Crisis de la Restauración y Regeneracionismo en España: De la Mancomunidad al Golpe de 1923

La Mancomunidad de Cataluña: El Primer Intento de Autogobierno

La Mancomunidad de Cataluña fue el primer intento de autogobierno catalán dentro del sistema de la Restauración. Se creó en 1914, durante el reinado de Alfonso XIII, al amparo de la Ley de Mancomunidades aprobada por el gobierno liberal. Su creación fue una respuesta a la presión del nacionalismo catalán, especialmente de la Lliga Regionalista, que representaba a la burguesía catalana y defendía un mayor grado de autonomía frente al Estado central. La Mancomunidad fue, en gran medida, una concesión dentro del sistema centralista de la Restauración, que buscaba calmar las reivindicaciones regionales sin otorgar verdadero poder político.

La Mancomunidad agrupó a las cuatro diputaciones catalanas (Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona) y estuvo presidida primero por Enric Prat de la Riba y, tras su muerte, por Josep Puig i Cadafalch (aunque el texto menciona a Francesc Cambó, este fue su principal líder político). Aunque carecía de competencias legislativas y de recaudación de impuestos, desempeñó un papel importante en la administración, economía y cultura de Cataluña. Entre sus principales actuaciones destacan:

  • Mejora de infraestructuras (carreteras, caminos y transportes).
  • Modernización de la administración.
  • Impulso a la educación (escuelas y bibliotecas).
  • Promoción de la lengua y cultura catalanas, fortaleciendo la identidad nacional y el sentimiento autonomista.

La experiencia de la Mancomunidad también consolidó políticamente a la Lliga Regionalista y sirvió como precedente de autogobierno, mostrando tanto las posibilidades como los límites del regionalismo dentro del sistema de la Restauración. Sin embargo, la Mancomunidad fue suprimida en 1925 por la dictadura de Primo de Rivera, que rechazaba cualquier forma de descentralización, provocando un retroceso político y cultural en Cataluña y aumentando la tensión con el Estado central.

En conjunto, la Mancomunidad de Cataluña representa un intento significativo de modernización y coordinación administrativa dentro de una estructura política centralista y limitada; su legado influyó en los posteriores debates sobre autonomía y autogobierno en España.

La Crisis de 1917 en España

Durante la Primera Guerra Mundial, España, aunque neutral, sufrió una profunda crisis política, social y económica que debilitó el sistema de la Restauración. Entre sus causas destacan:

  • El deterioro del sistema canovista, incapaz de integrar a los nuevos partidos y sindicatos.
  • La crisis del bipartidismo, que acabó con el turno pacífico entre Liberales y Conservadores.
  • El descontento por la intervención en Marruecos.
  • Las consecuencias económicas de la guerra, que provocaron inflación y desabastecimiento, afectando principalmente a los trabajadores.

Dimensiones de la Crisis

La crisis se manifestó en tres ámbitos diferenciados:

  1. Ámbito militar: Surgieron las Juntas de Defensa, que protestaron por la pérdida de poder adquisitivo y los ascensos injustos, obligando al gobierno a ceder. Fue la primera intervención directa de los militares en política desde el inicio de la Restauración.
  2. Ámbito político: La suspensión de libertades y el cierre de las Cortes motivó la creación de la Asamblea de Parlamentarios en Cataluña, que reclamaba Cortes Constituyentes y autonomía, aunque el movimiento fracasó por la falta de apoyo militar y divisiones internas.
  3. Ámbito social: La inflación y la desigualdad provocaron un aumento de la conflictividad laboral, culminando en la Huelga General de agosto de 1917, convocada por UGT y CNT, que fue duramente reprimida por el ejército, dejando decenas de muertos y miles de detenidos.

Entre las consecuencias, cabe destacar la fragmentación de los partidos tradicionales, la inestabilidad de los gobiernos de concentración, el fortalecimiento del movimiento obrero, la radicalización de sectores socialistas tras la Revolución Rusa y el aumento de la violencia política, ejemplificada en el asesinato del presidente Eduardo Dato en 1921.

La Crisis de la Restauración durante el Reinado de Alfonso XIII (1902-1931)

A comienzos del siglo XX, España vivió importantes cambios sociales: industrialización concentrada en Cataluña, Asturias, Euskadi y Madrid; crecimiento del sector servicios; aumento de la población urbana; expansión de clases medias y proletariado industrial; y una mayor alfabetización gracias a la prensa y la radio. Aparecieron nuevas fuerzas políticas (socialistas, anarquistas y nacionalistas) que cuestionaban el sistema canovista.

