Consecuencias de la revolución françesa en América latina y el caribe

4.1. La Guerra de Sucesión Española y el sistema de Utrecht. Los Pactos de Familia


La muerte de Carlos ll (1700)desencadena un grave enfrentamiento internacional que se produce por la muerte sin descendencia. Aunque Carlos II había designado sucesor a Felipe de Anjou, el peligro a una uníón dinástica de Francia y la Monarquía Hispánica provoca la reacción del resto de potencias europeas ante una nueva hegemonía. Van a impulsar la candidatura del archiduque Carlos de Habsburgo. Carlos II establecíó que Felipe debía renunciar a sus derechos a la corona
francesa. Éste aceptó el testamento, pero impuso una serie de condiciones que desencadenarán en la guerra.
Mientras tanto se estaba firmando el Tratado de La Haya (1701) y el Pacto de Génova (1705). Da inicio la Guerra de Sucesión Española (1701- 1715). En un primer momento, la guerra era favorable para la Gran Alianza, pero a partir de 1707 comienza a cambiar el rumbo de la guerra. La Batalla de Almansa (1707) fue decisiva para el bando borbónico. Luis XIV se planteaba la retirada cuando el Archiduque Carlos de Habsburgo es elegido Emperador. Se iniciarán las negociaciones de paz y se firmarán el Tratado de Utrecht (1713) y el Tratado de Rastadt (1714) por los que: Se reconoce a Felipe V como rey, aunque debe renunciar a sus derechos al trono francés, Inglaterra conserva sus conquistas de guerra, Menorca y Gibraltar, y obtiene el monopolio del comercio de esclavos (asiento de negros) con América entre otras. Todo ello supone entrar en la política internacional del equilibrio continental, por la que se evitaría la hegemonía de cualquier potencia europea. La Guerra de Sucesión Española tuvo también una faceta de Guerra Civil. Tras varias batallas, los austracistas perdieron toda su fuerza militar. Finalmente, las tropas borbónicas toman Barcelona y Mallorca, finalizando así el conflicto militar que va a tener consecuencias trascendentales.
Relacionado con la política exterior, Felipe V va a iniciar una política agresiva para intentar recuperar Menorca, Gibraltar y recuperar influencia en Italia. El ministro Alberoni iniciará la política conocida como revisionismo, por la que Felipe V intenta recuperar las posesiones italianas cedidas a Austria. Pero una nueva coalición derrota a los ejércitos españoles. Pasará a dirigir la acción exterior José Patíño, creador de los Pactos de Familia. Se intenta defender los intereses nacionales por encima de la ambición de la reina y tiene mejores resultados. Se firmaron tres Pactos de Familia con Francia. En el Primer Pacto de Familia, se va a ganar el Reino de las Dos Sicilias (1738).


En el Segundo Pacto de Familia, el Infante Felipe obtiene los ducados de Parma y Toscana. Se recuperan territorios perdidos en el primero, junto con Menorca. Y ya en el reinado de Carlos III, se firma el Tercer Pacto de Familia que hace intervenir a España en la Guerra de los Siete Años (1756-1763) y en la Guerra de Independencia de las Trece Colonias (1775-1783). La Revolución Francesa (1789) rompe la política de los Pactos de Familia, pero se recuperará la alianza tras la Paz de Basilea en 1795, que ponía fin a la Guerra de los Pirineos (1793-1795), firmándose el Primer Tratado de San Ildefonso (1796) que supónía la entrada de España en la guerra contra Inglaterra, con nefastas consecuencias para España.

