Historia de Roma, Al-Ándalus y la Edad Media: feudalismo, islam y demografía

Fundación de Roma y etapas históricas

La fundación de Roma tuvo lugar en el año 753 a. C., al pie de siete colinas cercanas a la desembocadura del río Tíber. La localización de la ciudad permitía defenderla fácilmente y favorecía el comercio por encontrarse en el cruce de varias rutas comerciales. Con la fundación de Roma se inicia una historia en la que se distinguen tres etapas: Monarquía (753 – 509 a. C.), República (509 – 27 a. C.) e Imperio (27 a. C. – 476 d. C.).

La Monarquía y la República

En un principio, Roma fue una monarquía en la que un rey tenía el poder absoluto, aunque a veces era aconsejado por un Senado. Este Senado estaba formado por una minoría adinerada de ciudadanos que recibían el nombre de patricios. El resto de la población, sin derechos políticos, eran llamados plebeyos. Roma tuvo siete reyes; los primeros de ellos son legendarios y los últimos fueron de origen etrusco. Bajo la dominación etrusca la ciudad de Roma creció en extensión y población.

En el año 509 a. C., el descontento hacia la monarquía provocó una revuelta que desembocó en la expulsión de Tarquinio «el Soberbio», último rey de Roma, inaugurando así el periodo republicano.

Crisis del Imperio y división

Las causas de la crisis que llevó a la caída del Imperio romano son varias: el aumento de las guerras civiles debido al excesivo poder que obtuvieron algunos generales; el ataque de los pueblos germánicos a las fronteras del Imperio; el cese de las conquistas; y el abandono de las ciudades por los altos impuestos. Las consecuencias se pueden resumir en que la inestabilidad social aumentó, los impuestos se incrementaron y el campo se convirtió en un nuevo foco de población por el abandono de las ciudades.

Todo esto provocó que el emperador Teodosio I decidiese, en el año 395, dividir el Imperio en dos: el de Occidente, con capital en Roma, y el de Oriente, con capital en Constantinopla (actual Estambul). Esto no pudo evitar la invasión a gran escala de los pueblos germanos y la caída del Imperio romano de Occidente en el año 476 tras el derrocamiento de Rómulo Augústulo, último emperador.

Arquitectura romana

Los edificios religiosos. El templo fue el principal de estos edificios y su planta era, generalmente, rectangular o circular. Las escalinatas se encontraban únicamente en la fachada principal.

Los edificios civiles. Aquí se incluyen las basílicas (palacios de justicia), las termas (baños públicos) y los edificios dedicados a los espectáculos (teatros, anfiteatros y circos).

Invasiones germánicas y consecuencias

A partir de la crisis del siglo III, los pueblos germánicos que poblaban las tierras al este del Rin y del Danubio penetraron en el Imperio romano, provocando su división entre Imperio romano de Occidente, con capital en Roma, e Imperio romano de Oriente, con capital en Constantinopla. Cada parte siguió dos trayectorias bien diferenciadas:

  • El Imperio romano de Occidente no aguantó el empuje de los pueblos germanos y desapareció en 476 tras el derrocamiento de Rómulo Augústulo.
  • El Imperio romano de Oriente sobrevivió a la caída de Roma y adoptó el nombre de Imperio bizantino, sobreviviendo hasta 1453.

Por tanto, la Edad Media se engloba entre la caída de Roma en 476 y la caída de Constantinopla en 1453, dividiéndose, a su vez, en tres etapas: la Alta Edad Media (siglos V a X), la Plena Edad Media (siglos XI a XIII) y la Baja Edad Media (siglos XIV y XV).

Los visigodos en la península ibérica

Los visigodos se instalaron en la península Ibérica en el año 415 mediante un foedus que les obligaba a defender el territorio ante posibles invasores a cambio de poder asentarse.

El reino visigodo de Tolosa (418-507). Tras la caída de Rómulo Augústulo, los visigodos ocuparon ambos lados de los Pirineos y fijaron su capital en Tolosa. Los enfrentamientos con el reino franco culminaron con la derrota del rey visigodo Alarico II en el año 507 en Vouillé y su traslado al sur de los Pirineos.

