La Consolidación de la Democracia y el Sistema de Bipartidismo
La etapa democrática en España tras la Transición se define por el asentamiento de un sistema de alternancia política conocido como bipartidismo, protagonizado por el PSOE y el PP. Este periodo supuso la consolidación de las instituciones, la integración definitiva en el proyecto europeo y la transformación de la estructura social y económica del país. En esta etapa se alternan en el poder el PSOE (1982-1996), el PP (1996-2004) y nuevamente el PSOE (2004-2011).
La Era de Felipe González (1982-1996)
Este ciclo se inició en las elecciones de octubre de 1982 con una victoria histórica de 202 escaños del PSOE. En su primera legislatura (1982-1986), el gobierno de Felipe González priorizó la reconversión industrial para modernizar la economía. Durante este tiempo:
- Se aprobó la LODE (Ley Orgánica del Derecho a la Educación, 1985) para garantizar el acceso a la enseñanza.
- Se despenalizó parcialmente el aborto en tres supuestos.
Respecto al terrorismo, esta etapa fue la más sangrienta de ETA, respondiendo el Estado con la profesionalización policial pero también con la «guerra sucia» de los GAL, un grupo parapolicial cuya financiación y acciones marcarían el futuro judicial del socialismo.
La segunda legislatura, tras revalidar la mayoría absoluta, estuvo definida por el hito de la entrada en la CEE; además, gracias a la huelga general de 1988, se aprobó la Ley General de Sanidad. ETA alcanzó su máxima crueldad con atentados masivos como el de Hipercor o la Casa Cuartel de Zaragoza. La respuesta política fue el Pacto de Madrid, donde los partidos democráticos se unieron para aislar políticamente a la banda terrorista.
La tercera legislatura, con una mayoría absoluta muy ajustada, fue la de la consolidación internacional con los Juegos Olímpicos de Barcelona y la Expo de Sevilla en 1992, proyectando una España moderna. En 1990 se aprobó la LOGSE (Ley Orgánica de Ordenación General del Sistema Educativo). En la cuarta legislatura, el PSOE gobernó en minoría con apoyo de CiU. Este periodo estuvo asfixiado por la crisis económica y por el estallido de escándalos de corrupción (casos Roldán y Filesa).
La Alternancia del Partido Popular: José María Aznar (1996-2004)
El PP llegó al poder tras ganar las elecciones de 1996 con 156 escaños. En su primera legislatura, José María Aznar gobernó mediante el Pacto del Majestic con los nacionalistas catalanes (CiU) y vascos (PNV). Su principal reforma fue la privatización de empresas públicas (Telefónica, Repsol, Endesa) y la austeridad para cumplir los “criterios de convergencia” de Maastricht e ingresar en el Euro.
En la segunda legislatura, se profesionalizó el ejército (fin del servicio militar obligatorio en 2001) y se endureció la lucha antiterrorista con la firma del Acuerdo por las Libertades y contra el Terrorismo con el PSOE y la aprobación de la Ley de Partidos (2002), que permitió ilegalizar a Batasuna por ser el brazo político de la banda. El gobierno aprobó leyes polémicas como la LOCE (Ley Orgánica de Calidad de la Educación), la Ley de Extranjería o el Plan Hidrológico Nacional.
El Regreso del PSOE: José Luis Rodríguez Zapatero (2004-2011)
José Luis Rodríguez Zapatero gobernó durante dos legislaturas marcadas por contrastes profundos con un programa centrado en la ampliación de derechos civiles. En la primera, su gobierno destacó por leyes sociales pioneras:
- Legalización del matrimonio igualitario.
- Ley de Dependencia.
- Ley contra la Violencia de Género.
- Ley de Igualdad y Ley de Memoria Histórica.
En cuanto a la parte antiterrorista, en 2006, el gobierno inició un proceso de negociación con ETA, el cual rompieron con el atentado de la T-4 de Barajas. La segunda legislatura estuvo marcada por el colapso económico de la Gran Recesión, además del movimiento del 15-M y el cese de la actividad armada de ETA.
Crisis, Multipartidismo e Integración Europea
Tras la crisis de 2008 y el movimiento 15-M, el panorama político español sufrió una transformación radical, pasando de la hegemonía de dos grandes partidos a un escenario de multipartidismo y bloques. Mariano Rajoy asumió el gobierno en 2011; su mandato estuvo marcado por la austeridad extrema, el rescate bancario bajo supervisión europea y la reforma laboral de 2012 para evitar el rescate total.
Todo este proceso de desarrollo democrático ha tenido como eje vertebrador la integración de España en la Unión Europea, un camino que comenzó con la solicitud formal de adhesión en 1977, pero que no culminó hasta la firma del Tratado de Adhesión el 12 de junio de 1985 y la entrada efectiva en la entonces Comunidad Económica Europea (CEE) el 1 de enero de 1986. En el plano económico, España recibió miles de millones de euros a través de los Fondos Estructurales y de Cohesión. En el ámbito político y social, la integración supuso la consolidación definitiva de la democracia española.
