Causas y efectos de la Gran Depresión: Del Crac del 29 a la recuperación económica

Consecuencias del Tratado de Versalles

Las duras condiciones impuestas a Alemania por el Tratado de Versalles condicionaron su economía con cuantiosas indemnizaciones, de las cuales apenas pudo pagar una quinta parte en 1921. Francia decidió ocupar la cuenca del Ruhr, lo que significó la pérdida de su cuenca minera y su mayor zona industrial. Alemania experimentó un incremento de los precios, la hiperinflación y la pérdida de valor del marco. Estas exigencias económicas supusieron consecuencias políticas: el nacionalismo radical y el populismo se aprovecharon de la situación. Al mismo tiempo, en Francia se incrementó el sentimiento antialemán.

El origen de la crisis: El Crac del 29

No todos los estudios están de acuerdo sobre el origen de la crisis; algunos hablan de superproducción y otros de subconsumo:

  • Industria: Se había producido un incremento importante de la producción, generando abundancia de productos industriales. Los trabajadores habían mejorado sus salarios, pero no lo suficiente.
  • Agricultura: Se generaron excedentes de productos agrícolas. La incorporación de otros países a la producción complicó la situación de EE. UU., ya que alimentaban a escala mundial los excedentes sin mercados para absorberlos.

El desplome bursátil

La crisis de la bolsa fue determinante. Desde septiembre de 1929 se inició un descenso tras varios años de crecimiento. En la última semana de octubre se produjo el desplome de la bolsa, tras acumularse órdenes de venta desde 1921. Ese desajuste entre la oferta y la demanda hizo que el valor de las acciones cayera en picado. El 29 de octubre, el Martes Negro, el pánico fue tremendo: todo el mundo quería vender para recuperar algo de capital.

Impacto sistémico

La crisis de la bolsa acabó afectando a todos los sectores económicos:

  • Sistema bancario: Quienes habían tomado dinero no podían devolverlo, por lo que las entidades no podían reponer los depósitos por falta de recursos, provocando la quiebra de más de 4.000 bancos.
  • Crisis industrial: La falta de ahorro y la disminución del crédito provocaron el descenso del consumo, los stocks se acumularon y los precios se hundieron. El paro aumentó de 1,6 a 12 millones.

Las dimensiones mundiales de la economía estadounidense explican que EE. UU. trasladara la crisis al resto del mundo. Las medidas proteccionistas empeoraron la situación. En el aspecto social, las consecuencias fueron terribles: paro, indigencia y aumento de la delincuencia. Desde el punto de vista político, los Estados adoptaron un intervencionismo para evitar la repetición de una crisis similar.

Expansión de la crisis a nivel mundial

La crisis de EE. UU. arrastró a Europa y al resto del mundo por varios factores:

  • Descenso de los precios de los productos estadounidenses, dificultando la competencia de empresas extranjeras.
  • Retroceso de la demanda y descenso de préstamos e inversiones.
  • Imposición de aranceles por parte de EE. UU. para fomentar el consumo interno.

El comercio internacional se redujo un 60% entre 1928 y 1932. Los países más afectados fueron Alemania y Austria. En Europa, esta situación favoreció el ascenso de partidos de corte autoritario. Hitler y el partido nazi capitalizaron el descontento popular, optando por una política autárquica (autosuficiencia económica). Para salir de la crisis, impulsaron una poderosa industria armamentística, aunque la carencia de materias primas vitales los impulsó a la conquista de nuevos territorios.

La recuperación: El New Deal

El presidente Roosevelt implementó un programa de intervención pública conocido como New Deal (nuevo reparto). El Estado optó por el intervencionismo, la subida de precios y el estímulo al consumo. Las actuaciones principales fueron:

  • Creación de una asociación para construir obras públicas que generaran empleo.
  • Acuerdos de precios entre empresas para evitar quiebras.
  • Ley de ajuste agrario para reducir la producción y recuperar precios.
  • Ayudas para el pago de hipotecas y regulación del mercado para evitar desahucios.
  • Ley de relaciones laborales (libertad sindical y negociación salarial).
  • Seguro de desempleo, subvenciones a ancianos y personas dependientes, y control estatal sobre los bancos.

Keynesianismo

John Maynard Keynes sostenía que el Estado debía invertir aumentando el gasto público para crear empleo, lo que aumentaría el consumo, la demanda, los salarios y la renta. Así, el Estado también incrementaría los ingresos fiscales mediante impuestos. Keynes defendía penalizar el ahorro y propuso que el papel de las empresas era invertir, el de los consumidores consumir y el del Estado incentivar la economía. Fue una propuesta innovadora que demostró que el aumento del déficit público no era necesariamente negativo para la recuperación económica.

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