El reino visigodo de Toledo (507-711). El rey Leovigildo consiguió, en la segunda mitad del siglo VI, dominar a suevos, cántabros y astures. Tras esto se integraron con la población hispanorromana tras la conversión de Recaredo al catolicismo en el III Concilio de Toledo (589). En el año 711 los musulmanes de Musa y Tariq derrotaron a los visigodos en Guadalete y acabaron con el reino.

El Imperio Carolingio

En 751, el último mayordomo de los merovingios, Carlos Martel, aseguró el poder en favor de su familia y su hijo Pipino «el Breve» inició la dinastía carolingia. Carlomagno, hijo de Pipino, llevó a esta dinastía a su máximo esplendor intentando reinstaurar la unidad del antiguo Imperio romano de Occidente. Después de importantes conquistas en Italia y Alemania, Carlomagno fue coronado emperador en el año 800, fijando la capital imperial en Aquisgrán.

El Imperio no sobrevivió mucho tiempo, pues tras la muerte del hijo de Carlomagno, Luis «el Piadoso», el Imperio se dividió entre sus tres hijos.

– El Islam

Mahoma

El profeta nació en 570 en la ciudad de La Meca en el seno de una familia acomodada. Quedó huérfano pronto y a los 25 años se casó con Jadiya, una viuda rica mayor que él. En el año 610 tuvo una revelación por parte del arcángel Gabriel, el cual le ordenó memorizar y transmitir la doctrina de Alá. A partir de ese momento comenzó a predicar el islam, la sumisión a la voluntad de un único dios: Alá.

Tras la Hégira (la huida de La Meca en 622), Mahoma se instaló en Medina, convirtiéndose en jefe político y religioso de la ciudad. En 630, con suficiente poder, retornó a La Meca y la conquistó, dando comienzo a la expansión del islam. A su muerte en 632 casi toda Arabia era musulmana.

Etapas de la expansión musulmana

  • El Califato Ortodoxo (632-661). Los primeros sucesores de Mahoma se eligieron entre sus familiares y amigos y adoptaron el título de califa, que significa «sucesor del mensajero de Dios». En este periodo se extendieron por Siria, Palestina, Egipto, parte del norte de África, Mesopotamia y Persia.
  • El Califato Omeya (661-750). Se implantó la sucesión hereditaria en la familia de los omeyas y la capital se trasladó a Damasco. El imperio alcanzó su máxima expansión al extenderse por el norte de África, la península Ibérica, el Turkestán y el valle del Indo.
  • El Califato abasí (750-1055). Tras el destronamiento de los omeyas por los abasíes la capital se trasladó a Bagdad. La expansión territorial se limitó a Sicilia y Creta. Los turcos conquistaron el califato en 1055, aunque los abasíes se mantuvieron como reyes vasallos hasta 1258, año en el que los mongoles conquistaron el territorio.

La ciudad musulmana

Las ciudades eran muy importantes en el imperio musulmán. Algunos elementos característicos eran:

  • La medina: la parte de la ciudad situada dentro de las murallas.
  • La mezquita mayor: mezquita en la que tenía lugar la oración del viernes y sede del cadí.
  • El zoco: el mercado principal de la ciudad donde se concentraban los comercios artesanales, alimenticios, etc.
  • Los baños públicos: accesibles a todos los ciudadanos y similares a los baños romanos.
  • Las alhóndigas: grandes almacenes en los que se guardaban las mercancías importadas y se alojaban los mercaderes extranjeros.

Los arrabales eran barrios situados fuera del recinto amurallado; en ellos vivían personas de bajo poder económico. A las afueras de las ciudades se situaban las almunias, que eran fincas de recreo de los miembros más ricos de la sociedad.

Rasgos del feudalismo

Feudalismo: sistema político, económico y social característico de Europa occidental entre los siglos IX y XV. Adquirió sus principales rasgos durante la Alta Edad Media (siglos IX a XI). Se produjo una pérdida de parte del poder político en manos de los reyes, la economía fue eminentemente agraria, la organización social se basó en relaciones de dependencia entre las personas y la religión cristiana ejerció una fuerte influencia.

