Historia económica de España bajo el régimen franquista

La economía española durante el franquismo

La economía española durante la época del franquismo se puede dividir en dos etapas claramente diferenciadas:

  • La etapa de la autarquía: Caracterizada por una buscada autosuficiencia económica, propia del ideario fascista, y un obligado aislamiento internacional que comienza en el momento en que los militares sublevados ganan la Guerra Civil.
  • La etapa del desarrollismo: Parte del año 1959, cuando se aprueba el Plan de Estabilización Nacional. España abre su economía al exterior y comienzan a llegar las inversiones extranjeras, atraídas por la mano de obra abundante y barata.

La autarquía y el intervencionismo estatal

Con el comienzo del franquismo y los bloqueos internacionales a España, el régimen trató de fomentar una política económica basada en la autosuficiencia y el autoabastecimiento: la autarquía. Para ello, se implantaron una serie de políticas económicas en los diferentes ámbitos:

  • Comercio exterior: Fue regulado por el Estado y reducido al mínimo.
  • Fomento industrial: Creación de múltiples empresas públicas como Endesa y nacionalización de otras como RENFE.
  • Regulación del mercado: Fijación de precios, sobre todo en el sector agrario y en los productos de primera necesidad.

Esto provocó un descenso en la producción agraria, ya que no rentaba producir con esos precios. Todo esto derivó en un profundo estancamiento económico debido al desabastecimiento y la falta de comercio exterior. Esta caída de la economía, junto con el dirigismo estatal, llevaron al gobierno a adoptar medidas de racionamiento mediante la cartilla de racionamiento. En este contexto surgió el estraperlo: debido a los precios bajos fijados, los agricultores ocultaban parte de la cosecha y la vendían por hasta cuatro veces el precio tasado por el gobierno. El mercado negro se mantuvo gracias a la corrupción de las autoridades y a la necesidad generalizada.

El Plan de Estabilización y la apertura económica

Con la admisión en los organismos internacionales en la década de los 50, llegó la ayuda a una España al borde del colapso económico. Esta ayuda llegó a costa de la supresión de la política autárquica y de una serie de medidas para garantizar el libre comercio. Estos planes se resumieron en tres puntos:

  • Estabilización de la economía: Centrado sobre todo en el ámbito bancario y financiero.
  • Liberalización interior: Eliminación de los precios fijos e interventores estatales.
  • Liberalización exterior: Apertura a mercancías y capital extranjero, lo que garantizó préstamos a España y su inclusión en el comercio internacional.

Los tecnócratas y los Planes de Desarrollo

Estas medidas vinieron acompañadas de una nueva generación de políticos, los llamados tecnócratas, que a partir de 1957 asumieron puestos de importancia. Para estos expertos, la clave para el desarrollo económico de España era llevar a cabo reformas administrativas. Estos Planes de Desarrollo, dirigidos por López Rodó, se basaban en la preparación del sector público para recibir empresas e inversiones privadas, solucionando problemas de la industria existente y su localización polarizada en las ciudades y la costa mediterránea.

Expansión industrial y transformación agraria

Desde 1963 hasta el final de la dictadura, la economía fue movida por la industria, gracias a avances técnicos y la mejora de la productividad. Crecieron sectores como el metalúrgico (véase el mítico 600) y el químico, además de sectores tradicionales como el textil y el calzado. Esta expansión industrial provocó una crisis en el sector agrario, que tuvo que modernizarse mediante maquinaria, químicos y concentración parcelaria.

Aunque se produjo un desarrollo económico, el mercado interior no fue capaz de absorber la mano de obra excedente, lo que provocó un gran incremento de la emigración (del rural a las ciudades y hacia el exterior). Las remesas de estos emigrantes y los ingresos del turismo se convirtieron en la base fundamental para financiar el despegue económico y compensar la balanza comercial negativa. Sin embargo, la dependencia tecnológica y financiera, sumada a la pasividad gubernamental, llevaron a España a una profunda crisis en 1973.

Leyes fundamentales del régimen

  • Foro de Trabajo (1938): Regulamentaba el mundo laboral.
  • Ley de Cortes (1942): Creaba las nuevas Cortes orgánicas.
  • Fuero de los Españoles (1945): Tabla de derechos y deberes.
  • Ley de Referendo (1945): Participación de la opinión pública.
  • Ley de Sucesión (1947): España definida como reino; Franco como jefe del Estado.
  • Ley de Principios del Movimiento (1958): Establecía los principios inmutables del régimen.
  • Ley Orgánica del Estado (1967): Compendio definitivo de la democracia orgánica.

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