Apuntes primera república española

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1. IDEAS PRINCIPALES
El texto guarda la forma de un discurso, de contenido político, tratándose de una fuente primaria. Es uno de los tres discursos pronunciados por Juan Negrín, presidente del Gobierno español (1937-1939), en Ginebra (Suiza), ante la Sociedad de Naciones en Septiembre de 1937.
En el texto, Negrín expone tres ideas principales:
1a Manifiesta la implicación clara de Alemania, Italia y Portugal apoyando al bando sublevado en la Guerra Civil española: “Alemania e Italia, (...) pasan del apoyo político a la rebelión”. Alemania e Italia aportando material de guerra y Portugal dando apoyo logístico a través de su territorio. Negrín afirmaba que esta ayuda había sido decisiva para evitar la derrota del levantamiento militar en sus inicios (al igual que comentaba Azaña en su discurso ante la Universidad de Valencia de Julio de 1937). El autor omite interesadamente que el gobierno también contaba con el apoyo militar y logístico de otras potencias extranjeras, en especial de la Uníón Soviética que también había firmado el pacto de No Intervención.
2a En opinión de Negrín la guerra civil española había dejado de ser un asunto interno de España y denunciaba que la Guerra Civil española se había convertido ya, de hecho, en una antesala de una próxima Guerra Mundial que se avistaba sobre el horizonte: “Los campos ensangrentados de España son ya, de hecho, los campos de batalla de la Guerra Mundial”. 

3a Se opone al Comité de No Intervención, pacto firmado en Londres en 1936 entre Francia y Reino Unido, al que se unieron otros 25 países con el objetivo de evitar la intervención extranjera en España para no aumentar la tensión bélica en la que se encontraba Europa: “el Acuerdo de No Intervención, aparte de constituir un atentado flagrante a los derechos de una nacíón soberana, y de estar en contradicción rotunda con las normas más elementales de la ley internacional”.
2. LA INTERNACIONALIZACIÓN DEL CONFLICTO
La Guerra Civil española fue uno de los conflictos del Siglo XX que más repercusión internacional provocó. En el conflicto español se entrecruzaron a la vez los intereses estratégicos de las grandes potencias y la lucha de las grandes corrientes políticas del momento (fascismo, comunismo y democracia). La Guerra Civil se ha considerado como un preludio de la Segunda Guerra Mundial.
La “guerra de España”, nombre con que se la conocíó internacionalmente, fue un acontecimiento que dividíó a gobernantes, medios de comunicación e intelectuales del mundo entero. Tanto los sublevados derechistas como el gobierno izquierdista recurrieron a la búsqueda de apoyos exteriores.
Los sublevados derechistas enviaron agentes a los países fascistas con el fin de pedir ayuda militar (aviones, armas). El Gobierno de izquierdas pidió colaboración militar y política a Francia, que también tenía un gobierno radical de izquierdas del Frente Popular.

Pero los gobernantes de las democracias (Gran Bretaña, EEUU)


fueron en extremo prudentes por temor a que el conflicto pudiera extenderse por Europa.

(Gran Bretaña, EEUU) fueron en extremo prudentes por temor a que el conflicto pudiera extenderse por Europa.
Gran Bretaña defendía una política de apaciguamiento y comunicó a Francia que, si intervénía en España ayudando al Gobierno español, no apoyaría la política internacional francesa ante la posible amenaza de Hitler. Francia se plegó a estas exigencias e impulsó la creación de un Comité de No Intervención al que se adhirieron 27 países.
A. Ayuda al bando nacional
—La Alemania nazi de Hitler ofrecíó una ayuda determinante con la participación directa de la Legión Cóndor (aviones, tanques y cañones antiaéreos), además de soldados, material de guerra y ayuda económica. Cobró su ayuda en alimentos y materias primas como minerales estratégicos (wolframio) hasta el fin de la II Guerra Mundial.

—La Italia fascista de Mussolini proporciónó una ayuda en material de guerra, soporte aéreo, la armada italiana y hombres: el CTV (Corpo di Truppe Volontarie), con más de 100.000 hombres.
—El régimen profascista portugués de Salazar prestó ayuda logística, facilitándoles las comunicaciones por su territorio y el desembarco de suministros en sus puertos, además de unos 20.000 voluntarios.

—Voluntarios irlandeses y de otras naciones.
—Franco contó, además, con el ejército de África, formado por soldados mercenarios de la Legión, y tropas regulares marroquíes.

—Mención aparte merece la actitud del Vaticano, determinada por las malas relaciones entre la Iglesia y la República. El Papa Pío XI reconocíó, en 1937, al nuevo régimen. Este hecho resultó fundamental para el reconocimiento de Franco entre la población católica.
B. Ayuda al bando gubernamental
—El gobierno de la República contó con el apoyo de la Uníón Soviética, el más importante y decisivo, manteniéndose a lo largo de toda la guerra: aportó hombres, alimentos y material armamentístico. La ayuda permitíó mantener Madrid (1936), lanzar la gran ofensiva de Teruel y el Ebro (1938). El gobierno pagó con las reservas de oro del Banco de España (500 millones de dólares), “el famoso oro de Moscú”.
—El gobierno revolucionario comunista de México proporciónó también armas, alimentos y apoyo diplomático. Fue, posteriormente, el país donde se afincará una buena parte del exilio republicano tras la guerra.

—Las Brigadas Internacionales. Fruto del movimiento internacionalista de los comunistas, más de 60.000 voluntarios llegados de todo el mundo tuvieron una importante función en la defensa de Madrid y en las batallas de Jarama y Teruel. Abandonaron España en Diciembre de 1938, cumpliendo órdenes del Comité de No Intervención.

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