El origen del feudalismo se localiza en la inseguridad derivada de la muerte de Carlomagno en 814. Las luchas entre sus herederos y las invasiones protagonizadas por vikingos, piratas sarracenos y pueblos del este de Europa favorecieron este clima de inseguridad. Ante esta situación los reyes comenzaron a delegar la defensa del territorio en poderosos nobles que les juraban fidelidad y ayuda militar a cambio de concesiones. Los campesinos, a su vez, buscaban la protección de estos nobles mediante acuerdos similares. Esto provocó la concentración de grandes extensiones de tierra en manos de nobles y eclesiásticos. El feudalismo se extendió por toda la Europa atlántica y las llanuras rusas, y entre las costas del norte continental y el mar Mediterráneo.

Sociedad estamental y relaciones de dependencia

La sociedad feudal era estamental, es decir, se dividía en estamentos u órdenes sociales. Estos estamentos eran:

  • La nobleza: encargada de la defensa de la sociedad.
  • El clero: encargado de rezar por la salvación de la humanidad.
  • El campesinado: encargado de mantener al conjunto de la sociedad mediante la producción de alimentos y bienes de consumo.

La nobleza y el clero eran estamentos privilegiados: no pagaban impuestos, disfrutaban de leyes especiales, no trabajaban y podían acceder a altos cargos en la administración. La clase trabajadora era un estamento no privilegiado.

Las relaciones de dependencia eran diferentes dependiendo del estrato social de los implicados:

  • Relaciones feudo-vasalláticas: se establecían entre el señor (que podía ser el rey, un noble o un eclesiástico de alto rango) y el vasallo (un noble o eclesiástico de rango menor). Eran pactos de ayuda militar a cambio de concesiones. Se sellaban mediante el acto de vasallaje, una ceremonia dividida en el homenaje (momento en el que el vasallo jura lealtad al señor) y la investidura (cuando el señor concede un símbolo de la concesión realizada).
  • Relaciones de servidumbre: se establecían entre los campesinos y los señores. El señor ofrecía protección, justicia y permiso para trabajar la tierra y reclamaba del campesino impuestos, entrega de parte de la cosecha y trabajo gratuito en sus tierras.

– La península ibérica entre los siglos VIII y XI

Evolución de Al-Ándalus hasta 1031

En el año 755 llegó a la península el príncipe omeya Abderramán I huyendo de la caída de su familia a manos de los abasíes. Tras un breve enfrentamiento derrotó al emir de Al-Ándalus y proclamó el emirato independiente en 756. Esto implicaba independencia política de Bagdad (capital del califato) pero no religiosa. En esta época hubo bastantes conflictos internos y enfrentamientos con los primeros reinos cristianos y se creó la Marca Hispánica, una provincia creada por los francos para hacer de defensa frente a los musulmanes.

En el año 929 el emir Abderramán III acabó con la dependencia religiosa de Bagdad y se proclamó califa. Con él se inició el periodo de mayor esplendor político y cultural del territorio. Alhakén II continuó el florecimiento cultural. Hixén II delegó el poder en Almanzor, jefe de su guardia, quien se convirtió en un poderoso caudillo militar y último gran califa; pues tras su muerte en 1002 el califato entró en una grave crisis que desembocó en la fragmentación del califato en numerosos reinos de taifas en 1031. serie de días al año

Los núcleos de resistencia cristianos

El reino de Asturias se formó a principios del siglo VIII en la cordillera Cantábrica. Don Pelayo derrotó a los musulmanes en la batalla de Covadonga (722) y sus sucesores establecieron la capital en Oviedo (808) y fueron ampliando el territorio.

En 914, Ordoño II trasladó la capital a León, dando lugar al reino de León, que tuvo que enfrentarse a los ataques musulmanes y al deseo de independencia del condado de Castilla, que en 1030 se incorporó a Pamplona. Fernando I heredaría este condado y lo haría independiente en 1035. Poco después derrotó a los leoneses y fundó el reino de Castilla y León.

