La nueva monarquía de los Reyes Católicos
Los Reyes Católicos fueron el primer ejemplo de monarquía autoritaria en los reinos hispánicos. Con ellos finalizó el convulso tiempo bajomedieval, dominado por los enfrentamientos entre la nobleza y la monarquía.
Unión dinástica
El matrimonio de Isabel de Castilla y Fernando de Aragón (1469), herederos de las dos coronas con mayor peso en la Península, dio origen a la monarquía hispánica. Esta debe entenderse como una unión dinástica: cada reino siguió rigiéndose por sus propias leyes e instituciones, manteniendo fronteras, aduanas y monedas diferenciadas. No obstante, el mayor peso demográfico y económico de Castilla originó una creciente castellanización de la monarquía durante los siglos XVI y XVII.
La construcción de una monarquía autoritaria
El reforzamiento del poder real
Los monarcas impusieron su autoridad frente a la nobleza y el clero mediante:
- La victoria militar y el control de los grandes señores eclesiásticos (Toro, 1476).
- La recuperación de parte del patrimonio real.
- La garantía de privilegios a la aristocracia (morgados, poder en la Mesta) a cambio de su sumisión política.
Instituciones de la monarquía
Para consolidar su autoridad, crearon:
- Ejército permanente y cuerpo de embajadores.
- Corregidores: delegados reales en villas y ciudades.
- Consejos: El Consejo Real (Castilla) se convirtió en el principal órgano asesor. Se crearon además el de la Inquisición (1483), Órdenes Militares (1489) y Aragón (1494).
- Virreyes: para territorios con leyes específicas.
- Reforma judicial: creación de Chancillerías (Valladolid, Granada) y Audiencias (Galicia, Sevilla).
La configuración del imperio español en el siglo XVI
La herencia de Carlos I
Carlos I de Habsburgo (1516-1556) heredó un vasto imperio europeo y americano. Su ideal fue la Universitas Christiana, un imperio universal bajo su mando, que fracasó debido a la reforma protestante, el enfrentamiento con Francia, la escasa colaboración papal y la amenaza turca.
Los cambios en tiempos de Felipe II
Felipe II (1556-1598) consolidó el imperio e incorporó la corona portuguesa en 1580. Su reinado estuvo marcado por:
- Rebelión en Flandes: La intolerancia religiosa y fiscal provocó la creación de las Provincias Unidas (1579).
- Guerra contra Inglaterra: El fracaso de la Grande Armada (1588) marcó un punto de inflexión.
La crisis del siglo XVII: aspectos socioeconómicos y políticos
El siglo XVII fue un periodo de crisis generalizada en Europa (pestes, malas cosechas, guerras). En España, se sumó la crisis política de los Austrias menores.
Aspectos socioeconómicos
- Demografía: Descenso poblacional debido a guerras, expulsión de los moriscos y epidemias.
- Economía: Deterioro agrario, inflación y mentalidad rendista que arruinó la producción manufacturera.
- Hacienda: Bancarrotas constantes por el gasto militar en Europa.
Aspectos políticos
Destaca la figura de los validos, como el Conde-Duque de Olivares, cuya política centralizadora (Unión de Armas) provocó graves revueltas en Cataluña y Portugal (1640).
Economía y sociedad en la Galicia de los Austrias
Agricultura y transformaciones
Galicia mantuvo una economía de subsistencia. A partir de 1560, la crisis de subsistencia impulsó la introducción del maíz, que permitió un crecimiento demográfico superior al del resto de Europa.
La pesca
El sector pesquero fue vital en el siglo XVI (Pontevedra, Vigo, Baiona), pero sufrió un declive en el XVII debido a las trabas navales y la inseguridad marítima.
Estructura social: la fidalguía
Ante el absentismo de la alta nobleza, emergió la fidalguía, una nobleza segundona que actuaba como intermediaria en el cobro de rentas (foros) y que se convirtió en el grupo social predominante en el agro gallego.
