Evolución Histórica: De la Segunda República a la Guerra Civil

Víctimas de ETA: Impacto y Memoria

El documento que vamos a comentar es una fuente secundaria de carácter historiográfico, compuesta por un gráfico de barras y dos gráficos circulares publicados en el periódico El País el 4 de mayo de 2018 en Madrid. En ellos se representan las víctimas mortales causadas por la organización terrorista ETA entre 1968 y 2010, con un total de 854 víctimas. Se trata de una fuente de temática social y política que permite comprender el impacto del terrorismo en la España contemporánea.

La idea principal es mostrar la evolución de los asesinatos de ETA y el perfil de sus víctimas, reflejando la magnitud del fenómeno. En el gráfico de barras se observa cómo la actividad terrorista comienza en 1968 y crece progresivamente hasta finales de los años setenta. Durante el franquismo el número de víctimas es reducido (44 hasta 1975), mientras que la gran mayoría (810) se produce en democracia. El periodo más violento coincide con la Transición, destacando 1980 como el año con mayor número de asesinatos (95). A partir de entonces se inicia un descenso progresivo, con altibajos, hasta llegar al último asesinato en 2010.

Los gráficos circulares muestran que la mayoría de las víctimas pertenecen a las Fuerzas Armadas y cuerpos de seguridad (501), seguidas de civiles (321) y políticos (32). Por sexo, predominan claramente los hombres (771) frente a las mujeres (58), lo que refleja el tipo de objetivos seleccionados por la organización.

Contexto Histórico y Consecuencias

ETA fue fundada en 1958 tras su desvinculación del Partido Nacionalista Vasco, adoptando una ideología nacionalista radical e independentista. A pesar de la instauración de un sistema democrático y del Estado autonómico, ETA mantuvo su estrategia violenta durante décadas. En los años ochenta, conocidos como los “años de plomo”, el terrorismo alcanzó gran intensidad. En este contexto surgieron los Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), vinculados a sectores del Estado durante el gobierno de Felipe González, que utilizaron métodos ilegales para combatir a ETA, lo que generó una gran polémica política y judicial.

El impacto social del terrorismo fue muy profundo, generando miedo e inestabilidad. Un momento clave fue el secuestro y asesinato de Miguel Ángel Blanco en 1997, que provocó una enorme movilización social y un rechazo masivo al terrorismo en toda España. Como conclusión, este documento permite comprender la magnitud y evolución del terrorismo de ETA, destacando su especial intensidad durante la Transición. La gráfica evidencia que la violencia se concentró principalmente en la etapa democrática, planteando retos actuales como la preservación de la memoria histórica y el reconocimiento de las víctimas.


Carteles de la Guerra Civil: Propaganda y Confrontación

Nos encontramos ante dos carteles elaborados durante la Guerra Civil española (1936-1939). El primero fue realizado por el Servicio Nacional de Propaganda e impreso en Barcelona en enero de 1939. El segundo fue elaborado en 1937 y está vinculado a organizaciones obreras de la zona republicana, concretamente a la Federación Española de Trabajadores de la Tierra (UGT). Ambos son fuentes históricas primarias, ya que fueron creados en el mismo momento histórico que representan.

La idea principal de ambos carteles es mostrar la fuerte carga ideológica del conflicto y las diferencias entre los dos bandos:

  • Bando sublevado: Titulado “Cruzada. España orientadora espiritual del mundo”, utiliza la cruz como símbolo central para justificar el levantamiento como una lucha religiosa contra el marxismo y el ateísmo.
  • Bando republicano: Titulado “Ventajas de la colectivización. Campesinos: colectivizad la tierra”, tiene un carácter social y económico, promoviendo la gestión colectiva de los medios de producción por parte de los trabajadores.

El Papel de la Propaganda

Durante la Guerra Civil, la propaganda fue fundamental para movilizar a los combatientes y mantener la moral. El cartel se convirtió en un medio eficaz, definido como “un grito pegado a la pared”. Mientras que en la zona republicana existía una mayor pluralidad de mensajes, en la zona sublevada la propaganda estaba controlada por el poder político, promoviendo el nacionalcatolicismo. En conclusión, estos carteles reflejan la confrontación ideológica: una cruzada religiosa frente a una revolución social.


Polarización Política: Elecciones de 1933 y 1936

El gráfico muestra el reparto de escaños en las elecciones generales de 1933 y 1936 durante la Segunda República. Se trata de una fuente secundaria basada en la obra de Roberto Villa García, España en urnas (2016). La idea principal es evidenciar el cambio radical de fuerzas políticas:

  • 1933: Victoria de las derechas (237 escaños), inicio del Bienio Radical-Cedista.
  • 1936: Victoria del Frente Popular (267 escaños), reflejando la desaparición del centro político.

El contexto histórico corresponde a la inestabilidad de la Segunda República, marcada por la Revolución de Asturias de 1934, la crisis de gobierno y escándalos como el estraperlo. Esta polarización parlamentaria y social constituye un antecedente directo del pronunciamiento militar de julio de 1936 y el estallido de la Guerra Civil.

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