En el área pirenaica destacaron tres núcleos de resistencia:

  • Reino de Pamplona: los vascones lograron librarse del dominio musulmán y de la influencia franca tras la batalla de Orreaga / Roncesvalles (778) e iniciaron su expansión por La Rioja. Alcanzó su mayor esplendor con Sancho III el Mayor, pero su muerte en 1035 dividió el reino entre sus hijos, provocando la aparición de los reinos de Castilla y Aragón.
  • Aragón: estuvo dominado hasta 820 por los francos y luego pasó a depender de Pamplona, pero tras la muerte de Sancho III el territorio lo heredó su hijo Ramiro I y lo convirtió en un reino independiente.
  • Condados catalanes: en la segunda mitad del siglo VIII este territorio pasó a manos de los francos, que formaron la conocida como Marca Hispánica. El conde Wifredo el Velloso reunió los condados y sus sucesores se independizaron de los francos en 988.

– La Plena Edad Media

Innovaciones agrarias y sus consecuencias

Entre los siglos XI y XIII la agricultura europea experimentó un gran crecimiento gracias a distintas innovaciones:

  • El arado con vertedera o arado normando: permitía mover y airear mejor la tierra. Era de hierro, por lo que necesitaba ruedas y caballos para poder moverse.
  • La rotación trienal: se dividía el terreno en tres partes en vez de en dos; en cada una se rotaba cada año un cultivo de cereales, leguminosas y barbecho. Sólo se dejaba de cultivar un tercio de la tierra.
  • Otras innovaciones importantes fueron el desarrollo de la collera (que permitía unir a los caballos al arado y que ejercieran más fuerza), las herraduras metálicas (que protegían los cascos de los caballos), el uso del metal (que mejoró las herramientas campesinas) y el molino de agua (que se perfeccionó y sustituyó progresivamente al de viento).

Estas innovaciones técnicas trajeron consigo una serie de consecuencias:

  • Aumento de la población debido a la mejora de la alimentación.
  • Aumento de la superficie cultivada a causa de la necesidad de más cultivos para alimentar a una mayor población.
  • Crecimiento de las ciudades por la diversificación de los oficios.
  • Reactivación del comercio, tanto local como de larga distancia.

Religiosidad y enemigos de la fe

Las Cruzadas fueron campañas militares que tenían como objetivo la expulsión de los musulmanes de Tierra Santa. Fueron convocadas por el papa y en ellas participaron guerreros de todos los reinos cristianos. Entre los siglos XI y XIII hubo un total de ocho cruzadas, con resultados muy dispares.

La defensa de los territorios conquistados durante las cruzadas recaía sobre las órdenes militares, asociaciones religiosas con un componente militar cuyos miembros hacían voto de pobreza, obediencia y castidad. Las órdenes más importantes de la época fueron la Orden del Temple, la Orden de los Hospitalarios y la Orden del Santo Sepulcro.

A las herejías surgidas en territorio cristiano se las combatió mediante la creación del Tribunal de la Inquisición, que se encargaba de castigar a los que identificaba como herejes. Dentro de estos herejes destacaron los albigenses o cátaros, afincados en el sur de Francia. Las órdenes mendicantes, llamadas así porque vivían de las limosnas, se encargaron de predicar la fe de la Iglesia para contrarrestar los mensajes que ellos consideraban heréticos.

Almorávides y almohades

Tras la conquista de Toledo por parte de Alfonso VI de León en 1085, los reyes de las taifas pidieron ayuda a los almorávides, un pueblo nómada que había fundado un gran imperio en el norte de África con capital en Marrakech. Rápidamente los almorávides derrotaron a Alfonso VI en la batalla de Sagrajas (1086) e incorporaron los territorios musulmanes de la península a su imperio, imponiendo un férreo radicalismo religioso y persiguiendo a mozárabes y judíos. En 1145 esta provincia almorávide se desintegró en los segundos reinos de taifas.

Los almohades conquistaron Marrakech en 1147 y sustituyeron a los almorávides al norte de África. Ese mismo año entraron en la península, pero no consiguieron dominarla hasta 1172. En un principio los almohades frenaron a los cristianos, pero fueron derrotados en la batalla de las Navas de Tolosa (1212) y los cristianos lograron avanzar. Desde ese momento el poder almohade fue decreciendo hasta que, finalmente, fueron expulsados de la península y sus antiguos territorios se fragmentaron en los terceros reinos de taifas, que fueron cayendo en manos cristianas.

