Evolución del Sufragio y el Movimiento Obrero en la España Contemporánea

Evolución del Derecho al Voto en España

La historia del derecho al voto refleja un proceso de avances y retrocesos tras el cual el sufragio pasó de ser un derecho restringido a las élites a convertirse en una conquista que incluye a toda la ciudadanía. Con la excepción de la Constitución de 1812, que otorgó ciertos derechos políticos y reconocía el sufragio universal masculino indirecto, el sufragio censitario fue el sistema predominante en las primeras constituciones. El voto se concedía solo a quienes cumplían requisitos económicos y sociales, permitiendo que una élite controlara el sistema electoral.

Del Sufragio Censitario al Reconocimiento Universal

La Ley Electoral progresista de 1837 amplió este sufragio al reducir las exigencias económicas, permitiendo participar a una parte más amplia, aunque minoritaria, de la población masculina. El contexto cambió con la Constitución de 1869, que introdujo el sufragio universal masculino por primera vez para mayores de 25 años. Sin embargo, tras la monarquía de Amadeo I y la Primera República, la Restauración restableció el sistema censitario. Aunque la Constitución de 1876 no lo explicitaba, se limitó el voto por capacidad de renta. Finalmente, la Ley Electoral de 1890 restableció el sufragio universal masculino para mayores de 25 años.

El Hito de la Segunda República y el Sufragio Femenino

A inicios del siglo XX, la creciente movilización de las mujeres promovió el movimiento sufragista. En la Segunda República, se logró un avance histórico: la Constitución de 1931 estableció el sufragio universal para toda la ciudadanía (hombres y mujeres). En este proceso destaca la labor de Clara Campoamor. Las primeras elecciones con este sistema se celebraron en noviembre de 1933 y febrero de 1936.

Dictadura y Recuperación Democrática

Tras la Guerra Civil, la dictadura franquista restringió el voto a formas no democráticas. Esta situación no se revirtió hasta el retorno de la democracia con la Constitución de 1978, que garantizó el sufragio universal para toda la ciudadanía mayor de 18 años, consolidando la participación política como un derecho fundamental.

Conceptos Clave del Sistema Electoral

  • Sufragio Censitario: El derecho al voto está circunscrito a una parte de la población con nivel económico y estatus social relevantes, dejando a la mayoría sin voto.
  • Sufragio Universal: Se concede a toda la ciudadanía del Estado. Aunque inicialmente fue solo masculino, luego incluyó a las mujeres. Su única limitación es la edad mínima establecida (en España, los 18 años).
  • Movimiento Sufragista: Este movimiento social internacional tuvo su origen a mediados del siglo XIX en Estados Unidos y Gran Bretaña. Tras numerosas campañas, logró el derecho al voto femenino como paso fundamental hacia la igualdad. En España, fue reconocido en la Constitución de 1931, teniendo en la abogada y diputada Clara Campoamor a su principal defensora.

Desarrollo del Movimiento Obrero en España

El desarrollo del movimiento obrero en España estuvo estrechamente vinculado al proceso de industrialización y a las transformaciones en la propiedad de la tierra. Las primeras protestas fueron de carácter ludista, oponiéndose a la maquinaria moderna, como los sucesos de Alcoy en 1821. A mediados del siglo XIX aparecieron las primeras asociaciones, como la Asociación de Tejedores de Barcelona (1840).

Organización y Corrientes Ideológicas

Pese a la clandestinidad durante los gobiernos moderados de Isabel II, el movimiento cobró fuerza, logrando en el Bienio Progresista la primera huelga general (1855) y, tras la revolución de 1868, la creación de la Sección Española de la AIT (Asociación Internacional de Trabajadores). El movimiento se articuló en dos corrientes ideológicas principales:

  • Socialismo: Liderado por Pablo Iglesias, se fundó el PSOE (1879) y el sindicato UGT (1888).
  • Anarquismo: Se dividió entre una estrategia partidaria del terrorismo y otra volcada al colectivismo y el anarcosindicalismo, que culminó en la creación de la CNT (1910).

Conflictos y Evolución en el Siglo XX

El movimiento obrero protagonizó la Semana Trágica (1909) y la huelga de 1917. El impacto de la Revolución Rusa y el Trienio Bolchevique provocó la aparición del Partido Comunista (1920). Tras colaborar la UGT con la dictadura de Primo de Rivera y sufrir el anarquismo la represión, el socialismo fue clave en el Bienio Reformista de la Segunda República. Tras la victoria del Frente Popular en 1936, el proceso de reformas fue frustrado por el golpe de Estado de julio.

Durante la guerra, el PCE se fortaleció con el apoyo de la URSS, mientras los anarquistas buscaban la revolución social. Tras años de clandestinidad bajo el franquismo, la movilización creció desde 1975 en torno a Comisiones Obreras (1962). En la Transición se legalizaron sindicatos y partidos (PCE, 1977). El consenso permitió los Pactos de la Moncloa (1977), y en 1982 el PSOE accedió al gobierno por mayoría absoluta, permaneciendo en él casi catorce años.

Ideas Relacionadas y Contexto Socioeconómico

1. Relación entre movimiento obrero y sectores económicos

La distribución ideológica dependió de la estructura económica regional:

  • Anarquismo: Fuerte arraigo en zonas de latifundio (Andalucía, Extremadura, Castilla-La Mancha) debido a la desigualdad de la tierra, y en la industria de Cataluña.
  • Socialismo: Mayor incidencia en la minería (Asturias, León), la industria vasca y catalana, y en Madrid.
  • Aragón: En Zaragoza destacaron ambas corrientes. En el campo, el socialismo fue importante en las Cinco Villas y el anarquismo en el Bajo Aragón, vinculado también a la desigual distribución de la propiedad.

2. Los Pactos de la Moncloa (1977)

Fueron acuerdos firmados por los principales partidos políticos con apoyo de sindicatos y empresarios en un contexto de crisis económica. Sus objetivos fueron:

  • Políticos y Sociales: Avanzar en la transición democrática (libertad de expresión), aumentar los derechos de las mujeres (despenalización del adulterio y legalización de anticonceptivos) y sentar las bases de la futura Constitución.
  • Económicos: Aplicar medidas para reducir la inflación y frenar el desempleo mediante una política de moderación aceptada por las fuerzas de izquierda.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *