Revolución Industrial y la Era Napoleónica: cronología, procesos y movimientos (siglos XVIII-XIX)
Cronología de inventos y acontecimientos clave
- 1730: arado de Rotherham
- 1732: carbón de coque en altos hornos
- 1733: lanzadera volante de Kay
- 1764: hiladora Spinning Jenny
- 1769: máquina de vapor de Watt
- 1776: Adam Smith: La riqueza de las naciones
- 1780: máquina trilladora
- 1785: telar mecánico de Cartwright
- 1807: primeros barcos a vapor
- 1811: ludismo (1811-1817)
- 1824: segadora mecánica
- 1825: primeros sindicatos
- 1829: locomotora de vapor de Stephenson
- 1834: Great Trade Union
- 1855: fabricación de acero: convertidor de Bessemer
- 1864: Primera Internacional
Congreso de Viena y restauración del orden europeo (1814-1815)
Una vez derrotado Napoleón, las potencias vencedoras se reunieron en Viena para restaurar el absolutismo y devolver a los reyes los tronos perdidos por la Revolución y Napoleón. Todos los Estados de Europa enviaron representantes al Congreso de Viena (1814-1815), pero las cuestiones importantes fueron decididas por los «cuatro grandes» vencedores de Napoleón (Austria, Rusia, Gran Bretaña y Prusia), a las que se unió Francia.
Del Congreso de Viena surgieron dos tipos de resoluciones: un nuevo mapa europeo y un sistema político-ideológico (la Santa Alianza), base del régimen restaurado. La reconstrucción del mapa europeo se hizo en función de los intereses de las monarquías victoriosas, sin contar con las aspiraciones nacionales:
- Rusia se anexionó Finlandia y la mayor parte de Polonia (incluida Varsovia).
- Prusia incorporó Renania.
- Austria recibió el reino de Lombardía-Véneto.
- Gran Bretaña reforzó su hegemonía marítima incorporando Malta, las Islas Jónicas, El Cabo y Ceilán.
- Bélgica dejó de pertenecer a Austria y quedó unida a Holanda, integrando el reino de los Países Bajos.
- Francia volvió a sus fronteras de 1789.
Italia se mantuvo dividida en Estados independientes y, en Alemania, se estableció la Confederación Germánica, integrada por 39 Estados, entre ellos Austria y Prusia.
El proyecto napoleónico y sus contradicciones
Napoleón pretendió extender por Europa las ideas revolucionarias de libertad e igualdad, pero sus conquistas despertaron sentimientos nacionales en contra de Francia. Su proyecto albergaba una contradicción: pretendía llevar la libertad a los pueblos, pero éstos defendían su propia soberanía para decidir por sí mismos. El objetivo final de Napoleón era establecer una Europa unida, bajo la hegemonía de Francia, mediante la creación de reinos satélites encomendados a miembros de su familia (Nápoles, Holanda, Westfalia, España).
Características del poder napoleónico
- Concentración del poder en Napoleón Bonaparte: como emperador, era jefe del Estado y jefe de Gobierno.
- Restablecimiento del orden en Francia: puso fin a la movilización popular y a la lucha entre distintas facciones desencadenadas por la Revolución francesa.
- Difusión de ideas revolucionarias: propagó por gran parte de Europa algunas ideas de la Revolución, en particular la libertad y la igualdad ante la ley.
- Actualización de las estrategias bélicas: introdujo innovaciones tácticas que ofrecieron ventaja sobre sus enemigos.
- Bloqueo continental (1806): prohibía a los habitantes del Imperio y de los Estados satélites comprar productos manufacturados británicos.
Movimientos sociales y corrientes políticas
- Ludismo: fue un movimiento social caracterizado por la oposición a la introducción de maquinaria moderna en el proceso productivo. Se desarrolló durante las primeras etapas de la industrialización y dio lugar a violentas acciones de destrucción de máquinas.
- Cartismo: fue un movimiento británico en favor de una reforma política, electoral y social que se desarrolló entre 1838 y 1858. Progresivamente se convirtió en una manifestación de la agitación de la clase obrera contra la Ley de Pobres.
- Marxismo: corriente de pensamiento y modelo teórico-explicativo de la realidad humana que sirvió como base ideológica del materialismo histórico y dialéctico, del comunismo y de distintos tipos de socialismo.
- Anarquismo: doctrina política que pretende la desaparición del Estado y de sus órganos e instituciones representativas, defendiendo la libertad del individuo por encima de cualquier autoridad.
La Revolución Industrial: primera y segunda fases
La Revolución Industrial fue un proceso de profundas transformaciones económicas, sociales, culturales y tecnológicas. Empezó en Inglaterra y se desarrolló a mediados del siglo XVIII. Aquí se llevó a cabo la mecanización: se mecanizaron algunos procesos en la industria, lo que permitió abaratar costes, reducir la mano de obra necesaria y aumentar la producción de forma más rápida y barata.
Las principales fuentes de energía de esta época fueron el carbón y el vapor, utilizado para impulsar máquinas, barcos y trenes. Al producirse un aumento de la producción agraria se intensificó el éxodo rural del campo a la ciudad.
La segunda Revolución Industrial comenzó entre 1850 y 1870, una vez que el sistema económico conocido como capitalismo se había extendido a un mayor número de países. En esta fase cobraron importancia las innovaciones técnicas y científicas y el descubrimiento de nuevas fuentes de energía, como el petróleo y la electricidad.
Notas finales
Este conjunto de transformaciones técnicas, políticas y sociales conformó el paso hacia la modernidad en Europa y sentó las bases de los conflictos y las reorganizaciones políticas del siglo XIX.
