El Fin de la Monarquía de Alfonso XIII y el Bienio Reformista en España

La Dictadura de Primo de Rivera: Del Directorio Militar al Civil

Primo de Rivera pudo retirarse de la política una vez resueltos los problemas por los que España entró en crisis y permitir así la normalidad constitucional.

Pero no lo hizo; en 1925, propuso pasar del Directorio Militar a un Directorio Civil. Para ello, modificó la dictadura añadiendo nuevas medidas:

  • Consejo de Ministros: Dirigido por Primo de Rivera, formado por militares y civiles como José Calvo Sotelo (Hacienda).
  • Organización Corporativa Nacional: Obreros y patronos colaboraron en comités para regular el trabajo.
  • Asamblea Nacional Consultiva: Sustituyó a las Cortes y presentaron un proyecto de Constitución que no fue aprobado.

La dictadura de Primo de Rivera impulsó la economía con ayudas a industrias, monopolios en sectores clave y grandes obras públicas, junto a medidas sociales. Personas como Miguel de Unamuno, José Ortega y Gasset, los republicanos, el PSOE, estudiantes y anarquistas se opusieron a la dictadura.

Consolidación del Régimen y Política Económica

La dictadura de Miguel Primo de Rivera, instaurada en 1923, debía ser temporal, pero el dictador decidió mantenerse en el poder. En 1925 sustituyó el Directorio Militar por un Directorio Civil, creando un gobierno con civiles y militares, lo que mostraba su intención de consolidar un nuevo régimen. Impulsó la Organización Corporativa Nacional (1926), basada en comités paritarios entre obreros y patronos bajo control estatal, y creó una Asamblea Nacional Consultiva (1927) que sustituyó a las Cortes. En 1929 presentó un proyecto de Constitución de carácter autoritario, inspirado en el modelo fascista italiano.

En economía aplicó una política intervencionista, aprovechando la bonanza de los años 20: desarrolló obras públicas, subvencionó industrias (ferrocarriles y navieras), creó monopolios como CAMPSA y la Compañía Telefónica, e impulsó medidas sociales. Sin embargo, no reformó el sistema fiscal y persistieron los problemas agrarios y las desigualdades.

Oposición, Crisis y Caída de la Dictadura

La oposición fue en aumento: intelectuales como Miguel de Unamuno y José Ortega y Gasset criticaron el régimen; republicanos como Manuel Azaña se organizaron en la Alianza Republicana (1926). También crecieron las protestas estudiantiles, obreras y nacionalistas, junto con intentos fallidos de golpe militar como la Sanjuanada (1926).

La crisis económica desde 1929, el aumento del paro y la falta de apoyos debilitaron la dictadura. El rechazo al proyecto constitucional y el distanciamiento con el rey Alfonso XIII llevaron a la dimisión de Primo de Rivera en 1930. El rey encargó el gobierno a Dámaso Berenguer, en una etapa conocida como la “Dictablanda”, pero el intento de volver al sistema anterior fracasó. La oposición se unió en el Pacto de San Sebastián (1930) para instaurar la República. Tras el triunfo republicano en las ciudades en las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, Alfonso XIII abandonó España y el 14 de abril se proclamó la Segunda República de forma pacífica.

La Segunda República Española y el Bienio Reformista

La Segunda República Española se proclamó el 14 de abril de 1931 tras la victoria republicana en las ciudades y el exilio de Alfonso XIII. Se formó un Gobierno Provisional presidido por Niceto Alcalá Zamora, integrado por republicanos, socialistas y nacionalistas.

Desde el inicio surgieron problemas: Francesc Macià proclamó la República catalana, situación solucionada con la promesa de autonomía; se aprobó la Ley de Retiro de la Oficialidad para asegurar la fidelidad del ejército; y hubo fuertes conflictos con la Iglesia por el anticlericalismo, incluyendo la quema de conventos.

La Constitución de 1931 y las Reformas de Azaña

En junio de 1931 se celebraron elecciones a Cortes Constituyentes, con victoria republicano-socialista, en un contexto de conflictividad social como la huelga en Andalucía. La Constitución de 1931 estableció un sistema democrático: soberanía popular, sufragio universal (incluido el femenino), amplios derechos, Cortes unicamerales y Estado laico. También reconocía la autonomía regional, pero su carácter anticlerical generó oposición.

Durante el Bienio Reformista (1931-1933), el gobierno de Manuel Azaña impulsó diversas reformas:

  • Reforma Laboral: Mejoró los derechos de los trabajadores, aunque enfrentó a los empresarios.
  • Reforma Educativa: Amplió la enseñanza pública y laica, aumentando el conflicto con la Iglesia.
  • Reforma Militar: Redujo y subordinó el ejército al poder civil, causando descontento.
  • Reforma Agraria: Intentó repartir tierras, pero fracasó por su lenta aplicación.
  • Reforma Autonómica: Permitió el Estatuto de Cataluña (1932), aunque con oposición.

En conjunto, la República intentó modernizar el país, pero las reformas generaron fuertes tensiones sociales y políticas.

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