El Origen de la Restauración
El 1 de diciembre de 1874, Alfonso de Borbón, hijo de la exreina Isabel II, dirigió a la nación española el conocido como Manifiesto de Sandhurst. En este documento público, afirmaba que la única solución para los problemas de estabilidad política era el restablecimiento de una monarquía constitucional que restaurase el orden y garantizara el normal funcionamiento de las instituciones.
El Sistema Canovista: Diseño y Estructura
Antonio Cánovas del Castillo fue el principal artífice del sistema político de la Restauración, conocido por la historiografía como sistema canovista. Este modelo se basaba en dos pilares fundamentales: el seguimiento del modelo inglés y el falseamiento del sistema electoral.
Bases del Modelo
La Restauración se configuró como una monarquía liberal basada en la balanza de poderes entre la Corona y el Parlamento, promoviendo la alternancia pacífica en el poder de los dos grandes partidos políticos. El sistema descansaba en tres ejes:
- Instituciones básicas: Monarquía y Cortes, legitimadas por la historia como vertebradoras de la nación.
- Bipartidismo: Alternancia pacífica basada en la confianza del Rey o las Cortes.
- Marco constitucional: Un espacio donde se integraran las dos grandes corrientes políticas.
Los Partidos Dinásticos
Los dos grandes partidos, denominados dinásticos, fueron:
- Partido Conservador (Liberal-Conservador): Dirigido por Cánovas, sucesor del partido moderado. Sus bases sociales eran la oligarquía terrateniente y la burguesía industrial.
- Partido Liberal (Fusionista): Dirigido por Práxedes Mateo Sagasta. Representaba al viejo liberalismo progresista, con una base social compuesta por la pequeña burguesía y las clases medias.
Ambos compartían la defensa de la monarquía constitucional borbónica, el orden burgués, la economía capitalista y una concepción unitarista y centralista del Estado.
La Constitución de 1876
El objetivo de Cánovas era evitar la redacción de una nueva Constitución con cada cambio de gobierno. La nueva Carta Magna, de carácter doctrinario y flexible, permitió la estabilidad política hasta 1923.
Características Principales
- División de poderes conservadora: La Corona actuaba como árbitro, poseyendo el poder ejecutivo, compartiendo el legislativo con las Cortes y disponiendo de mecanismos de control (veto, disolución de cámaras).
- El Senado: Cámara conservadora compuesta por senadores vitalicios, designados por derecho propio (aristocracia, jerarquías militares y eclesiásticas) o elegidos por grandes corporaciones y mayores contribuyentes.
- Declaración de derechos: Recogía las conquistas de la Constitución de 1869 (libertades de opinión, reunión, asociación e inviolabilidad del domicilio).
El Funcionamiento Real: El Turnismo y el Fraude
En la práctica, el sistema se basaba en el falseamiento de sus premisas constitucionales mediante tres mecanismos:
- Turno de partidos: Los cambios de gobierno eran pactados de antemano entre los líderes de los partidos y el Rey, asegurando una mayoría parlamentaria artificial.
- Fraude electoral sistemático: Con la complicidad de la Corona y los partidos, se garantizaba que el relevo de gobierno tuviera apariencia de apoyo popular.
- Manipulación y Caciquismo: Especialmente tras el sufragio universal, se utilizó una red clientelar donde los caciques —personas con enorme influencia local— ejercían un poder paralelo al Estado para asegurar los resultados electorales a cambio de favores.