Consolidación y avance de los reinos cristianos

Castilla y León se consolidaron como un único reino en 1230 gracias a Fernando III. Su expansión territorial vivió varias etapas:

  • En el siglo XI llegó hasta el Tajo, tras la toma de Toledo por Alfonso VI (1085).
  • En el siglo XII se conquistó Cuenca (1177).
  • En el siglo XIII, tras la batalla de las Navas de Tolosa (1212), se incorporaron Extremadura, el valle del Guadalquivir y el reino de Murcia.

Portugal se independizó de León en 1143 e inició su propia expansión, que pasó por la conquista de Lisboa en 1147 hasta terminar en el siglo XIII con la ocupación del Algarve.

Aragón y Navarra estuvieron unidos entre 1076 y 1135. En estos años, Alfonso I el Batallador conquistó el valle del Ebro. Tras su muerte los dos territorios se separaron; Aragón y los condados catalanes se unieron en la corona de Aragón y Navarra quedó como reino independiente. El reino de Aragón surge por el matrimonio, en 1137, de Petronila de Aragón con Berenguer IV, conde de Barcelona. Su territorio se extendió en dos direcciones:

  • Hacia Al-Ándalus: en el siglo XII se incorporaron Tortosa, Lleida y Teruel; en el siglo XIII se incorporaron Mallorca y Valencia.
  • Hacia el Mediterráneo: se conquistó la isla de Sicilia (1282).

El reino de Navarra sufrió los intentos de anexión de Castilla y Aragón, pero logró evitarlo gracias al establecimiento de lazos matrimoniales con la corona francesa. Tras la toma de Calahorra (1045) se frenó su expansión, pues quedó encajonada entre Castilla y Aragón y dejó de tener frontera con los reinos musulmanes.

Sistemas de repoblación

En los valles del Duero, Ebro y Tajo se recurrió a la repoblación concejal. El territorio conquistado se dividía en concejos o municipios, formados por una ciudad amurallada y las tierras que la rodeaban. Cada concejo recibía un fuero del rey en el que se especificaban los derechos, deberes y privilegios de los habitantes de dicho territorio. Los repobladores recibían tierras o propiedades dependiendo de su capacidad para la guerra: un caballero con caballo y armas recibía más tierras que un campesino.

Entre el río Tajo y Sierra Morena la repoblación se encargó a las órdenes militares. En estas zonas, generalmente fronterizas, las órdenes recibían grandes territorios, llamados maestrazgos, a cambio de defenderlos y fomentar su repoblación.

El valle del Guadalquivir, Murcia, la costa valenciana y las islas Baleares siguieron el sistema del repartimiento. Este sistema repartía las tierras entre los conquistadores de una forma proporcional a la participación en la conquista. A los musulmanes que se rindieron sin luchar se les permitió permanecer en los arrabales o en el campo; el resto fueron expulsados.

El espacio humano: natalidad, mortalidad y demografía

Natalidad, mortalidad y factores explicativos

La natalidad es el número de nacimientos ocurridos en una población durante un año. La mortalidad, por otro lado, es el número de defunciones registradas en ese periodo. Los factores que explican las diferencias entre unos territorios y otros, tanto para la natalidad como para la mortalidad, son biológicos, demográficos y socioeconómicos, y políticos.

La teoría de la transición demográfica

Régimen demográfico antiguo. La tasa de natalidad es alta y la fecundidad natural elevada por ausencia de controles. La mortalidad general e infantil son altas debido a la deficiente alimentación, higiene y sanidad, por lo que la esperanza de vida es baja. El crecimiento natural, por tanto, es débil. Esta situación se mantuvo a nivel global hasta 1750.

La transición demográfica. Se divide en dos fases: en la primera, la natalidad se mantiene elevada mientras que la mortalidad inicia una fuerte reducción por la mejora de la alimentación, de la medicina y la higiene, por lo que el crecimiento natural es muy elevado. En la segunda fase la natalidad comienza a descender al controlarse los nacimientos y pasar la sociedad a una economía urbana; el crecimiento natural es menor pero marcadamente positivo. La mayoría de países subdesarrollados entraron en estas fases de manera desigual.

Régimen demográfico moderno. La natalidad y la fecundidad son reducidas debido al uso de anticonceptivos, el desarrollo del aborto y la incorporación de la mujer al mercado laboral. La mortalidad es baja y la esperanza de vida alta. El crecimiento natural es, por tanto, muy reducido.

