La Guerra de Sucesión y el cambio dinástico
Tras la muerte de Carlos II sin descendencia, se produjo un conflicto sucesorio entre Felipe de Anjou y el Archiduque Carlos, derivando en un enfrentamiento internacional que medía la hegemonía de Francia frente a Inglaterra. El 1 de noviembre de 1700, Felipe V fue proclamado rey, pero las actuaciones de su abuelo, Luis XIV, y la falta de reconocimiento de Leopoldo I condujeron a la Guerra de Sucesión (1702-1714).
- El conflicto fue favorable a los austracistas hasta la Batalla de Almansa (1707).
- En 1711, Inglaterra cambió de bando al ser nombrado el Archiduque nuevo emperador.
- La Paz de Utrecht y Rastatt (1713-1714) consolidó a Inglaterra como el máximo beneficiario.
Francia pasó de enemiga a aliada, mientras que Inglaterra se convirtió en la principal rival. Isabel de Farnesio, segunda esposa de Felipe V, orientó al monarca a recuperar antiguas posesiones. Al no poder lograrlo en solitario, se acercaron a Francia mediante los Pactos de Familia (1733 y 1743), recuperando Nápoles, Sicilia y el Ducado de Parma.
El absolutismo borbónico y las reformas administrativas
Felipe V implantó el absolutismo a la francesa. Sus reformas principales incluyeron:
- Decretos de Nueva Planta (1707, 1715 y 1716): Anulación del régimen foral de la Corona de Aragón, logrando la unión jurídica e institucional en España (excepto en el País Vasco y Navarra).
- Administración: Las secretarías sustituyeron a los consejos, quedando solo el Consejo de Castilla como máximo órgano político.
- Territorio: División en intendencias, dirigidas por un intendente con funciones de justicia y policía.
- Hacienda: Ante la situación ruinosa, se obligó a Aragón a contribuir como Castilla.
El reformismo también alcanzó al ejército, la armada y la cultura, destacando la creación de las Reales Academias.
Expansión económica y sociedad en el siglo XVIII
Fue un siglo de expansión demográfica y económica. La agricultura era la actividad principal, con un aumento de la productividad y de los precios (trigo y vino), lo que generó tensiones sociales como el Motín de Esquilache (1766). Este evento fue una advertencia para afrontar problemas agrarios (repoblación de Sierra Morena, supresión de privilegios de la Mesta).
La industria, con un 14% de ocupación, estaba limitada por el carácter gremial. El comercio interior era escaso y el exterior deficitario, siendo América la principal fuente de ingresos. Cataluña destacó como la región más avanzada gracias a la situación favorable de su campesinado.
La Ilustración y el Despotismo Ilustrado
La Ilustración fue una corriente de pensamiento que defendía la razón y la crítica para alcanzar la felicidad. Aunque pretendió reformar el Antiguo Régimen, terminó por desmantelarlo. En España, las ideas llegaron con retraso y fueron seguidas por una minoría (Floridablanca, Jorge Juan, Conde de Aranda).
El Despotismo Ilustrado se materializó bajo el lema: «Todo para el pueblo, pero sin el pueblo». Carlos III, considerado el mejor alcalde de Madrid, impulsó:
- Política exterior: Amistad con Francia y enemistad con Inglaterra.
- Política interior: Tras el Motín de Esquilache (1766), sustituyó a sus ministros italianos por ilustrados españoles y expulsó a los jesuitas (1767).
- Modernización: Reformas económicas, cambio de bandera y del himno nacional.
El reinado de Isabel II: De la Década Moderada al Sexenio Democrático
Durante la Década Moderada (1844-1854), bajo el mando de Narváez, se creó la Guardia Civil (1844) y se promulgó la Constitución de 1845. La corrupción y los favoritismos provocaron la Vicalvarada de O’Donnell, dando inicio al Bienio Progresista (1854-1856), marcado por la desamortización de Madoz y la creación del Banco de España.
Tras un breve periodo moderado, el Gobierno Largo de la Unión Liberal (1858-1863) impulsó la expansión económica (ferrocarriles) y expediciones militares (Marruecos, Santo Domingo, Conchinchina y México). Finalmente, el Pacto de Ostende (1866) y la crisis de subsistencia desembocaron en la Gloriosa Revolución del 19 de septiembre de 1868, dando paso al Sexenio Democrático.
La Primera República (1873)
El 11 de febrero de 1873 se proclamó la Primera República. Estanislao Figueras realizó medidas democráticas y convocó Cortes Constituyentes, donde ganaron los federalistas. Posteriormente, Pi y Margall defendió una constitución federal al estilo estadounidense, lo que provocó el movimiento cantonalista. La inestabilidad fue gestionada sucesivamente por Nicolás Salmerón (unitario) y Emilio Castelar (decreto ley).
