Nacionalismos en España: evolución y factores clave (último tercio del siglo XIX)

La cuestión nacional en el último tercio del siglo XIX

Como en otros estados europeos donde se desarrollaron movimientos nacionalistas, en España surgieron, a partir de la segunda mitad del siglo XIX, manifestaciones culturales y políticas, sobre todo en Cataluña, Galicia y el País Vasco, que evolucionaron progresivamente en la defensa de la existencia de naciones propias diferenciadas de la española. Existen una serie de factores entre los que destacan:

Factores que impulsaron los movimientos nacionalistas

  • La diversidad cultural y lingüística.
  • La imposición del Estado liberal, centralizador y unitario.
  • El desigual desarrollo capitalista.
  • La débil nacionalización española.
  • El descontento y la desilusión por la marcha general del país.

Estos movimientos cuestionaban la existencia de una nación española unitaria y defendieron desde una nueva organización del Estado español, compatible con el autogobierno, hasta la independencia total de su comunidad.

Fases del proceso nacional

Este proceso de creación y consolidación de una conciencia nacional propia pasó por diversas fases más o menos largas. Primero, un número reducido de burgueses comenzó a interesarse por la historia, la lengua y la cultura de su comunidad; en segundo lugar, se sumó la agitación política, que aspiraba a conseguir cuotas de autogobierno.

Esta agitación política, reivindicadora de la propia personalidad de la comunidad, evolucionó hacia una mayor radicalización, pasando del regionalismo al nacionalismo. El regionalismo se emplea a partir de la década de 1880 para calificar a aquellos movimientos políticos y culturales que reivindican la descentralización administrativa y el autogobierno frente al Estado unitario.

El nacionalismo es el movimiento en defensa de la consideración y del reconocimiento de la comunidad propia como una nación diferenciada, con derecho a tener la soberanía política y un gobierno propio. Y aparece así, a finales del siglo XIX y comienzos del XX, la idea de existencia de la nación catalana, vasca o gallega y la creación de partidos nacionalistas que defendían esos derechos.

Catalanismo

El catalanismo se define como un amplio movimiento de defensa de los intereses catalanes en todos los campos. Se fue configurando y matizando desde las décadas centrales del siglo XIX. Las manifestaciones fueron múltiples, destacando las reivindicaciones culturales y políticas que, en muchos casos, iban unidas. El desarrollo de la revolución industrial y liberal provocó la progresiva exaltación de los valores catalanes.

Entre los factores destacan: la existencia de una lengua propia; la permanencia de las costumbres y del derecho tradicional catalán; el desarrollo industrial.

Sus líderes más importantes fueron:

  • En la tendencia progresista, el federalista Valentí Almirall.
  • En la tendencia conservadora, la formación que en 1877 fundó la Lliga de Catalunya, en la que participaron figuras como Prat de la Riba, Puig i Cadafalch y Francesc Cambó.
  • El nacionalismo catalán progresista y republicano contó con Antoni Rovira i Virgili.

Nacionalismo vasco

La Constitución de 1812 eliminó los privilegios forales existentes, provocando un fuerte sentimiento de oposición entre los vascos y navarros; situación que cambió en 1814 cuando Fernando VII reinstauró el sistema foral del Antiguo Régimen. La abolición de los fueros vascos provocó un sentimiento de frustración en los sectores tradicionalistas.

El líder más importante del nacionalismo vasco fue Sabino Arana Goiri. Su pensamiento se manifestó abiertamente contrario a las transformaciones sociales y políticas del liberalismo y de la industrialización. En el Domingo de Resurrección de 1882 Sabino declaró definitivamente que España no era su patria y comenzó a elaborar sus ideas nacionalistas.

Sabino Arana fue el fundador, en 1895, del Partido Nacionalista Vasco. A partir de 1898, los nacionalistas vascos participaron en las elecciones generales del Estado, logrando los primeros éxitos. En 1911, los nacionalistas vascos fundaron el sindicato Solidaridad de Trabajadores Vascos con la finalidad básica de contrarrestar la influencia socialista y anarquista en los medios obreros.

Galeguismo

El galeguismo destaca por tres periodos. El primer periodo, el provincialismo: en 1840 surgieron en Galicia las primeras reivindicaciones en defensa de la propia personalidad y de la crítica al centralismo político. Destacó Antolín Faraldo. Aparecieron las primeras reivindicaciones de un pensamiento político que reclamaba el autogobierno. La primera puesta en práctica de estas ideas se manifestó en el pronunciamento de 1846, encabezado por Miguel Solís.

En el ámbito de la cultura surgió el Rexurdimento, protagonizado por Rosalía de Castro y Eduardo Pondal. Ellos iniciaron el movimiento de recuperación y defensa del empleo del gallego como lengua. En la década de 1880 aparece un movimiento de carácter regionalista cuya defensa fue formulada por dos posturas ideológicas diferentes: la liberal, liderada por Manuel Murguía, y la conservadora, liderada por Alfredo Bañas.

A partir de 1916, el pensamiento político galeguista afirmó con rotundidad que Galicia es una nación. En el terreno organizativo, el nacionalismo gallego se manifestó inicialmente a través de las Irmandades da Fala, la primera fundada en A Coruña en 1916 y que se extendió rápidamente por toda Galicia.

Represión durante la dictadura de Primo de Rivera

En 1924, el gobierno de Primo de Rivera inició la represión de cualquier tipo de actuación o propaganda política de los nacionalismos periféricos.

Notas: Se han respetado los nombres originales de movimientos y autores, indicando términos tradicionales cuando procede (por ejemplo, Rexurdimento o Irmandades da Fala), y se han corregido la ortografía, la puntuación y la estructura del texto para mayor claridad y coherencia sin eliminar contenido.

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