1. Alfonso XIII y los intentos de regeneración del sistema político (1902-1917)
1.1. Los grandes problemas del país
El reinado de Alfonso XIII se enfrentó a seis problemas principales:
- Descomposición de los partidos: Tras la muerte de Cánovas y Sagasta, los partidos Conservador y Liberal sufrieron luchas internas. Desde 1917, ningún partido pudo gobernar en solitario.
- Conflictividad social: Aumento de las huelgas y crecimiento de la afiliación sindical.
- Cuestión religiosa: Auge del anticlericalismo en las ciudades; las izquierdas buscaban limitar el poder de las congregaciones católicas.
- Problema militar: Tras el Desastre del 98, el Ejército presentaba exceso de oficiales y falta de recursos, culpando a los políticos de la derrota.
- Nacionalismos: Crecimiento de los movimientos autonómicos, especialmente en Cataluña, vistos como separatismo por Madrid y los militares.
- Guerra de Marruecos: Tras el reparto de 1912, España ocupó el Rif, una zona montañosa de difícil control que provocó crisis políticas constantes.
1.2. Evolución política entre 1902 y 1914: La “revolución desde arriba”
Hasta 1912 se intentaron reformas regeneracionistas en un contexto de gran inestabilidad (10 gobiernos en 5 años):
- Crisis de 1905-1906: El auge de la Lliga Regionalista y un chiste antimilitarista llevaron a la aprobación de la Ley de Jurisdicciones (1906), que sometía los delitos contra el Ejército a la justicia militar.
- Regeneracionismo de Maura (1907-1909): Antonio Maura impulsó una «revolución desde arriba». Destacan la Ley de Protección de la Industria, la creación del Instituto Nacional de Previsión (1908) y reformas laborales, aunque no logró erradicar el caciquismo.
- Semana Trágica de Barcelona (1909): El envío de reservistas a Marruecos desató una revuelta popular, huelgas y quema de conventos. La ejecución del pedagogo Ferrer i Guardia provocó una crisis internacional y la caída de Maura.
- Gobierno Canalejas (1910-1912): José Canalejas estableció el servicio militar obligatorio y la «ley del candado» para limitar las órdenes religiosas. Tras su asesinato, Eduardo Dato aprobó la Ley de Mancomunidades (1914).
1.3. Evolución de los movimientos sociales
- UGT (Socialista): Predominante en Madrid, Asturias y Vizcaya; apostaba por la negociación.
- CNT (Anarquista, 1910): Fuerte en Cataluña; defendía la acción directa, el rechazo al Estado y la huelga general.
2. La revolución de 1917 y la crisis del sistema
2.1. Impacto de la Primera Guerra Mundial
La neutralidad española provocó un boom económico por la exportación, pero generó desabastecimiento interno, inflación y un aumento de la pobreza obrera.
2.2. La crisis de 1917
Tres focos de protesta coincidieron:
- Juntas de Defensa: Militares que exigían ascensos por antigüedad y mejoras salariales.
- Asamblea de Parlamentarios: Oposición que exigía cambios en el régimen, disuelta por la Guardia Civil.
- Huelga general: Convocada por UGT y CNT en agosto; fracasó ante la represión militar y el miedo de la burguesía a una revolución.
2.3. Hundimiento del régimen (1918-1923)
La inestabilidad política, la influencia de la Revolución Rusa y la guerra social en Barcelona (pistolerismo y lock-out) marcaron el periodo. El Desastre de Annual (1921), con 13.000 bajas, supuso el golpe definitivo al prestigio del Ejército y la Monarquía.
3. La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
3.1. Directorio Militar (1923-1925)
Tras el golpe de Estado, se suspendió la Constitución y se creó la Unión Patriótica. El éxito militar en el Desembarco de Alhucemas (1925) puso fin a la guerra de Marruecos.
3.2. Directorio Civil (1925-1930)
Se impulsaron grandes obras públicas y las Confederaciones Hidrográficas. Sin embargo, la falta de libertades y la oposición de intelectuales y estudiantes forzaron la dimisión de Primo de Rivera en 1930.
4. El fin de la monarquía (1930-1931)
Tras la «dictablanda» de Berenguer, el Pacto de San Sebastián unió a la oposición republicana. Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931, ganadas por las candidaturas republicano-socialistas en las ciudades, precipitaron la proclamación de la Segunda República el 14 de abril y el exilio de Alfonso XIII.
