Introducción
En 1902, Alfonso XIII es proclamado mayor de edad, hecho que no alteró la realidad política. El desastre de 1898 había puesto de manifiesto los conflictos en cada uno de los dos partidos del turnismo y la quiebra del sistema, propiciada por: la desaparición de los líderes que lo habían gestado, la sucesión de gobiernos débiles y la falta de respuesta a las demandas de los partidos fuera del turno. Incapaces de solucionar los problemas de España, se acabó con el sistema de la Restauración, dando pie a la dictadura de Primo de Rivera. En este contexto, los movimientos regeneracionistas intentaron plantear alternativas a la decadente Restauración, cuestionando la persistencia del caciquismo, el fraude electoral y la corrupción administrativa. Esta realidad y la oposición de las clases privilegiadas propiciaron las crisis en 1909 y en 1917; el aumento de la conflictividad social, la permanente miseria del mundo rural, los bajos salarios y el creciente desempleo alentaron la agitación social y dieron pie al terrorismo anarquista, a la vez que fortalecieron la crítica política.
Desarrollo
Tras plantear la realidad en que se desenvuelve este período, condicionado grandemente por la crisis de 1898, trataremos las propuestas regeneracionistas y su concreción política para concluir con las crisis de 1909 y 1917.
Movimientos de modernización
En 1898 se produce el desastre colonial, punto de partida para la disolución de la Restauración. Se da un ambiente de pesimismo tras la toma de conciencia del atraso en el que estaba sumida España. En este contexto, los líderes políticos del turnismo consideraban necesario revitalizar las instituciones y reforzar la monarquía. Entre los movimientos de opinión destacan:
- El Regeneracionismo: Joaquín Costa fue su teórico. Sus ideas iban encaminadas a la sustitución de la política oligárquica por reformas socioeconómicas, el desarrollo de la educación, la europeización y la redistribución de la tierra.
- La Generación del 98: (Unamuno, Machado, Valle-Inclán, Azorín, Baroja, Maeztu) se preocupó por España, denunció el alejamiento de los políticos de la «España real» y el retraso respecto a Europa.
- El Novecentismo: Aspiraba a la modernización por la cultura, con figuras como Eugenio d’Ors, Ortega y Gasset y Gregorio Marañón.
El reformismo de Antonio Maura
El dirigente conservador Antonio Maura aspiró a crear un Estado fuerte, terminando con el caciquismo y el pucherazo. Sus actuaciones se encaminaron a descentralizar la administración y establecer una legislación laboral. Sin embargo, la oposición de los caciques y la falta de apoyo del monarca hicieron fracasar su proyecto.
La crisis de 1909 y la Semana Trágica
Desde 1906, España inició un proyecto colonial en el norte de África. El malestar por el envío de soldados a Marruecos desencadenó en Barcelona la Semana Trágica (finales de julio y principios de agosto de 1909). La represión fue durísima; el fusilamiento de Ferrer Guardia provocó fuertes críticas internacionales y la caída del gobierno de Maura.
La crisis de 1917: La triple revolución
Tras el asesinato de Canalejas (1912) y la neutralidad de España en la Primera Guerra Mundial, el incremento de precios y la inflación aumentaron el malestar, dando lugar a la triple revolución de 1917:
- Revolución militar: Creación de las Juntas de Defensa por oficiales enfrentados a los «africanistas», exigiendo reformas.
- Revolución política: Parlamentarios catalanes y de izquierda exigieron la apertura de las Cortes y una reforma radical del Estado.
- Revolución social: Convocatoria de una Huelga General por la UGT, PSOE y CNT, que desencadenó una violenta respuesta del Ejército.
Conclusión
La huelga de 1917 abrió paso a una crisis política profunda. Los intentos de gobiernos de concentración fracasaron ante la reacción conservadora y el rechazo del rey. El desastre de Annual (1921) agravó la situación. Ante la inestabilidad, en septiembre de 1923, Primo de Rivera puso fin al sistema de la Restauración mediante un golpe de Estado, imponiendo una dictadura que, a largo plazo, arrastraría a la Monarquía hacia su caída y daría paso a la Segunda República.
