Estructura y Colapso del Sistema Político de la Restauración Española (1874-1931)

La Restauración Borbónica y el Turno de Partidos

El periodo de la **Restauración** se caracterizó por la implantación de un sistema político estable, impulsado por **Cánovas del Castillo**, basado en el **bipartidismo** y la **monarquía constitucional**. El **Partido Conservador** y el **Partido Liberal** de **Práxedes Mateo Sagasta** se turnaban pacíficamente en el poder, aceptando ambos la Constitución y la Corona. Este turno se aseguraba mediante el **fraude electoral** (prácticas como el encasillado y el pucherazo), lo que dejaba fuera del sistema a fuerzas como republicanos, carlistas, socialistas y nacionalistas.

La Constitución de 1876

Esta carta magna estableció los pilares legales del sistema hasta 1923:

  • **Soberanía compartida** entre el Rey y las Cortes.
  • Implantación de un sistema **bicameral**.
  • Concesión de **amplios poderes al monarca**.
  • El sufragio fue **censitario** hasta 1890, momento en que se aprobó el **sufragio universal masculino**.
  • Se declaró la **religión católica como oficial**, aunque se toleraban otros cultos.

Los Gobiernos durante el Reinado

Durante el reinado de **Alfonso XII** predominó el Partido Conservador, aunque los liberales también ejercieron el poder. Tras la muerte del rey en 1885, comenzó la **Regencia de María Cristina de Habsburgo**, respaldada por el **Pacto de El Pardo** para garantizar la continuidad del turno.

En esta etapa se aprobaron reformas significativas, como la **Ley de Asociaciones** y el sufragio universal masculino, pero simultáneamente aumentaron la **corrupción** y los **conflictos coloniales**, especialmente en Cuba.

La Oposición al Sistema

La oposición estaba fragmentada:

  • **Carlistas y republicanos**, muy divididos internamente.
  • **Nacionalismos periféricos**, destacando el catalán y el vasco (con **Sabino Arana** en el País Vasco).
  • Crecimiento del **movimiento obrero**, dividido entre anarquistas y socialistas (estos últimos fundaron el **Partido Socialista Obrero Español (PSOE)** y la **UGT**).

Las Guerras Coloniales y el Desastre del 98

Conflictos en Cuba y Filipinas

Cuba y Puerto Rico eran colonias clave por su economía azucarera y tabacalera, dependientes de España y sin capacidad de autogobierno. En 1868 se inició en Cuba la **Guerra de los Diez Años**, desencadenada por el **Grito de Yara** de Carlos Manuel de Céspedes, que concluyó con la **Paz de Zanjón** (1878) sin solucionar el problema de fondo.

El independentismo resurgió con fuerza en 1895, impulsado por **José Martí**, mientras en Filipinas surgía un movimiento nacionalista liderado por **José Rizal**. La guerra se recrudeció con la intervención del general Weyler.

Intervención de Estados Unidos y el Fin del Imperio

Estados Unidos, con crecientes intereses económicos en la zona y bajo la presidencia de William McKinley, intervino tras la explosión del acorazado Maine en 1898. Las derrotas españolas en Cavite, Manila y Santiago de Cuba forzaron la **Paz de París** (1898), mediante la cual España perdió Cuba, Puerto Rico, Filipinas y Guam, marcando el **fin de su imperio colonial**.

La Crisis de 1898 y el Regeneracionismo

La derrota, conocida como el **“Desastre del 98”**, generó una profunda **crisis moral y política**. Surgió el **regeneracionismo**, un movimiento crítico con el sistema de la Restauración, con figuras como **Joaquín Costa** y reflejado literariamente en la **Generación del 98**.

Económicamente, aunque se perdieron los mercados coloniales, la repatriación de capitales impulsó la banca y la industria. Políticamente, se intentaron reformas internas con líderes como Francisco Silvela y José Canalejas. No obstante, aumentó el desprestigio del Ejército, crecieron los nacionalismos periféricos y el movimiento obrero, iniciando una nueva etapa de inestabilidad.

El Declive del Sistema y la Dictadura

La Primera Guerra Mundial y la Crisis de 1917

En 1914, el gobierno de Eduardo Dato declaró la **neutralidad** española en la Gran Guerra. La economía se benefició al abastecer a los países beligerantes, pero la consecuente subida de precios afectó gravemente a las clases populares, exacerbando las tensiones sociales.

En 1917 estalló una **triple crisis** que debilitó profundamente a la monarquía:

  1. Protestas de las **Juntas de Defensa** militares.
  2. Convocatoria de la **Asamblea de Parlamentarios**.
  3. Una **huelga general** impulsada por la UGT, la CNT y el PSOE.

Aunque la crisis fue reprimida, la monarquía quedó muy tocada.

Agitación Social y Conflicto en Marruecos

La **Revolución Rusa** de 1917 impulsó la agitación obrera. Entre 1918 y 1920, especialmente en Andalucía, se vivió el **trienio bolchevique**, caracterizado por huelgas y ocupaciones de tierras, lideradas principalmente por la **CNT**. El temor a una revolución social incrementó la represión y la inestabilidad.

La **guerra en Marruecos** agravó la situación. En 1921, el general Manuel Fernández Silvestre sufrió una derrota catastrófica ante **Abd el-Krim** en el **Desastre de Annual**. El escándalo político derivado y el malestar militar facilitaron el **golpe de Estado de Miguel Primo de Rivera** en 1923, con el apoyo del rey, poniendo fin al sistema de la Restauración.

La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

En 1923, Primo de Rivera, apoyado por el rey y el ejército, suspendió la Constitución, disolvió las Cortes y prohibió los partidos políticos.

El Directorio Militar

Durante esta fase inicial, el dictador impuso el **orden público**, el **centralismo** y logró finalizar la guerra en Marruecos.

El Directorio Civil

Posteriormente, intentó estabilizar el régimen mediante una **Asamblea Consultiva** y una política económica **intervencionista** basada en obras públicas y monopolios. Con el tiempo, la oposición creció entre republicanos, nacionalistas, intelectuales y sectores del ejército, mientras los problemas económicos se agudizaban.

El Final de la Monarquía (1930-1931)

Primo de Rivera dimitió en 1930. El rey Alfonso XIII intentó restaurar el sistema constitucional con Dámaso Berenguer, pero la monarquía ya estaba profundamente desprestigiada.

Tras el **Pacto de San Sebastián** y la contundente victoria republicana en las **elecciones municipales de abril de 1931**, se proclamó la **Segunda República**. Alfonso XIII se exilió, concluyendo así su reinado y el periodo monárquico.

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