Al-Ándalus: Evolución Política
En 711, tras la batalla de Guadalete, los musulmanes iniciaron la conquista de la Península, completada en 715 con el emirato dependiente de Damasco. En 756, Abderramán I creó el emirato independiente con capital en Córdoba, consolidado por Abderramán II y en su máximo esplendor con Abderramán III, que en 929 proclamó el califato, seguido por Alhakén II y Almanzor, destacando el auge económico, político, social y cultural.
Tras la muerte de Hisham II y las luchas internas, en 1031 desapareció el califato y surgieron los reinos de taifas, débiles y obligados a pagar parias a los reinos cristianos. Ante la presión, pidieron ayuda a los almorávides (1090), que fueron sustituidos por los almohades (siglo XII), derrotados en las Navas de Tolosa (1212). Desde 1230 subsistió solo el reino nazarí de Granada, gobernado por la dinastía nazarí desde la Alhambra y mantenido gracias al pago de parias a Castilla, hasta su caída en 1492 con Boabdil, último rey nazarí.
Al-Ándalus: Economía, Cultura y Sociedad. El Legado Judío
La economía de Al-Ándalus se basaba en:
- Agricultura mediterránea: trigo, vid, olivo y cultivos introducidos como arroz y azafrán.
- Ganadería: ovejas, cabras, camellos y caballos.
- Comercio de larga distancia: combinaba exportaciones de armas y aceite con importaciones de seda, especias y perfumes.
Córdoba fue un centro financiero con monedas propias (dírham y dinar) y un sistema fiscal organizado. La sociedad estaba dividida jerárquicamente:
- Árabes: formaban la élite política y económica.
- Bereberes: tenían menos privilegios.
- Muladíes: hispanos convertidos al islam.
- Dimmíes o “gentes del libro”: judíos y cristianos mozárabes que mantenían su religión pagando impuestos.
- Esclavos.
Culturalmente, Al-Ándalus alcanzó gran esplendor en arquitectura (Mezquita de Córdoba, Alhambra de Granada), filosofía (Averroes, Maimónides) y ciencias, destacando su papel como transmisores del pensamiento griego y del judaísmo al islam y al mundo cristiano.
Los Reinos Cristianos en la Edad Media: Evolución Política
Los reinos cristianos surgieron en el norte peninsular durante el siglo VIII como resistencia a la invasión musulmana:
- Reino de Asturias (siglo VIII-IX): tras la victoria de Covadonga (722), se consolidó con Alfonso II, quien trasladó la capital a Oviedo y vinculó el reino al Camino de Santiago.
- Reino de León (siglo X): evolución del reino asturiano con expansión hacia el sur.
- Castilla: nació como condado dependiente de León, se independizó en el siglo XI y con Fernando III (siglo XIII) se unió definitivamente a León.
- Navarra: se consolidó como reino en el siglo XI con Sancho III el Mayor.
- Aragón: primero condado, se transformó en reino en el siglo XI y, unido a Cataluña en el XII, formó la Corona de Aragón, que se expandió por el Mediterráneo.
- Portugal: surgió como condado en el siglo XI y alcanzó la independencia en el XII.
La expansión cristiana se intensificó con avances como la toma de Toledo (1085), la batalla de las Navas de Tolosa (1212) y la conquista de Granada en 1492.
La Organización Política, Económica y Social de los Reinos Cristianos
Los reinos cristianos tenían una organización política basada en la monarquía, apoyada en la nobleza y el clero, y en instituciones como las Cortes, que surgieron en León en 1188 como asamblea consultiva con representación estamental.
La economía se basaba en la agricultura (trilogía mediterránea), la ganadería (destacando el Honrado Concejo de la Mesta, creado en 1273), la artesanía y el comercio, favorecido por ferias y rutas marítimas. La sociedad era estamental: nobleza y clero privilegiados frente a campesinos y artesanos, además de una creciente burguesía urbana en ciudades con fueros y privilegios.
Existía una notable diversidad religiosa con judíos y mudéjares, aunque sometidos a impuestos especiales y, en épocas de crisis, a persecuciones. La cultura tuvo un importante desarrollo con la arquitectura románica (siglos XI-XII), el gótico (XIII-XV) y los inicios de la universidad en centros como Palencia o Salamanca.
La Península en la Baja Edad Media: La Crisis de los Siglos XIV y XV
Durante los siglos XIV y XV la Península sufrió una profunda crisis demográfica, económica y social. La población disminuyó a causa de epidemias como la Peste Negra (1348), hambrunas y guerras, lo que provocó el abandono de tierras y la reducción de la producción agrícola.
La nobleza incrementó su poder mediante guerras internas y presión sobre los campesinos, lo que generó conflictos antiseñoriales y revueltas urbanas. Hubo también enfrentamientos sociales como pogromos contra judíos (1391), que aceleraron las conversiones forzosas y el aumento de conversos.
En el terreno político:
- Castilla: vivió luchas dinásticas como la guerra civil entre Pedro I y Enrique II de Trastámara, que instauró esta nueva dinastía.
- Aragón: atravesó crisis internas y conflictos con la nobleza, destacando la guerra civil catalana en el siglo XV.
Pese a ello, en esta época se inició la recuperación, con una monarquía fortalecida en Castilla y la unión dinástica con Aragón a finales del XV.
