El Turnismo y el Movimiento Obrero en la España del Siglo XIX

El Turnismo Político en la Restauración: Comentario de una Viñeta Histórica

La viñeta titulada “Sube uno, baja el otro, y España siempre en el potro” es una fuente iconográfica y primaria de carácter político. Fue publicada en diciembre de 1892, durante el período de la Restauración, en la revista satírica El Motín, que tenía una clara ideología republicana y crítica con el sistema político de la época. Al ser una caricatura contemporánea a los hechos, nos permite conocer la opinión de una parte de la sociedad sobre el funcionamiento del régimen.

La idea principal de la viñeta es la crítica al turnismo político, es decir, a la alternancia pactada entre los dos grandes partidos que gobernaban España durante la Restauración. En la imagen aparecen Antonio Cánovas del Castillo y Práxedes Mateo Sagasta subidos a un balancín. Esta imagen simboliza cómo ambos partidos se turnaban en el poder sin que hubiera un cambio real en la política del país.

Simbolismo y Crítica Social

Como idea secundaria, la viñeta representa a España como una figura femenina arrodillada, cansada y dolorida. Lleva una corona mural, símbolo del pueblo español. Esta figura aparece soportando el peso del balancín, lo que representa que es la población la que sufre las consecuencias del sistema político. Mientras tanto, Cánovas y Sagasta aparecen tranquilos y despreocupados, lo que refuerza la crítica del autor hacia los políticos del momento.

Otro elemento importante es el propio balancín. Solo permite dos posiciones, lo que simboliza que el sistema político estaba cerrado a la participación de otros partidos. Quedaban excluidos republicanos, nacionalistas, carlistas y movimientos obreros. De esta forma, la viñeta denuncia que no existía una verdadera democracia.

El Régimen de la Restauración (1874-1898)

La Restauración comenzó en 1874 tras el fracaso del Sexenio Democrático. Ese año volvió la monarquía con la llegada al trono de Alfonso XII. El nuevo sistema político buscaba estabilidad y orden después de un período de gran inestabilidad política y social.

El régimen se basó en la Constitución de 1876 y en un sistema bipartidista. Los dos partidos principales fueron el Partido Conservador, dirigido por Cánovas, y el Partido Liberal, liderado por Sagasta. Ambos aceptaban la monarquía y la Constitución. La alternancia en el poder se realizaba mediante el turnismo, que no dependía del voto libre de los ciudadanos.

El Fraude Electoral: Caciquismo y Pucherazo

Las elecciones estaban manipuladas desde el gobierno. El Ministerio de Gobernación organizaba los resultados con la ayuda de los gobernadores civiles. En los pueblos, los caciques controlaban el voto gracias a su poder económico y social. A este sistema de fraude electoral se le conoce como caciquismo y pucherazo. De esta forma, el partido que debía ganar las elecciones lo hacía siempre por mayoría.

Este sistema logró una cierta estabilidad política durante varios años. Sin embargo, dejó fuera del poder a muchos grupos políticos y sociales. Con el paso del tiempo, el régimen fue perdiendo apoyos. La crisis se agravó con el asesinato de Cánovas en 1897 y con la derrota frente a Estados Unidos en la guerra de Cuba en 1898. Estos hechos pusieron en evidencia las debilidades del sistema de la Restauración y marcaron el inicio de su crisis.

El Movimiento Obrero en el Sexenio Democrático (1868-1874)

Mapa: Nos encontramos ante un documento iconográfico, ya que se trata de un mapa que transmite información histórica mediante elementos visuales. También es un documento historiográfico, porque no fue realizado en la época que representa, sino más tarde por un historiador que estudia y explica hechos del pasado a partir de diferentes fuentes. Por ello, no es una fuente directa, sino una interpretación histórica.

El contenido del mapa es principalmente histórico y social, ya que muestra cómo se organizó el movimiento obrero en España durante el siglo XIX y refleja la situación de los trabajadores en esa etapa. Además, tiene un aspecto político, ya que está relacionado con la difusión de ideas obreras y con un periodo de mayor libertad política. El mapa se sitúa en el Sexenio Democrático (1868-1874), concretamente entre los años 1868 y 1873, una etapa marcada por importantes cambios políticos tras la Revolución de 1868 y por la legalización de las asociaciones obreras.

Distribución y Expansión de las Sociedades Obreras

La obra en la que aparece el mapa fue publicada en 1971 y está dirigida sobre todo a un público académico y educativo, como estudiantes o personas interesadas en la Historia. Su objetivo es explicar cómo se extendieron las sociedades obreras en España y ayudar a comprender la relación entre la industrialización, la organización de los trabajadores y el contexto político del momento.

El mapa muestra la distribución de las sociedades obreras en España entre 1868 y 1873, diferenciando entre las que estaban vinculadas a la Primera Internacional y las que no lo estaban. Se observa que estas organizaciones se concentran principalmente en las zonas más industrializadas, como Cataluña, el litoral mediterráneo, Andalucía y algunas áreas del norte. Esto demuestra que existe una relación clara entre la industrialización y el movimiento obrero, ya que donde había más fábricas y trabajadores surgieron más asociaciones. También se aprecia que las ideas internacionalistas, sobre todo el anarquismo, tuvieron más influencia en regiones como Cataluña y Andalucía. Todo esto fue posible gracias a la libertad de asociación que se permitió durante el Sexenio Democrático.

Contexto Socioeconómico y Represión

El mapa se enmarca en el contexto del Sexenio Democrático, un periodo de importantes cambios políticos y sociales que comenzó con la Revolución de 1868, conocida como La Gloriosa, y el destronamiento de Isabel II. A partir de ese momento se permitió una mayor libertad de expresión y asociación, lo que favoreció la organización de los trabajadores.

Durante la segunda mitad del siglo XIX, la industrialización en España fue lenta y desigual, concentrándose en zonas como Cataluña, el País Vasco y algunas áreas mineras de Asturias y Andalucía. En estos lugares apareció una clase obrera que trabajaba en condiciones muy duras, con largas jornadas, bajos salarios y sin derechos laborales, lo que impulsó la creación de sociedades obreras para defender sus intereses.

El mapa refleja la distribución de estas asociaciones y distingue entre las que estaban relacionadas con la Primera Internacional y las que no lo estaban. La llegada de las ideas internacionalistas, especialmente el anarquismo y en menor medida el socialismo, influyó mucho en el movimiento obrero español. El anarquismo tuvo especial fuerza en Cataluña y Andalucía. Sin embargo, este periodo de libertad duró poco. La inestabilidad política y el miedo de las clases dirigentes provocaron una mayor represión. En 1874, con la Restauración borbónica, muchas asociaciones obreras fueron prohibidas y tuvieron que pasar a la clandestinidad.

En conclusión, el mapa muestra el nacimiento y la expansión del movimiento obrero organizado en España durante el Sexenio Democrático. Este proceso estuvo relacionado con el desarrollo industrial y con la difusión de nuevas ideas sociales, y sentó las bases de los movimientos sindicales y políticos posteriores.

Morena

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *