La Segunda Guerra Mundial (1939-1945)
Causas del conflicto, bandos beligerantes y desarrollo armamentístico
La Segunda Guerra Mundial (1939-1945) es, en cierto modo, una continuación de la Primera Guerra Mundial (1914-1918). Se define como una guerra total, en la que las naciones movilizaron y forzaron hasta el límite todos sus recursos (humanos, industriales, tecnológicos), involucrando a toda la sociedad civil en el esfuerzo bélico.
Entre sus causas principales destacó la insatisfacción con las imposiciones del Tratado de Versalles (1919), que dejó numerosos conflictos latentes. También fue determinante la debilidad de la Sociedad de Naciones, incapaz de impedir las crisis internacionales (EE. UU. nunca se unió, mientras que Alemania, Italia y Japón la abandonaron).
- Expansionismo: El ascenso de Hitler inauguró la agresiva política de la Alemania nazi (remilitarización de Renania, anexión de Austria, Checoslovaquia y Danzig).
- Fracaso del apaciguamiento: Francia y Reino Unido permitieron estas intervenciones en un intento fallido de evitar una escalada bélica.
- Formación del Eje: Alemania, Italia y Japón consolidaron la alianza Berlín-Roma-Tokio mediante pactos como el Pacto Antikomintern (1936) y el Pacto de Acero (1939).
- Pacto Ribbentrop-Molotov (1939): Tratado de no agresión entre Alemania y la URSS que incluía un reparto territorial secreto de Polonia y Europa del Este.
El desarrollo armamentístico se caracterizó por la guerra motorizada y la Blitzkrieg (guerra relámpago). Se produjeron avances significativos en aviación, marina y sistemas de detección como el radar y sonar.
La primera etapa (1939-1941): Las victorias alemanas
La invasión de Polonia (1 de septiembre de 1939) provocó la declaración de guerra de Francia y Reino Unido. En 1940, la guerra se extendió a Escandinavia y Europa occidental. Tras burlar la Línea Maginot, Alemania ocupó Francia, estableciéndose el colaboracionista gobierno de Vichy y surgiendo la Francia Libre de De Gaulle.
Tras la caída de Francia, Mussolini intervino en el Mediterráneo y los Balcanes, obligando a Hitler a enviar apoyo (Afrika Korps). En 1940, la Batalla de Inglaterra puso a prueba la resistencia británica frente a la Luftwaffe. Finalmente, en 1941, Hitler lanzó la Operación Barbarroja contra la URSS, marcando el inicio de una cruenta guerra de desgaste.
La segunda etapa (1941-1945): El giro del conflicto
La guerra en el Este se convirtió en un conflicto de exterminio. Puntos de inflexión como las batallas de Stalingrado y Kursk frenaron el avance alemán. En el Pacífico, el ataque a Pearl Harbor (1941) provocó la entrada de Estados Unidos en la guerra, alterando el equilibrio de fuerzas.
En el Mediterráneo, la Operación Antorcha y la posterior invasión de Sicilia (1943) precipitaron la caída de Mussolini. Italia quedó dividida entre el gobierno pro-aliado y la República Social Italiana, un estado títere nazi.
La etapa final (1945): El hundimiento del Tercer Reich y la derrota de Japón
El Día D (6 de junio de 1944) marcó el inicio de la liberación de Europa occidental. Mientras los aliados avanzaban desde el oeste, el Ejército Rojo liberaba Europa del Este. En mayo de 1945, tras el suicidio de Hitler, Alemania capituló.
En el Pacífico, tras las victorias estadounidenses en Midway y la estrategia de salto de isla en isla, Japón fue acorralado. Ante la perspectiva de una invasión terrestre masiva, el presidente Harry S. Truman autorizó el uso de la bomba atómica sobre Hiroshima y Nagasaki, forzando la rendición incondicional de Japón.
Consecuencias y conferencias internacionales
El orden de posguerra se definió en conferencias clave:
- Teherán (1943): Planificación del segundo frente.
- Yalta (1945): División de Alemania y creación de la ONU.
- Potsdam (1945): Desmilitarización y juicios por crímenes de guerra.
El conflicto dejó entre 50 y 60 millones de muertos. Se celebraron los Juicios de Núremberg para juzgar los crímenes nazis, mientras que en Japón, bajo ocupación estadounidense, se priorizó la estabilidad geopolítica frente a la URSS, permitiendo la continuidad de ciertas estructuras de poder.
