La Pepa y la Revolución Política Española (1810-1812)

Las Cortes y la Constitución de Cádiz (1810-1812)

En el bando de los que empezaron a llamarse patriotas, se produjo una auténtica revolución política: surgieron una serie de nuevas instituciones que decían actuar en nombre del rey ausente.

Los organismos más importantes fueron las Juntas. Eran de ámbito local y provincial y estaban formadas por ilustrados, militares, clérigos y otras personalidades elegidas por los ciudadanos. La necesidad de coordinarse política y militarmente obligó a constituir Juntas Supremas Provinciales y, más tarde, una Junta Suprema Central en Aranjuez (1808). Esta última, huyendo del ejército francés, tuvo que establecerse en Cádiz y convocó unas Cortes Extraordinarias, se disolvió en 1810 y, en tanto se reunían aquellas, cedió el poder a una Regencia.

Las Corrientes de Opinión en las Cortes

El 23 de septiembre de 1810 quedaron constituidas las Cortes de Cádiz. Entre los diputados de las Cortes se configuraron tres grandes corrientes de opinión:

  • Los absolutistas: partidarios de que la soberanía residiera en la figura del monarca absoluto, del que emanaban todos los poderes; las Cortes deberían reducirse a recopilar y sistematizar las leyes existentes.
  • Los jovellanistas: reformistas ilustrados que defendían la idea de la soberanía compartida entre las Cortes y el rey.
  • Los liberales: defendían el protagonismo de la nación como único sujeto de soberanía; aunque no fue el grupo más numeroso, acabó imponiéndose.

La Labor Legislativa de las Cortes (1810-1813)

La labor de las Cortes de Cádiz estuvo dedicada a una doble tarea:

  • El desmantelamiento del Antiguo Régimen.
  • La elaboración de una Constitución.

Entre sus decisiones destacan las siguientes:

  • Supresión del régimen señorial y abolición de los derechos feudales.
  • Continuación de la desamortización.
  • Supresión de la Inquisición, las aduanas internas y los gremios.

Medidas Económicas

A nivel económico, se quería crear un mercado nacional basado en el liberalismo. Para ello se tomaron medidas que iniciaron la superación económica del Antiguo Régimen:

  • Supresión de los bienes de manos muertas.
  • Abolición de los gremios y libertad de trabajo.
  • Libre establecimiento de fábricas y el ejercicio de cualquier industria.
  • Libertad de comercio.

La Constitución de 1812: «La Pepa»

Las Cortes de Cádiz, en un plazo de tres años, cambiaron el rostro de España. El 19 de marzo de 1812, día de San José, las Cortes de Cádiz promulgaron la primera constitución liberal de la historia de España, popularmente conocida como La Pepa. Su enorme extensión indica la minuciosidad con la que fue redactada y la presenta como el resultado de largos debates. Esta constitución refleja los principios de la Revolución Francesa y el compromiso entre liberales y absolutistas.

La Constitución de 1812 es importante en sí misma por marcar el comienzo del constitucionalismo español del siglo XIX. Con ella se lograba:

  • Desmontar el edificio del Antiguo Régimen.
  • Acabar con la visión patrimonial del poder y del Estado.
  • Suprimir los privilegios de los antiguos estamentos: nobleza y clero.
  • Establecer las condiciones por las que la burguesía vería reconocidos sus derechos sociales y políticos.

Principios Fundamentales

Los principios en los que se sustenta son:

  • Soberanía nacional: siendo la forma del Estado la monarquía constitucional.
  • División de poderes: se establece de la siguiente manera:
    • Poder legislativo: reside en las Cortes unicamerales.
    • Poder ejecutivo: reside en el rey.
    • Poder judicial: la justicia es competencia exclusiva de los tribunales.
  • Reconocimiento de los derechos individuales.
  • Proclamación del catolicismo como religión oficial del Estado.
  • Sistema representativo con sufragio universal masculino indirecto para los mayores de 25 años.
  • Democratización de la vida municipal.

Esta constitución fue una obra extraordinaria en un país en guerra. En ella se establecieron los principios de una sociedad moderna, con derechos y garantías para sus ciudadanos, aunque no se puso en práctica porque, tras la guerra, Fernando VII restauró el absolutismo.

Conclusión: El Legado de Cádiz

Entre 1789 y 1814 se asiste a uno de los períodos más convulsos de la historia de España, durante el cual se produce la crisis del Antiguo Régimen, una guerra por la independencia y la instauración del liberalismo por medio de la labor de las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812.

El pueblo español fue indiferente a la restauración absolutista de 1814. Se inició así un Sexenio Absolutista, de gobierno reaccionario, que dio paso a una revuelta liberal o Trienio Liberal (1820-1823), que obligó al rey a jurar la Constitución de 1812 y a poner en práctica un Estado liberal que finalizó con un nuevo restablecimiento del absolutismo durante la llamada Década Ominosa.

Sin embargo, la obra gaditana fue siempre un referente para generaciones futuras, como se verá en el desarrollo del siglo XIX.

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