1. Una paz ficticia
La Primera Guerra Mundial dejó un escenario lleno de conflictos. La tensión internacional fue enorme, exacerbada por los problemas derivados de la posguerra y los acuerdos adoptados en Versalles, que comportaron graves dificultades económicas y políticas en los países derrotados. La crisis económica de 1929 y el auge del fascismo acrecentaron las dificultades económicas, mientras que el expansionismo nazi en Europa condujo a un conflicto previsible. Por su parte, Japón profundizó su política imperialista buscando el dominio en el área del Pacífico.
2. La política expansionista de Alemania
La primera consecuencia del ascenso de Hitler al poder fue el abandono de Alemania de la Sociedad de Naciones (SDN). De este modo, emergía una actitud de desafío a la sede y la defensa de la fuerza como instrumento de la acción exterior. A principios de 1935, Alemania procedió a la anexión del Sarre, un territorio alemán que el Tratado de Versalles había confiado a la Sociedad de Naciones. Posteriormente, Hitler ordenó que su ejército ocupase la región de Renania, un territorio alemán cuya remilitarización había sido prohibida por el Tratado de Versalles.
3. Debilidad de las democracias
Los países parlamentarios democráticos (Francia y Gran Bretaña) se encontraban en ese momento en una situación de debilidad, presionados por el ascenso de los fascismos y por la influencia comunista.
4. La formación del Eje
En 1935 estallaron una serie de guerras periféricas: la de Etiopía, provocada por la invasión italiana; la Guerra Civil Española, provocada por la sublevación militar; y la guerra chino-japonesa, tras la invasión de China por Japón. Todas fueron sostenidas por regímenes fascistas. En 1936 se formalizó el Eje Roma-Berlín, que consolidó la cooperación entre Mussolini y Hitler. Asimismo, Japón firmó con Alemania el Pacto Antikomintern contra la Unión Soviética.
5. El fracaso de las políticas de apaciguamiento
Las iniciativas expansionistas de Alemania, Italia y Japón se vieron favorecidas por la actitud de las democracias. La política de apaciguamiento tuvo una de sus principales expresiones en la decisión de no intervenir en la Guerra Civil Española. Hitler, con la convicción de que las democracias no se atreverían a enfrentarse a él, se lanzó a una agresiva política exterior:
- 1938: Invadió Austria y celebró un referéndum para su anexión (Anschluss), que dio un resultado favorable. Después, se anexionó la región checa de los Sudetes.
- Septiembre de 1938: Convocó una conferencia en Berlín y consiguió la aprobación de Gran Bretaña, Francia e Italia para la ocupación de los Sudetes, respetando el resto de Checoslovaquia. Sin embargo, más tarde Hitler invadió y ocupó toda Checoslovaquia.
- Agosto de 1939: Alemania firmó un pacto de no agresión con la URSS, acordando invadir y dividirse Polonia.
- 1 de septiembre de 1939: Alemania invadió Polonia y la Segunda Guerra Mundial había comenzado.
Antecedentes clave
- Invasión japonesa de Manchuria: Realizada con extrema violencia, se practicaron matanzas y desplazamientos forzados de la población civil. En febrero de 1932, bajo el nombre de Manchukuo, el territorio fue finalmente incorporado al Imperio Japonés.
- La conquista italiana de Abisinia: Mussolini imaginó la creación de un imperio africano que otorgase a Italia el papel de gran potencia colonial y el dominio del Mediterráneo. Tras la conquista, proclamó el nacimiento del Imperio italiano.
- Remilitarización de Renania: El 7 de mayo de 1936, 30.000 soldados alemanes irrumpieron en el territorio, contraviniendo los términos del Tratado de Versalles.
- La Guerra Civil Española: Conflicto político, social y armado que llevó a España a una profunda crisis tras el fracaso del golpe de Estado del 17 y 18 de julio de 1936. Fue uno de los conflictos más cruentos, generando más de 500.000 muertos.
- El Anschluss (Anexión de Austria): El Tratado de Versalles prohibía la unión de Alemania y Austria. Ante la inestabilidad política austriaca, Hitler presionó al primer ministro para conseguir la unión, la cual fue ratificada mediante un referéndum.
- Crisis de los Sudetes: La ocupación de esta región de Checoslovaquia, habitada por población de origen alemán, fue un paso decisivo en la política agresiva de las potencias fascistas.
