La Paz Armada (1871-1914)
El periodo comprendido entre 1871 (fin de la guerra franco-prusiana) y 1914 (inicio de la Primera Guerra Mundial) se conoció como Paz Armada. Se denominó «paz» porque, estrictamente hablando, las naciones no estaban en conflicto directo, y «armada» debido al recelo y la desconfianza mutua que originaron un rearme masivo y la construcción de buques, cañones, ametralladoras y aeroplanos.
Todo este desarrollo fue posible gracias a los avances científicos y tecnológicos derivados de la Segunda Revolución Industrial. Entre 1912 y 1914, las posturas diplomáticas y militares se endurecieron; Alemania tomó la iniciativa y definió nuevas políticas militares, como la extensión del servicio militar a tres años.
Etapas de la Primera Guerra Mundial
Guerra de movimientos (1914)
Fue la primera etapa del conflicto, caracterizada por el rápido desplazamiento de los ejércitos. Alemania implementó el Plan Schlieffen, buscando derrotar a Francia invadiendo Bélgica para luego centrarse en Rusia. Sin embargo, el avance alemán fue detenido en la Batalla del Marne, provocando el estancamiento del conflicto.
Guerra de trincheras (1915-1917)
Fue la etapa más larga y se caracterizó por el desgaste y las difíciles condiciones de vida. Los ejércitos cavaron largas líneas de defensa para protegerse. En este periodo se generalizó el uso de ametralladoras, gases tóxicos y armamento pesado, resultando en enormes pérdidas humanas.
Crisis de 1917
El agotamiento social, político, económico y militar provocó protestas entre la población y los soldados. Dos acontecimientos marcaron este año: la Revolución Rusa, que llevó a Rusia a retirarse de la guerra, y el ingreso de Estados Unidos al conflicto junto a los Aliados.
Consecuencias de la Gran Guerra y el Tratado de Versalles
La Primera Guerra Mundial dejó profundas secuelas políticas, económicas y sociales. Desaparecieron grandes imperios (alemán, ruso, otomano y austrohúngaro) y surgieron nuevos países, mientras que Estados Unidos emergió como una nueva potencia mundial.
El Tratado de Versalles (1919), firmado entre Alemania y los vencedores (Francia, Inglaterra y Estados Unidos), impuso sanciones severas:
- Alemania perdió territorios y colonias.
- Reducción drástica de su ejército y armamento.
- Pago de enormes indemnizaciones económicas.
- Prohibición de militarizar ciertas zonas.
- Responsabilidad total del conflicto atribuida a Alemania.
Este tratado fue percibido como humillante, generando resentimiento y pobreza, lo que facilitó el ascenso de movimientos extremistas como el nazismo, liderado por Adolf Hitler.
La Crisis de 1929: El Jueves Negro
Los precios de las acciones alcanzaron valores exorbitantes, superando el ritmo real de la economía. El jueves 24 de octubre de 1929, conocido como Jueves Negro, más de 13 millones de acciones se pusieron a la venta sin encontrar compradores, provocando el colapso de la bolsa.
Las consecuencias sociales fueron devastadoras: desempleo masivo, incremento de la mendicidad y migración del campo a la ciudad. Incluso la burguesía profesional vio sus salarios reducidos a niveles mínimos.
La crisis se vuelve mundial
Tras la guerra, Estados Unidos se convirtió en el principal acreedor mundial. La caída de su bolsa afectó a más de 15 países, reduciendo drásticamente las exportaciones. Alemania, dependiente de los préstamos estadounidenses para pagar sus deudas de guerra a Francia y Gran Bretaña, entró en una crisis profunda hacia 1931, arrastrando a toda Europa al colapso económico.