El sistema político basado en el turno pacífico se debilitó tras la muerte de Cánovas y Sagasta y por la intervención directa de Alfonso XIII, quien favoreció al ejército y mantuvo una postura conservadora. Los problemas más graves incluían la conflictividad social, el anticlericalismo, los nacionalismos regionales y la guerra colonial en Marruecos.

Intentos de Regeneración: Maura y Canalejas

Los gobiernos de Maura (1907-1909) y Canalejas (1910-1912) intentaron reformar el sistema. Maura promovió la “revolución desde arriba”, buscando evitar conflictos sociales mediante reformas desde el poder: impulsó medidas sociales e intentó limitar el caciquismo, aunque la Semana Trágica de 1909 en Barcelona provocó su caída. Canalejas continuó las reformas hasta su asesinato en 1912, lo que frustró definitivamente la regeneración.

Tras 1917, la Restauración entró en descomposición: los partidos se fragmentaron, aumentaron las huelgas y surgió el pistolerismo en Cataluña. El Desastre de Annual (1921) evidenció la incapacidad militar y el fracaso de la política colonial, agravando la crisis hasta el golpe de Estado de 1923.

Comentarios de Textos Históricos

1. Discurso de Antonio Maura (1901): La Realidad del Pueblo Español

Estamos ante un texto político e histórico, un discurso pronunciado por Antonio Maura en 1901. Constituye una fuente primaria donde el autor analiza la participación social, señalando que la gran mayoría del pueblo español se abstiene de la vida política. Maura critica a los grupos políticos comparándolos con “estrellas del firmamento”: individuales y débiles, pero con potencial si actuaran unidos.

Maura evidencia el divorcio entre gobernantes y gobernados, denunciando la “falta de trato y comunicación entre el Gobierno y el pueblo”. Su idea central es que la falta de compromiso y la fragmentación impiden el avance de España. Este discurso mantiene una notable actualidad al subrayar que la política requiere tanto compromiso ciudadano como eficacia institucional.

2. Manifiesto de Miguel Primo de Rivera (1923): Al País y al Ejército

Este es un manifiesto político-programático que justifica el golpe de Estado del 13 de septiembre de 1923. Es una fuente primaria redactada por el capitán general Miguel Primo de Rivera y publicada en La Vanguardia. En él, se denuncia la corrupción del sistema parlamentario y se responsabiliza a los partidos del deterioro de la nación tras el Desastre del 98.

El texto presenta un país sumido en el desorden, la propaganda comunista y el separatismo, justificando la intervención militar como una medida “regeneradora y provisional” para salvar a España del caos y la ineficacia de los políticos profesionales.

3. Manifiesto de la Huelga General (1917)

Texto político y social redactado por los dirigentes de la UGT y la CNT. Es una fuente primaria de marzo de 1917 donde los sindicatos denuncian la miseria de la clase obrera, la subida de precios y la corrupción institucional. La idea central es la convocatoria de una huelga general indefinida para forzar la creación de un Gobierno provisional que prepare elecciones libres. Aunque no derribó el sistema, marcó la radicalización del movimiento obrero en España.

4. El Regeneracionismo del General Polavieja (1898)

Publicado tras el Desastre del 98, este texto de fuente primaria expone la visión del General Polavieja sobre la necesidad de purificar la administración, eliminar el caciquismo y elevar el nivel educativo del país. Propone una descentralización administrativa que permita el desarrollo regional sin romper la unidad nacional, reflejando el pensamiento regeneracionista que buscaba modernizar el Estado tras la pérdida de las colonias.

5. Acta de la Asamblea de Parlamentarios de Barcelona (1917)

Este documento recoge las propuestas de los parlamentarios reunidos el 5 de julio de 1917. Su contenido es político y social, exigiendo una autonomía administrativa para municipios y regiones. Refleja las aspiraciones de descentralización del poder en un momento de crisis total del sistema centralista, buscando un equilibrio entre la libertad local y la unidad nacional para asegurar un desarrollo territorial equilibrado.

Conclusión

El periodo comprendido entre 1898 y 1923 en España estuvo marcado por una modernización social incompleta y la deslegitimación progresiva del sistema de la Restauración. Los intentos de reforma, desde la “revolución desde arriba” de Maura hasta las reivindicaciones de la Mancomunidad y los movimientos obreros, mostraron la necesidad de cambios profundos que el sistema fue incapaz de asimilar, desembocando finalmente en la solución autoritaria de la dictadura.

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