Crisis del Antiguo Régimen y conflicto napoleónico en España

El reinado de Carlos IV y el inicio de la crisis (1788-1808)

En diciembre de 1788 muere Carlos III y accede al poder Carlos IV, quien inauguró el llamado despotismo ministerial, en donde el Primer Ministro ejerce el poder.

La política exterior de los años finales del siglo XVIII está marcada por la Revolución francesa (1789), que provocó un gran temor entre reyes, nobles y clérigos, sobre todo en España por la proximidad geográfica y el parentesco dinástico. Las relaciones con Francia atravesaron varias fases:

  • 1789-1792: España es neutral en el conflicto, pero aplica una política de aislamiento (Floridablanca) para evitar un posible contagio revolucionario. Con la llegada del Conde de Aranda a la Secretaría de Despacho se intentó normalizar las relaciones con Francia pero, tras el encarcelamiento del rey francés, nombraron a Godoy nuevo Secretario de Despacho.
  • 1793-1795: Se produce una radicalización de la Revolución que conduce a la ejecución del rey Luis XVI en enero de 1793. España declara la guerra a Francia pero, debido a la inferioridad militar, los franceses ocupan el País Vasco y Cataluña. En 1795 se firma la Paz de Basilea, por la que Francia abandonó la península a cambio de que España le cediera Santo Domingo y se creara una alianza.
  • 1796-1808: Se inicia una fase de alianza con Francia y en 1796 se firma el Tratado de San Ildefonso, que implica la defensa mutua frente a Gran Bretaña y Portugal. Para España implicó continuos ataques al territorio americano y su fin como potencia marítima (San Vicente, 1797, y Trafalgar, 1805). En 1807 se firma el Tratado de Fontainebleau.

Factores de la política interior

La política interior estuvo condicionada por:

  • Una bancarrota financiera como consecuencia de las deudas y gastos militares (primera desamortización, 1798). El aumento de la inflación desde 1788 generó el descontento social.
  • Una creciente desconfianza en los gobernantes, especialmente en Manuel Godoy, que provocó el odio por sus errores de gobierno, su carácter advenedizo, las desamortizaciones y por ser pronapoleónico.
  • Un grave enfrentamiento por el trono entre los miembros de la familia real, creándose un grupo político alrededor del príncipe Fernando contra Godoy y Carlos IV. Hubo un primer intento de cambiar el gobierno en 1807 en El Escorial, pero fueron descubiertos.

En 1807, Godoy firmó con Napoleón el Tratado de Fontainebleau que autorizaba al ejército francés a atravesar España con el objetivo de invadir Portugal y dividirlo en tres partes, quedando una bajo el mando de Godoy. Napoleón conocía la debilidad de la monarquía, por lo que dispuso sus tropas estratégicamente con el objetivo de ocupar España. El temor entre los españoles provocó en marzo de 1808 un motín en Aranjuez, alentado por los partidarios de Fernando. Consiguieron la abdicación de Carlos IV y el arresto de Godoy.

Las abdicaciones de Bayona y el ascenso de José I

Napoleón observó estas disputas de la familia real y las aprovechó en su favor: no reconoció a Fernando VII como rey e hizo que Carlos IV y Fernando se trasladaran a la ciudad de Bayona (1808). Logró que Fernando VII devolviera la corona a su padre Carlos IV y que más tarde este cediera sus derechos a Napoleón, quien proclamó rey de España y las Américas a su hermano José I. Este proceso se conoce como las abdicaciones de Bayona. El nuevo sistema político implantado por Napoleón se regía por el Estatuto de Bayona, promulgado en 1808. Era una Carta Otorgada, con contenido parcialmente reformista, que afirmaba el catolicismo y concedía al rey la mayoría de poderes, con un sistema de elecciones muy restringidas y Cortes estamentales.

La Guerra de la Independencia (1808-1813)

Sin embargo, Napoleón no pensó en la reacción del pueblo español ante la invasión. El 2 de mayo de 1808 comenzaron en Madrid los levantamientos populares contra el ejército francés al conocerse que el Infante Francisco de Paula iba a abandonar el palacio. Los soldados franceses fueron atacados por multitudes desarmadas y sin ninguna organización. Murat sofocó el levantamiento y aplicó una represión con cientos de fusilados. Más tarde, los levantamientos se sucedieron por toda la geografía española. La mayor parte de la población participó contra el ejército napoleónico, aunque hubo dos grupos diferenciados en la resistencia: los liberales, que querían una nueva monarquía basada en la Ilustración francesa, y los absolutistas, que defendían la vuelta de Fernando VII como rey absoluto. Los llamados afrancesados buscaban una modernización del país, pero fueron considerados traidores y tras la guerra se marcharon al destierro.

Fases del conflicto

José I Bonaparte nunca logró ejercer el gobierno efectivo debido a la guerra y a que las decisiones importantes las tomaba Napoleón. En las zonas donde triunfó el levantamiento popular se instalaron juntas locales que se integraron en las juntas provinciales, que finalmente fueron coordinadas por la Junta Suprema Central (1808) bajo la presidencia de Floridablanca. El levantamiento popular se convirtió en una durísima guerra de resistencia (1808-1813), que se puede considerar como una guerra civil, guerra de liberación antinapoleónica y conflicto internacional. Podemos destacar tres fases en el conflicto:

  • Mayo 1808 – Noviembre 1808: Los franceses no lograron ocupar España con la rapidez que esperaban y la unión del ejército británico y la resistencia española logró victorias importantes (Bailén), que provocó la salida de Madrid de José I, que se refugió en Vitoria.
  • 1809 – 1811: Napoleón viene a España a dirigir la guerra personalmente al frente de la Grande Armée. Recupera Madrid y logra una sucesión de victorias ocupando gran parte de la Península. José I regresa a Madrid mientras la Junta Suprema Central se refugiaba en Sevilla y luego en Cádiz. Entre 1809 y 1812 las tropas francesas fueron permanentemente acosadas por los guerrilleros españoles (Espoz y Mina, Díaz Porlier) que aplicaron la guerra de guerrillas. El ejército francés respondió con la represión indiscriminada.
  • 1812 – 1813: El ejército francés en España se redujo por la multiplicación de frentes europeos. Las tropas francesas iniciaron la retirada hacia los Pirineos por el empuje del ejército español y del anglo-portugués. Destacaron las victorias de Arapiles, Vitoria y San Marcial. A finales de 1813 la guerra terminó con el Tratado de Valençay que devolvió el trono a Fernando VII. En marzo de 1814 Fernando regresaba a España.

Consecuencias del conflicto

El coste de esta guerra resultó terrible para el futuro de España: elevadas pérdidas humanas (300.000 de 11 millones), devastación material, ruina de la Hacienda y desmoronamiento del Imperio español en las Indias. También provocó la transición desde la monarquía absoluta al Estado liberal, el nacimiento del nacionalismo español y la aparición del intervencionismo militar en la vida política española.

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