La Segunda Revolución Tecnológica y los Procesos de Industrialización
3. Características Generales de los Procesos de Industrialización
1. Crecimiento y Cambios Demográficos
El crecimiento de la población había dado comienzo en todas partes, tanto por razón del movimiento natural de su población como por los movimientos migratorios. El crecimiento fue más rápido en Europa, Estados Unidos (EE. UU.) y, sobre todo, en las regiones del mundo dominadas y colonizadas por Europa. Mientras tanto, Asia y África, los continentes más densamente poblados, perdían posiciones a causa de su bajo ritmo de crecimiento.
En Europa se experimentaba la transición demográfica, cuyo motor es la disminución de la mortalidad. La causa de los movimientos migratorios es la transición de la movilidad, que pone de relieve los cambios hacia la migración interior (a la ciudad) y la migración exterior hacia los países colonizados.
En EE. UU. el crecimiento real fue mayor que el natural, y en Europa ocurrió lo inverso.
2. Transformaciones en la Agricultura
La primera mitad del siglo estuvo marcada por el apogeo de la Primera Reforma Agraria, y la segunda mitad del siglo vio el desarrollo de la Segunda Reforma Agraria (en Europa y EE. UU.). El crecimiento del producto y la productividad fue significativo, lo que permitió el desarrollo del crecimiento industrial.
La Segunda Revolución Agraria consistió en la mecanización de las labores agrícolas. En Inglaterra, sus valores de crecimiento se situaron siempre por encima de la media de Europa y del mundo. El caso de EE. UU. mostró rendimientos relativamente bajos, pero una productividad alta.
Las reformas agrarias facilitaron la organización de la agricultura, de manera que los campesinos se convirtieron poco a poco en empresarios agrícolas. La industrialización permitió abaratar considerablemente los bienes de equipo puestos a disposición de los agricultores. El incremento de la productividad permitió a la agricultura desempeñar varias contribuciones esenciales al crecimiento económico y a la industrialización.
Crisis Agraria Finisecular en Europa (1880-1913)
Europa dejó de ser el epicentro del progreso agrícola. Dentro del continente, cada región se fue especializando en las líneas de producción para las que contaba con ventajas comparativas. El abastecimiento de productos agrícolas en Europa se completó mediante importaciones que tenían un precio muy bajo debido al aumento del transporte.
Por ello, Europa entró en crisis, de la que especialmente fueron víctimas los sectores de la carne y la lana. La reacción de Europa frente a la crisis se dividió en tres bloques:
- Resistencia: Protección arancelaria (excepto en Reino Unido).
- Adaptación: Capacidad de hacer frente a la competencia ultramarina.
- Alternativas: Especialización en diversos sectores, lo que redujo la agricultura cerealística (que se importaba de EE. UU.) y se intensificó la ganadería.
3. El Cambio Tecnológico
Hasta 1870
Se caracterizó por la difusión y maduración de las innovaciones características de la Primera Revolución Industrial británica. Las vías de difusión fueron:
- Transferencias técnicas mediante la emigración directa de técnicos y empresarios y la exportación de maquinaria.
- Educación formal que proporcionó una creciente autonomía tecnológica a cada país.
Desde 1870
Se inicia la Segunda Revolución Tecnológica. Se caracterizó por la integración ciencia-tecnología (laboratorios), el liderazgo de Alemania y EE. UU., y la importancia de la innovación organizativa.
4. Los Transportes: El Ferrocarril
Hubo mejora y ampliación de carreteras y construcción de canales para el tráfico de mercancías y el movimiento de pasajeros en el interior de los continentes. El auténtico cambio fue el ferrocarril: un nuevo sistema de transporte a gran escala que disminuía costes y aumentaba la velocidad, capacidad de carga y seguridad de movimiento.
En Inglaterra y EE. UU. fue financiado por la empresa privada, mientras que en Europa occidental se utilizó una combinación con empresas más o menos públicas.
El ferrocarril dio origen a una nueva industria específica: la industria ferroviaria, encargada de la construcción y mantenimiento del material. Además, impulsó enormemente otras industrias, creando así enlaces interindustriales.
Sus efectos abarcaron el sector financiero, los organismos empresariales (las empresas ferroviarias fueron las primeras en alcanzar dimensiones que requerían nuevas formas de gestión) y el comercio (el tráfico de mercancías se expandió). Todos los efectos fueron muy positivos para el ritmo de industrialización y de la actividad económica, lo que se evidencia en el crecimiento del sector industrial y del conjunto de la economía. No todos los países poseían la capacidad de financiar su propio ferrocarril, y fue Inglaterra la que ayudó al desarrollo del ferrocarril en países atrasados.
5. La Banca
La banca en la primera industrialización fue una banca comercial, centrada en el crédito a corto plazo y con predominio de la autofinanciación empresarial.
La banca en la segunda industrialización evolucionó hacia una banca mixta. Esta diversificó el negocio bancario y concedió préstamos a largo plazo, invirtiendo a largo plazo con recursos propios de las empresas, hasta la participación en el capital social de la empresa, por lo que comenzaron a intervenir en la gestión empresarial.
Se identificaron dos tipos de bancos:
- En Italia y Austria se crearon las cajas de ahorro de particulares.
- En Alemania se crearon los bancos cooperativos de crédito, orientados más a los pequeños negocios de carácter familiar.