4.2. La nueva Monarquía Borbónica. Los Decretos de Nueva Planta. El Modelo de Estado y alcance de las reformas


El final de la Guerra de Sucesión consolida en el trono de España una nueva dinastía, los Borbones. El gobierno de Felipe V se caracteriza por intentar implantar el modelo de Estado centralizado a imagen de Francia e inspirado por el absolutismo. Las primeras medidas estuvieron encaminadas por las necesidades de la guerra. Se reforma el Ejército para crear un auténtico ejército nacional permanente. Tras la guerra se cambia el sistema polisinodial de los Austrias. Se crea un sistema de Secretarías de Despacho. Los Consejos Territoriales fueron eliminados salvo el Consejo de Indias y el Consejo de Castilla. De los demás solo quedarán el de Inquisición y el de Órdenes. Por otro lado, se va a producir una nueva organización y admin territorial. Los diferentes reinos de la Corona d Aragón van a convertirse en provincias gobernadas por una triple estructura: las audiencias, las capitánías generales y los intendentes. Las 20 intendencias creadas serán la base de la posterior estructura provincial. Además, se generaliza la figura del corregidor. La estructura provincial se extenderá también a los reinos de la Corona d Castilla. Solo se mantendrán los virreinatos en América, donde se crearán dos más: Nueva Granada y Río de la Plata. Para ello fue necesario desactivar el sistema foral de los reinos de la Corona de Aragón. El apoyo de éstos a la causa austracista durante la guerra proporciónó la excusa perfecta para suprimir sus Cortes, fueros e instituciones. Se aplicaron los Decretos de Nueva Planta cuyo principal objetivo era una reforma centralizadora. Los Decretos de Nueva Planta se aplicaron en Aragón, Mallorca y Cataluña, donde solo se respetó el uso del derecho civil, y en Valencia cuyo decreto fue el más estricto.


La política centralizadora de los primeros Borbones se completará con la aplicación del Regalismo (control sobre el poder religioso), con el Concordato con la Santa sede de 1737 (donde se obténían beneficios económicos provenientes de la Iglesia) y con el Concordato de 1753, que concedía al rey el patronato regio universal. Respecto del alcance de las reformas, pervivirán los estamentos privilegids, que ralentiza el ritmo respecto de la Revolución Industrial. Aún así, hay que destacar la intervención en la economía con intención de limitar estos antigos privilegios e incrementar la libertad comercial. Se potenciará la creación de manufacturas, así como la creación de obras públicas. Se reformará la Hacienda y recaudación de impuestos utilizando nuevas herramientas como el Catastro del Marqués de la Ensenada (1749). Finalmente, el pensamiento ilustrado llegará a España y esto hará que se creen nuevas instituciones encargadas de difundir la cultura, así como de controlar la producción artística. Se crearán la Biblioteca Nacional, la Real Academia Española, la Real Academia de la Historia. También fue importante la construcción de grandes palacios como el Palacio Real de Madrid o el Palacio de la Granja de San Ildefonso.

4.3. La España del Siglo XVIII. Expansión y transformaciones económicas: agricultura, industria y comercio con América. Causas del despegue económico de Cataluña.
El modelo económico de los Borbones del Siglo XVII se basaba en la teoría mercantilista y en la influencia de las ideas ilustradas. Se va a producir cierta recuperación económica, crecimiento demográfico y auge del comercio colonial con América. La población va a experimentar una recuperación notable. La tasa de mortalidad baja por causas como la desaparición de la peste, el saneamiento de algunas ciudades, la toma de medidas sanitarias… Aumentando así el crecimiento vegetativo. Respecto de la agricultura, nos encontramos con atraso técnico notable (el barbecho seguía siendo la técnica más usada). Seguía siendo una actividad predominante en la actividad económica, pero con muy bajos rendimientos. Predominarán los cereales, la vid y el olivo. También se introducirán cultivos americanos que solo serán significativos en el norte. Es una agricultura de autoconsumo, frágil a la acción meteorológica y por lo tanto unida a crisis de subsistencia. Se intentará llevar a cabo una serie de reformas inspiradas en la fisiocracia (la riqueza provénía exclusivamente de la explotación de los recursos naturales y el laissez-faire que pretende limitar al mínimo la intervención estatal).


