El nacimiento y las reformas de la Segunda República Española (1931-1936)

El fin de la dictadura y el camino hacia la República

En enero de 1930 finalizó la dictadura de Primo de Rivera. Alfonso XIII entregó el gobierno al general Berenguer para instaurar una monarquía constitucional, pero este mantuvo una actitud pasiva. Por el contrario, los republicanos se organizaron rápidamente.

En agosto, un grupo de republicanos firmó el Pacto de San Sebastián con el objetivo de acabar con la monarquía y otorgar autonomía a Cataluña. Entre los presentes destacaron figuras como Alcalá-Zamora, Manuel Azaña y Alejandro Lerroux.

La caída de la monarquía

Tras varios intentos fallidos de sublevación, como el de Jaca el 12 de diciembre, Alfonso XIII sustituyó a Berenguer por el almirante Aznar. Este convocó elecciones municipales el 12 de abril de 1931. Aunque los monárquicos ganaron en las zonas rurales, los republicanos se sintieron vencedores al obtener la mayoría en las grandes ciudades. Ante la imposibilidad de reinar, el monarca decidió huir de España.

La Segunda República y la Constitución de 1931

Dos días después se proclamó la Segunda República. El comité surgido del Pacto de San Sebastián formó un gobierno provisional presidido por Alcalá-Zamora, con ministros como Miguel Maura, Alejandro Lerroux y Manuel Azaña. Su labor principal fue convocar elecciones generales y redactar una nueva Constitución.

El 9 de diciembre de 1931 se aprobó la Constitución, la séptima de la historia de España y la primera de carácter republicano. Sus puntos clave fueron:

  • España se define como una república democrática de trabajadores.
  • La soberanía reside en el pueblo.
  • Estado laico y reconocimiento de la propiedad privada.
  • Reconocimiento del voto femenino.
  • Poder ejecutivo controlado por el Jefe del Estado (mandato de 6 años).
  • Igualdad ante la ley y reconocimiento de la autonomía regional.

Aunque fue una constitución avanzada para la época, resultó excluyente y generó tensiones sociales, marcadas por incidentes como la quema de conventos e iglesias.

Las reformas del gobierno republicano

El gobierno de Azaña impulsó reformas fundamentales para modernizar el país:

  • Reformas militares: Reducción del número de mandos y limitación del protagonismo del ejército en la política. Destacó el decreto de responsabilidades y la revisión de ascensos obtenidos durante la guerra de Marruecos o la dictadura.
  • Reformas religiosas: Separación Iglesia-Estado, supresión de la religión oficial, expulsión de los jesuitas, ley de matrimonio civil y divorcio, y prohibición de impartir clases a centros religiosos.
  • Autonomías: Se aprobó el Estatuto de Cataluña (1932) y se inició el proceso para el País Vasco (1936).
  • Reforma agraria: Buscaba expropiar tierras no cultivadas para repartirlas entre campesinos, pero resultó un fracaso que no contentó a los propietarios ni a los jornaleros, derivando en conflictos graves como los de Castilblanco, Arnedo y Casas Viejas.

Cultura y periodos políticos

La República mostró una gran sensibilidad por la educación y la cultura, destacando las Misiones Pedagógicas y el grupo teatral La Barraca, dirigido por Federico García Lorca.

Durante este periodo, España acudió a las urnas en tres ocasiones:

  1. 1931 (Bienio Reformista): Gobierno de Azaña.
  2. 1933 (Bienio Radical-Cedista): Gobierno de Lerroux.
  3. 1936 (Frente Popular): Victoria del Frente Popular con Casares Quiroga como presidente, periodo que culminó con la sublevación militar y el inicio de la Guerra Civil.

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