Las pirámides de población

Pirámide triangular: característica de países subdesarrollados. La base ancha indica una alta natalidad y el estrechamiento rápido refleja una mortalidad alta. La parte superior es estrecha, por lo que la esperanza de vida es baja.

Pirámide de campana: propia de países en vías de desarrollo. La natalidad ha comenzado a controlarse y la mortalidad ha descendido mucho, por lo que el centro de la pirámide es muy ancho al haber mucha población adulta. La esperanza de vida aún no es especialmente alta y la parte alta sigue siendo estrecha.

Pirámide de bulbo o de urna: propia de países desarrollados. La base estrecha se debe a una baja natalidad provocada por la incorporación de la mujer al mercado laboral, el uso de métodos anticonceptivos y el rechazo a la obligatoriedad de la maternidad. El centro es ancho y la cúspide se estrecha lentamente, indicando una esperanza de vida muy alta.

Las instituciones de la Unión Europea

Entre las instituciones de la UE destacan cinco:

  • Consejo Europeo: establece las prioridades generales de la UE y está formado por los jefes de Estado o de Gobierno de todos los países miembros.
  • Comisión Europea: propone y aplica las leyes y gestiona el presupuesto común. Está formada por un comisario de cada país miembro.
  • Consejo de la UE: aprueba leyes y presupuestos. Está formado por un ministro de cada Estado miembro.
  • Parlamento Europeo: representa a la ciudadanía y aprueba las leyes y presupuestos del Consejo de la UE. Está formado por parlamentarios elegidos por la ciudadanía europea.
  • Tribunal de Justicia: garantiza el cumplimiento de las leyes y juzga las disputas entre estados. Está formado por jueces independientes.

(Nota: El texto relativo a las instituciones de la UE se repite más adelante en el documento; se conserva la información completa y corregida.)

Movimientos migratorios en España

Entre finales del siglo XIX y 1975 España fue un país de emigrantes. La emigración interior principal fue el éxodo rural: el campo se fue abandonando progresivamente en favor de las ciudades; esto ha provocado que hoy existan muchas zonas rurales despobladas. La emigración exterior se dirigió principalmente hacia América Latina hasta 1960 y hacia Europa occidental a partir de esa fecha.

A día de hoy las migraciones interiores responden a motivos laborales, residenciales o académicos. Las migraciones exteriores se reactivaron en 2008 debido a una profunda crisis económica que expulsó del país a jóvenes cualificados y parados.

Desde 1995 España se ha convertido en un país de inmigrantes. El origen de estos inmigrantes es diverso: los que vienen de Europa pueden ser jubilados que se instalan en la costa o ciudadanos de Europa del Este en busca de mejores oportunidades laborales. El resto proviene de países en vías de desarrollo de Latinoamérica, Asia y África, siendo principalmente jóvenes que desempeñan trabajos poco cualificados. Los destinos principales son Madrid, los territorios mediterráneos y Canarias. La inmigración aporta a España población joven, aumento de la natalidad, mano de obra y diversidad cultural. En ocasiones también acarrea problemas derivados del racismo estructural.

Personajes, pueblos y conceptos destacados

A continuación se recogen definiciones y notas breves sobre personajes, pueblos y conceptos citados en el texto:

  • Abderramán III: último miembro de la familia de los omeyas que escapó de la victoria abasí y llegó al emirato de Córdoba para convertirse en su primer califa en 929.
  • Alfonso VI: rey de León que, en 1085, conquistó la taifa de Toledo, provocando que los reinos de taifas se viesen obligados a solicitar ayuda a los almorávides.
  • Almohades: pueblo musulmán del norte de África que derrotó a los almorávides y acabó integrando los segundos reinos de taifas en su territorio a mediados del siglo XII.
  • Almorávides: pueblo musulmán del norte de África que penetró en la península a finales del siglo XI e impuso su dominio sobre los primeros reinos de taifas.
  • Barbecho: técnica agrícola consistente en dejar parte del terreno cultivable sin explotar para que la tierra descanse.
  • Burguesía: nueva clase social formada por los habitantes de la ciudad y cuyos oficios ya no estaban relacionados principalmente con la producción agraria.
  • Califato: territorio musulmán gobernado por un califa, quien ostenta los poderes del Estado, incluido el religioso.
  • Carlomagno: gobernante de la dinastía carolingia, coronado emperador en el año 800 y causante de un primer resurgimiento cultural, político y social en Europa.
  • Cisma de Oriente: ruptura entre la iglesia católica occidental y la iglesia ortodoxa oriental en 1054.
  • Clero regular: parte del clero que vive en comunidad en un monasterio y está integrado por abades y monjes o abadesas y monjas.
  • Clero secular: parte del clero que vive entre los laicos y está integrado por obispos y sacerdotes.
  • Corán: libro sagrado del islam, que recoge las enseñanzas de Mahoma y las organiza en suras (capítulos) y aleyas (versículos).