 La producción artesanal era pequeña y basada en pequeños talleres gremiales con tecnología arcaica. La mejora de la situación demográfica y las buenas cosechas indican cierta mejora en la demanda de productos manufacturados que no fue suficiente para poder hablar de Revolución Industrial. Existe cierto incremento en la producción, fortalecido por la creación de los productos elaborados en las Reales Fábricas. Se crean medidas proteccionistas para potenciar las manufacturas nacionales. El comercio interior era muy escaso ya que la red de caminos era insuficiente y mal conservada. Además, existían numerosos peajes señoriales y concejiles que dificultaban su desarrollo. Solo el comercio colonial con América tuvo un extraordinario auge al ser fuente de materias primas y metales preciosos. En 1735 se suprime el sistema de flotas y se crearán compañías comerciales para la explotación de un territorio o monopolio de algún producto. Pero la dinámica liberalizadora las hace fracasar junto a la falta de control de la actividad contrabandista. Solo en Cataluña podemos hablar de un verdadero proceso industrializador debido al gran desarrollo de la industria textil. Además, el capital generado se reinvertirá en la producción sentando las bases de la Revolución Industrial en España (en 1780 se introducen los primeros telares mecánicos en España).

4.4. Ideas fundamentales de la Ilustración. El despotismo ilustrado: Carlos III


La Ilustración es una corriente de pensamiento del Siglo XVIII. Sus rasgos más carácterísticos son el empleo de la razón y la crítica frente a la superstición, la tolerancia religiosa como rasgo de libertad, el fomento de la economía nacional, el desarrollo del conocimiento científico y la educación… Su principal foco de elaboración es Francia, aunque sus antecedentes son los filósofos británicos Hobbes y Locke. Destacan figuras como Rousseau, Montesquieu y Voltaire. Criticaron la falta de la libertad económica.
No cuestionan el orden establecido, aunque se opónían a los privilegios y a los estamentos legales. Defendían una aristocracia de mérito frente a la de sangre. La Ilustración española tiene su precedente en el movimiento de los novatores. Eran científicos y humanistas preocupados por el atraso científico y por el predominio de la doctrina escolástica en las universidades, que impidió la difusión en ellas de las ideas ilustradas, por lo que tuvo que difundirse a través de instituciones como las Reales Academias de la Lengua, de la Historia y de las Bellas Artes de San Fernando.


Y las Sociedades Económicas e Amigos del País, con mucha importancia a nivel local en esa difusión. 
Como precursores del movimiento ilustrado en la España del Siglo XVIII destacan las figuras de Gregorio Mayans o Benito Feijóo, empeñados en luchar contra la superstición y las falsedades históricas. Pero el verdadero momento de aparición de la Ilustración se da en el reinado de Carlos III (1759-1788). 
El despotismo Ilustrado va a ser la plasmación política de las ideas ilustradas y sus reformas se van a inspirar en las ideas de los autores ilustrados. Partía del concepto de monarquía absoluta y de la figura del rey desde un punto de vista paternalista y benefactor de su pueblo. La máxima era “Todo para el pueblo pero sin el pueblo”, pues no pretendían cambiar el sistema del Antiguo Régimen. 
Para desarrollar esta política, Carlos III se va a apoyar en intelectuales, y en algunos casos secretarios y consejeros, como el Conde de Aranda, Gaspar Melchor de Jovellanos, José Celestino Mutis, José de Cadalso o Félix Samaniego. 
Algunos aspectos de esta política reformista los podemos encontrar en: Se mejora el saneamiento y el trazado urbano de las ciudades con especial atención a Madrid, Relanzar la economía, emprendiendo reformas agrarias, desarrollando manufacturas desde el Estado (Reales Fábricas), liberalizando el comercio con América o la creación el Banco Nacional de San Carlos y la Lotería Nacional para recaudar más dinero, También se realizaron reformas sociales en la educación y en la ciencia, Reformas en el ejercito y cierta reorganización administrativa local donde se introducen cargos electos que representan a las clase plebeyas (síndicos persoreros y diputados del común) y con ello disminuir el poder de las oligarquías municipales. 
Las posiciones más tercas defensoras del antiguo orden que veían un peligro para sus privilegios toda esta serie de medidas, se manifestaron en contra en el Motín de Esquilache (1766), que se produce tras la imposición de unas normas sobre la vestimenta (embozados). A ello se sumaron el descontento del pueblo con la subida del precio del pan por las medidas liberalizadoras, o el aumento de impuestos por la guerra con el Reino Unido. La sublevación se extendíó por todo el país, terminando con la sustitución del ministro por Aranda y la expulsión de los jesuitas (1767), acusados de organizarlo. Después de este hecho, Carlos tuvo mayor prudencia en el desarrollo de sus políticas.

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