciente protagonismo político.

Factores de la crisis de la Restauración

  • Movimientos nacionalistas: Especialmente en el País Vasco y Cataluña.
  • Guerra colonial en Marruecos.
  • Enfrentamiento entre el ejército y la prensa catalanista: El caso del Cu-Cut! dio lugar a la Ley de Jurisdicciones, que sometía las ofensas a la patria, al ejército o a la bandera a la jurisdicción militar.

La reacción ante esta situación fue el movimiento regeneracionista, representado por el conservador Antonio Maura y el progresista José Canalejas, quienes intentaron reformar el sistema, aunque el miedo a una democracia plena impidió reformas profundas.

Gobiernos destacados

  • Gobierno de Maura (1907-1909): Buscaba un Estado eficaz sin la participación de las clases populares. Implementó la reforma administrativa local, una reforma electoral antidemocrática y medidas sociales como el descanso dominical y el derecho a huelga.
  • Gobierno de Canalejas (1909-1912): Impulsó un reformismo liberal limitando el poder de la Iglesia (Ley del Candado), estableciendo el servicio militar obligatorio, eliminando el impuesto de consumos e impulsando la educación pública. Fue asesinado por anarquistas en 1912.
  • Gobierno de Dato: Legisló la Ley de Mancomunidades, otorgando autonomía administrativa, pero no política, a Cataluña.

Impacto internacional: Marruecos, Primera Guerra Mundial y Revolución Rusa

La Guerra de Marruecos (1909-1927) surgió tras el desastre del 98, impulsada por los intereses mineros de la oligarquía y el deseo del ejército de recuperar prestigio. Tras la Conferencia de Algeciras (1906), España obtuvo el protectorado del Rif.

Crisis y consecuencias

  • Semana Trágica de Barcelona (1909): Provocada por el envío de tropas reservistas a Marruecos. Resultó en una huelga general, motines anticlericales y una dura represión.
  • Desastre de Annual (1921): Derrota estrepitosa ante las fuerzas de Abd el-Krim.
  • Expediente Picasso: Comisión de investigación sobre la corrupción y falta de equipo militar, cuya tramitación fue obstruida por los militares.

La neutralidad española en la Primera Guerra Mundial supuso una oportunidad económica, pero provocó inflación y carestía, derivando en el trienio bolchevique en Andalucía. La triple crisis de 1917 (militar, política y social) y el impacto de la Revolución Rusa marcaron el fin de la estabilidad del sistema.

Dictadura de Primo de Rivera y fin de la Monarquía

El 13 de septiembre de 1923, Miguel Primo de Rivera dio un golpe de Estado con el apoyo de Alfonso XIII, el ejército y el empresariado catalán.

Fases de la dictadura

  • Directorio Militar (1923-1925): Suspensión de la Constitución de 1876, represión del movimiento obrero y fin de la guerra de Marruecos tras el Desembarco de Alhucemas.
  • Directorio Civil (1925-1930): Creación de la Unión Patriótica, intervencionismo económico (monopolios como Telefónica) y obras públicas.

Tras la dimisión de Primo de Rivera en 1930, el Pacto de San Sebastián unió a las fuerzas opositoras. Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 funcionaron como un plebiscito que provocó la caída de la monarquía y el inicio de la Segunda República.

Segunda República: Gobierno provisional y Constitución de 1931

La Segunda República nació con una fuerte polarización entre republicanos y antirrepublicanos. La Constitución de 1931 estableció:

  • Laicidad del Estado: Separación Iglesia-Estado, matrimonio civil y divorcio.
  • Sufragio universal: Incluyendo el voto femenino, tras el histórico debate entre Clara Campoamor y Victoria Kent.
  • Descentralización: Reconocimiento de estatutos de autonomía.
  • Derechos sociales: Educación pública, laica y mixta.

Bienio Reformista (1931-1933)

El gobierno de Manuel Azaña buscó modernizar España mediante reformas estructurales:

  • Militar: Subordinación al poder civil y reducción de oficiales.
  • Agraria: Ley de Bases de Reforma Agraria (que sufrió gran obstrucción).
  • Educativa: Construcción de miles de escuelas para reducir el analfabetismo.
  • Territorial: Estatuto de Autonomía de Cataluña.

La oposición fue feroz: los anarquistas (sucesos de Casas Viejas), el ejército (golpe de Sanjurjo) y la derecha antirrepublicana conspiraron contra el gobierno.

Bienio Radical-Cedista y Frente Popular

Tras la victoria de la CEDA y el Partido Radical en 1933, se paralizaron las reformas. El temor a un régimen fascista provocó la Revolución de octubre de 1934, duramente reprimida en Asturias.

En 1936, el Frente Popular ganó las elecciones, retomando las reformas. Sin embargo, el clima de violencia política y la conspiración cívico-militar (Mola, Franco, Sanjurjo) culminaron en el golpe de Estado del 17 de julio de 1936, dando inicio a la Guerra Civil.

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