Contexto histórico: Vuelta de los Borbones con Alfonso XII para estabilizar el país tras el Sexenio Democrático.
Constitución de 1876: Estableció la soberanía compartida entre el Rey y las Cortes, un sistema bicameral, amplios poderes reales y un Estado confesional católico.
Sistema político: Bipartidismo entre conservadores y liberales mediante el turno pacífico.
Funcionamiento real: Elecciones manipuladas, encasillado, caciquismo y fraude electoral sistemático.
Oposición: Carlistas, republicanos, movimiento obrero y los nacientes nacionalismos catalán y vasco.
Conclusión: Un sistema estable pero poco democrático, incapaz de integrar las nuevas fuerzas políticas.
El Desastre del 98 y la Crisis Colonial
Problema colonial: Cuba, Puerto Rico y Filipinas como últimos restos del imperio.
Antecedentes: La Guerra de los Diez Años y la Paz de Zanjón, con reformas incumplidas.
Guerra de 1895: Grito de Baire, con figuras clave como José Martí, Maceo y Máximo Gómez.
Respuesta española: Martínez Campos y, posteriormente, Weyler con la política de reconcentración.
Intervención de EE. UU.: Intereses económicos y estratégicos; la explosión del Maine como pretexto.
Guerra de 1898: Derrotas navales y militares en Cuba y Filipinas.
Consecuencias: Tratado de París, pérdida de las colonias y crisis moral y política del 98, impulsando el regeneracionismo.
El Reinado de Alfonso XIII y la Crisis del Sistema
Crisis del turnismo: Desgaste de los partidos, división interna y pérdida de eficacia del caciquismo.
Papel del Rey: Mayor intervención personal en política y cercanía a sectores conservadores del Ejército.
Regeneracionismo: Intentos de reforma desde dentro. Destacan Maura («revolución desde arriba», fracaso tras la Semana Trágica) y Canalejas (regeneracionismo liberal, Ley del Candado, asesinado en 1912).
Crisis de 1917: Crisis militar, política y social que evidenció la descomposición del régimen.
Marruecos: Protectorado en el Rif. La Semana Trágica (1909) y el desastre de Annual (1921) marcaron el desprestigio del Ejército.
Primera Guerra Mundial: España se mantuvo neutral, lo que provocó crecimiento económico pero también inflación, desigualdad y malestar social.
La Dictadura de Primo de Rivera y el Fin de la Monarquía
Golpe de 1923: Apoyado por el Rey, justificado por el orden y el regeneracionismo.
Directorio Militar: Suspensión de la Constitución, cierre de Cortes, censura y represión.
Éxito de Alhucemas (1925): Pacificación de Marruecos, triunfo político del régimen.
Directorio Civil: Intento de institucionalizar la dictadura.
Caída: Dimisión de Primo en 1930, la «dictablanda» de Berenguer y el Pacto de San Sebastián.
Final: Elecciones municipales de 1931 como plebiscito contra la monarquía y proclamación de la República.
La Segunda República Española
Proclamación: Victoria republicana en las ciudades y marcha de Alfonso XIII.
Constitución de 1931: Régimen democrático, Cortes unicamerales, Estado laico, autonomías y sufragio femenino (debate entre Clara Campoamor y Victoria Kent).
Bienio Reformista (1931-1933): Gobierno de Azaña con reformas estructurales (religiosa, militar, agraria), Estatuto de Cataluña y gran labor educativa.
Bienio Conservador (1933-1935): Gobierno de Lerroux con apoyo de la CEDA, rectificación de reformas y Revolución de octubre de 1934.
Frente Popular (1936): Coalición de izquierdas, amnistía y aumento de la polarización social que desembocó en la sublevación militar de julio de 1936.