1. Introducción
El Desastre de 1898 supuso que el sistema canovista comenzara una lenta pero imparable crisis. La derrota hizo que muchos españoles descubrieran la decadente realidad de España, aunque surgieron una serie de movimientos regeneracionistas. Se inicia el reinado de Alfonso XIII, el cual tuvo dos grandes etapas: la etapa constitucional, que fue una prolongación del régimen de la Restauración (durante esta etapa la oposición, conformada por republicanos y anarquistas, gana fuerza debido a la lucha de clases y se produjo la desastrosa Guerra de Marruecos o del Rif); y la etapa dictatorial, que se inicia con el golpe del general Miguel Primo de Rivera y finaliza con la proclamación de la Segunda República.
2. Precedentes
Una serie de acuerdos con Francia le conceden a España la zona del Rif marroquí, donde debía hacer frente a los ataques de los rifeños. Para acabar con los ataques, se llamó a los reservistas de Cataluña. Los republicanos y los anarquistas promovieron una huelga general. Tras la emboscada en el Barranco del Lobo, se desató la violencia y la huelga desembocó en una insurrección armada conocida como la Semana Trágica de Barcelona.
A pesar de las protestas, se decide completar la ocupación del territorio marroquí, donde se produce el Desastre de Annual. Durante la Primera Guerra Mundial, el sistema de la Restauración parecía insostenible, sobre todo cuando confluyeron conflictos militares, políticos y sociales. La Asamblea de Parlamentarios quiso crear un gobierno provisional revolucionario con la celebración de Cortes Constituyentes. El ataque de las cabilas de Abd el-Krim al puesto español de Annual provocó 11.000 víctimas españolas. La exigencia de responsabilidades hizo que se crease una comisión de investigación que envió el Expediente Picasso a las Cortes, lo que provocó las tensiones que acabaron con el régimen parlamentario.
3. Golpe de Estado
Entre las causas, además del Desastre de Annual, se encuentra la crisis política, el separatismo catalán y la situación caótica de Barcelona debido al terrorismo. El 15 de septiembre de 1923, el rey Alfonso XIII muestra su apoyo al golpe de estado y le entrega el poder a Primo de Rivera. Los sectores que le dan apoyo defienden su acción como una solución para poner fin a la crisis política del país. El dictador justifica el golpe militar con un discurso donde anuncia su firme voluntad de limpiar el país de caciques. La dictadura no pretendió una regeneración democrática, sino evitar el derrumbe de la monarquía; se limitó a sustituir unos caciques por otros. La dictadura se diferencia en dos etapas:
3.1. Directorio Militar
Formado por militares liderados por ocho generales. Se disuelven las Cortes y se suspende la Constitución. Se caracteriza por su estabilidad en el empleo, la industria y la inversión en obras públicas. Desaparece la estructura propia de un régimen constitucional y se prohíben las manifestaciones y huelgas. El conflicto con Marruecos fue el hecho más importante; finalmente fue derrotado el jefe rifeño, entregándose a los franceses. Primo de Rivera se centró en el conflicto de Marruecos y asumió el cargo de máxima autoridad en las colonias. Se preparó un moderno ejército que desembarcó en la Bahía de Alhucemas en 1925.
3.2. Directorio Civil
Se incluyeron a civiles en el gobierno en un intento de volver a la normalidad. Se reabrió el parlamento, se convocó una Asamblea Nacional Consultiva y se puso en marcha la Organización Corporativa Nacional, que agrupaba a patronos y obreros de forma paritaria para resolver conflictos laborales; asimismo, se crea el Consejo de Trabajo.
4. Oposición al Régimen
La oposición al régimen crecería desde 1926, agravándose a partir de 1929. Existieron conspiraciones militares, pero el conflicto más persistente lo protagonizaron los republicanos y anarquistas, que no pararon de crecer y agruparse frente a la dictadura. Un sector importante de la oposición procedió del mundo universitario; la dictadura pretendió controlarlos mediante la censura. Hay que destacar que se vivía la Edad de Plata de la Cultura Española con influyentes grupos literarios como la Generación del 27.
5. Caída de la Dictadura
La etapa de expansión económica finalizó con la crisis internacional de 1929. Primo de Rivera no tenía apoyo ni de las clases conservadoras ni de Alfonso XIII, por lo que dimite en enero de 1930. El rey le encarga al general Berenguer formar un nuevo gobierno, periodo que se conoce como la Dictablanda; se intentó volver a la legalidad constitucional y se adoptaron medidas contra el caciquismo, pero esto llegaba demasiado tarde. En agosto de 1930, todas las fuerzas de oposición firmaron el Pacto de San Sebastián con el fin de instaurar la República.
Entre sus decisiones, la más importante fue la implantación de un comité revolucionario, embrión del futuro gobierno provisional. Ante este panorama, Berenguer dimite y es sucedido por el almirante Aznar, quien convocó elecciones municipales el 12 de abril de 1931. Finalmente, el 14 de abril de 1931, Alfonso XIII renunciaba al trono, proclamándose la Segunda República.
6. Conclusión
La Dictadura de Primo de Rivera forma parte de las llamadas dictaduras mediterráneas, que siguen el ejemplo del fascismo italiano. Su fracaso hizo que el rey Alfonso XIII intentase volver entre 1930 y 1931 al sistema político de la Restauración a través de los gobiernos del general Berenguer y del almirante Aznar, fracasando ambos. El fracaso de esta dictadura lleva a corto plazo a la proclamación de la Segunda República el 14 de abril de 1931, un nuevo régimen democrático que acabaría con el estallido de la Guerra Civil.