Vocabulario y definiciones finales

  • Crecimiento natural: diferencia entre la natalidad y la mortalidad, por lo que puede ser positivo o negativo.
  • Cruzadas: guerras de religión que, durante los siglos XI y XIII, tuvieron lugar para disputar el control de Tierra Santa entre las civilizaciones cristianas y musulmanas.
  • Densidad de población: cantidad de habitantes de un territorio dividida entre la superficie que ocupa dicho territorio (habitantes/km²).
  • Emigrante: persona que se marcha de su país de residencia con intención de instalarse en otro distinto.
  • Emirato: territorio gobernado por un emir, quien ostenta todos los poderes del territorio excepto el religioso y que rinde cuentas ante un califa.
  • Emirato independiente: territorio gobernado por un emir que ha roto sus lazos políticos con el califato pero no los religiosos.
  • Esperanza de vida: media de años que una persona puede vivir en un territorio en las condiciones que su entorno ofrece.
  • Estamento: cada uno de los grupos sociales en los que se dividía la sociedad feudal: nobleza, clero y pueblo llano.
  • Éxodo rural: movimiento importante de gente procedente de áreas rurales con destino a las ciudades.
  • Foedus: pacto que sellaron algunas tribus germanas con Roma para asentarse en territorio imperial a cambio del pago de impuestos u otras condiciones.
  • Geografía humana: ciencia que estudia a la población de un territorio y sus características (sexo, edad, ocupación, riqueza, etc.).
  • Gremio: asociación de trabajadores dedicados a un mismo oficio, con rangos de maestro, oficial y aprendiz.
  • Hégira: huida de Mahoma de La Meca en 622 e inicio del calendario musulmán.
  • Justinianio (Justiniano): emperador bizantino del siglo VI que intentó restablecer la unidad del antiguo Imperio romano y conquistó muchos territorios, la mayoría de los cuales no se mantuvieron tras su muerte.
  • Mahoma: fundador del islam y su principal profeta. Su huida de La Meca marca el inicio del calendario musulmán.
  • Mudéjares: musulmanes que, tras la conquista, quedaron en territorio cristiano y vivían en barrios propios llamados morerías.
  • Patricios: minoría noble de Roma. Ostentaban los principales cargos públicos y eran propietarios de la mayor parte de las tierras y negocios importantes.
  • Pax Romana: periodo de paz interna inaugurado por Octavio Augusto que duraría cerca de dos siglos.
  • Reconquista: término que se refiere al proceso por el cual los reinos cristianos fueron avanzando y conquistando territorios musulmanes en la península. El concepto está en discusión histórica y su uso puede implicar interpretaciones sesgadas, por lo que conviene emplearlo con precisión.
  • Romanización: proceso por el cual Roma convertía a los pueblos conquistados en romanos mediante la difusión de su cultura y economía.
  • Saldo migratorio: diferencia entre las personas que se marchan de un país (emigrantes) y las que llegan (inmigrantes).
  • Scriptorium: sala del monasterio en la que se copiaban a mano antiguos códices o libros y se decoraban con miniaturas.
  • Tasa de mortalidad: cantidad de fallecimientos que se producen en un territorio, expresada en tantos por mil (‰).
  • Tasa de natalidad: cantidad de nacimientos que se producen en un territorio, expresada en tantos por mil (‰).
  • Trashumancia: tradición ganadera consistente en trasladar a los rebaños de un lugar a otro dependiendo de la estación del año.

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