El fin de la Rusia zarista
A principios del siglo XX, la Rusia zarista era un inmenso imperio de 140 millones de habitantes. Formado por pueblos muy diversos, mantenía el Antiguo Régimen bajo una monarquía absoluta en la que el zar Nicolás II controlaba todo el poder. Aunque existía un parlamento, la Duma, sus funciones eran muy limitadas, ya que el imperio se basaba en la autocracia y el derecho divino. La economía era fundamentalmente agraria y el campesinado vivía en la miseria; sin embargo, a finales del siglo XIX comenzó una tímida industrialización que hizo crecer al proletariado, también bajo condiciones precarias.
Principales fuerzas políticas
- Partido Constitucional Demócrata: Buscaba derrocar al zarismo y convertir a Rusia en una monarquía constitucional.
- Partido Socialista Revolucionario: Veía en el campesinado la verdadera fuerza revolucionaria y defendía la colectivización de la tierra, liderado por Kerensky.
- Partido Obrero Socialdemócrata Ruso: De ideología marxista, se dividió en dos facciones:
- Mencheviques: Miembros de la minoría moderada que querían una transición al socialismo colaborando en un régimen liberal, formado por la clase media y la burguesía.
- Bolcheviques: Miembros de la mayoría radical, liderados por Lenin, contrarios a cualquier colaboración con el sistema burgués y defensores de la dictadura del proletariado.
La Revolución de 1905
La situación de Rusia era anacrónica: mientras los estados europeos miraban hacia la democracia y la modernización, este imperio seguía anclado en un mundo casi medieval. A pesar de aparentar ser una gran potencia militar, su interior era frágil debido a la miseria y la falta de libertades. La guerra ruso-japonesa, iniciada con el objetivo de obtener territorios en Asia y fortalecer al país, solo aumentó el malestar. Las masas populares se dirigieron al Palacio de Invierno para solicitar reformas políticas, pero las autoridades respondieron con una violenta represión conocida como el Domingo Sangriento. La oposición al zar aumentó, prolongándose las protestas y revueltas durante meses.
La Revolución de febrero de 1917
La Primera Guerra Mundial fue el detonante del fin del zarismo. En febrero de 1917, la revolución comenzó con una huelga en una fábrica de armamento de Petrogrado y manifestaciones de mujeres en las calles. Al día siguiente, la ciudad se paralizó por la huelga general y, aunque el ejército respondió con violencia, el régimen colapsó.
La construcción de la URSS
El Gobierno Provisional
Tras la abdicación del zar, el nuevo gobierno provisional compartió el poder con los sóviets, que pronto fueron controlados por los bolcheviques. Aunque el gobierno apostó por reformas liberales, su permanencia en la Primera Guerra Mundial provocó la oposición de bolcheviques, mencheviques y socialistas. En abril, Lenin expuso en las Tesis de abril la necesidad de que los sóviets rompieran con el gobierno provisional para pasar de una revolución burguesa a una socialista. Sus objetivos eran: la retirada de la guerra, la redistribución de las tierras, el control de las fábricas por parte de los comités y la entrega del poder a los sóviets. Tras una insurrección popular fallida en Petrogrado, el gobierno ilegalizó al partido bolchevique y obligó a Lenin a exiliarse.
La Revolución de octubre de 1917
Cuando Lenin regresó de su exilio, se instaló en la sede del sóviet de Petrogrado y convenció a los bolcheviques para tomar el poder. Asaltaron el Palacio de Invierno y detuvieron al gobierno provisional. El nuevo gobierno (Consejo de Comisarios del Pueblo), presidido por Lenin, negoció rápidamente la salida de la guerra con la firma del Tratado de Brest-Litovsk, decretó la expropiación de latifundios (bajo el lema «paz, pan y tierra») y reconoció el derecho a la soberanía de los pueblos de Rusia.
La Guerra Civil Rusa (1918-1921)
Se creó el Ejército Blanco, conformado por terratenientes, altos mandos del ejército y la Iglesia Ortodoxa, apoyados por potencias europeas que temían la expansión de la revolución. Como respuesta, los bolcheviques crearon el Ejército Rojo, organizado por Trotski. Tras ejecutar al zar y su familia en 1918, los bolcheviques lanzaron una gran ofensiva militar en 1921 que terminó con el conflicto. Se implantó el comunismo de guerra, una política económica que nacionalizó la industria y requisó cosechas, lo que provocó una hambruna. Para solucionar la crisis, Lenin aprobó la Nueva Política Económica (NEP). Finalmente, en 1922 se creó oficialmente la URSS bajo el control del Partido Comunista.
