Zona republicana guerra civil

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Las batallas del Jarama y Guadalajara

Después de su fracaso en la toma de Madrid directamente Franco trató de entregar la capital. Este intento dio lugar a la batalla del Jarama, uno de los más sangrientos del conflicto, y la batalla de Guadalajara, donde las tropas italianas enviadas por Mussolini fueron derrotados.

El nacionalista tomó Málaga, donde hubo una dura represión.

El fracaso ¡n Madrid llevaron a Franco a cambio de su mente y pensar de una nueva estrategia: en vez de reducir el conflicto, atacó a las regiones más débiles republicano.

La campaña del Norte

A partir de 1937 y en primavera, la de las tropas nacionalistas ganaron el control del norte republicano que fue aislado del resto del país. Uno tras otro, el País Vasco, Cantabria y Asturias fueron víctimas de Franco.

Durante esta campaña de bombardeo de Guernica la llevó a cabo. Germán de la Legión Cóndor bombardearon la ciudad que carecía de interés militar.

Durante la campaña electoral vasca Mola, el único general que podía competir con Franco para el líder del grupo nacionalista murió en un accidente aéreo.

Tratando de distraer a los nacionalistas del Norte los republicanos lanzaron una ofensiva en Belchite, en Aragón. El fracaso fue total y, finalmente, las tropas levantadas tomó el control de todo el norte.

La conquista del Norte había fuertes consecuencias para la República. No sólo se pierden las minas de carbón y las industrias de ron ¡de la zona, sino también, en el futuro, los franquistas podían concentrar sus fuerzas en el sur.

Desde Teruel a la Batalla del Ebro

En diciembre de 1937 los republicanos lanzaron una ofensiva en Teruel. El clima de las condiciones demarcó una ofensiva que terminó en fracaso. Después de asegurar a los dominios de Teruel, Franco lanzó un ataque general en Aragón. El éxito fue ¡NFORME y en abril de 1938 llegó a las fuerzas nacionalistas de la de Vinaroz, en el Mediterráneo, que divide la zona republicana en dos partes.

La mayor ofensiva fue la batalla del Ebro en 1938, uno de los más sangrientos de la guerra que terminó con las reservas y la moral de los republicanos.

El fin de la guerra de

El principio del fin de la guerra fue la ofensiva contra Cataluña. Después de tomar Barcelona, las tropas franquistas alcanzó la frontera francesa en 1939. Antes de que hubo un éxodo de la población enorme. Más de medio millón de personas huyeron a Francia, donde fueron puestos en campos de concentración.

Viendo que la derrota fue cIose las divisiones dentro de los republicanos se amplió. El gobierno de Negrín, con el apoyo de los comunistas y parte de los socialistas, era partidario de resistir hasta el final. El objetivo era que el conflicto español se integrarán en la inminente guerra en Europa y de esta manera la República española se encuentra el apoyo de sus aliados como para cambiar el signo del conflicto.


Contra esta posición, y ¡n a favor de la negociación de la derrota con Franco, el coronel Casado intentó un golpe de Estado contra el gobierno de Negrín. A pesar de las propuestas de Casado para una rendición negociada Franco pidió una rendición incondicional y ¡n 1939, 1 de abril, la guerra había terminado.

La zona republicana

El fracaso del golpe de Estado generó una verdadera revolución social en la zona republicana.

Los comités de los partidos obreros y los sindicatos comenzaron a controlar los elementos esenciales de la economía: transportes, suministros militares, centros de producción, mientras que el gobierno se limitó a ratificar lo que las comisiones estaban haciendo de facto.

En el campo había un macizo de la ocupación de la tierra. Las grandes haciendas, a veces, medianos y pequeños también se socializa en ambos, la tierra y la producción. Las zonas con la hegemonía anarquista sufrió una colectivización total de la propiedad.

En septiembre de 1936 un gobierno de unidad se formó bajo la presidencia del socialista Largo Caballero, incluyendo además de socialistas y republicanos de izquierda de catalán y los nacionalistas vascos. Más tarde, en cuatro anarquistas se incluyeron también, se Federica Montseny el primer Ministro de la mujer en España.

El gran desafío del nuevo gobierno era recuperar el control de la situación y crear una estructura de poder centralizado para llevar a cabo la guerra. La tarea era difícil, porque las comisiones se enfrentaron uno a otro, principalmente anarquistas y socialistas. Los gobiernos autónomos otra razón fueron para la segregación. Los vascos aceptan volver a la República, cuando su estatuto fue aceptado en octubre, convirtiéndose en José Antonio Agirre, el Lehendakari en primer lugar.

Dos modelos se enfrentaron: en un lado, la CNT-FAI y el POUM inició la colectivización de la tierra y faetones. Ellos querían continuar con el trabajo y hacer la revolución, al mismo tiempo. El PSOE y PCE preferido restaurar el orden, la centralización de las decisiones y, a continuación, se pensaba en la revolución.

Las disensiones internas alcanzaron su nivel máximo en mayo de 1937, cuando la Generalitat trató de controlar Telefónica que estaba en manos de un comité de la CNT. El intento terminó en disturbios en Barcelona. Esta crisis condujo a la dimisión de Largo Caballero. El jefe del nuevo gobierno fue Negrín. En su gobierno los comunistas aumentado su importancia.

La confrontación de los estalinistas y de Trotsky se reproduce en España. El POUM fue declarado ilegal una Nin su cabeza desaparecieron.

Incluso cuando ya era tarde para cambiar el signo de la guerra, desde ese momento se produjo una mayor centralización en la dirección de la economía y el Ejército Popular fue creado para sustituir el

las milicias.

Desde marzo de 1938, la zona republicana se dividió en dos partes. Aunque la posición oficial del gobierno de Negrín era seguir luchando hasta las últimas consecuencias, algunos otros empezaron a hablar de una rendición negociada. La política internacional fue determinante: después de la de MunichPacto de las Brigadas Internacionales abandonado el país y la ayuda soviética se redujo. En el interior del país la idea de la guerra se pierden difusión y el coronel Casado dio un golpe de Estado con el fin de negociar con Franco al final de la guerra, pero las condiciones no fueron aceptadas.

La zona de Nacional

La muerte de Sanjurjo dejó la insurrección sin un líder claro. Cuando los insurgentes se reunieron en Burgos se acordó la creación de una Junta de Defensa Nacional, que actuó como provisional

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