Crisis Económica, Ascenso del Totalitarismo y Segunda Guerra Mundial

1. El crack del 29 y la Gran Depresión

Durante los felices años veinte, Estados Unidos experimentó una gran prosperidad económica basada en el aumento del consumo, la producción industrial y la inversión en bolsa. Muchas personas compraban acciones con dinero prestado, pensando que su valor seguiría subiendo. Sin embargo, esta prosperidad ocultaba graves problemas: se producía más de lo que se podía vender, la riqueza estaba muy mal repartida y muchos bancos eran poco seguros.

El 24 de octubre de 1929, conocido como el Jueves Negro, la Bolsa de Wall Street se desplomó. El pánico llevó a millones de personas a vender sus acciones y numerosas familias perdieron todos sus ahorros. Esta crisis bursátil provocó la quiebra de bancos y empresas y dio comienzo a la Gran Depresión.

Entre 1929 y 1939, Estados Unidos sufrió una profunda crisis económica y social. Cerraron miles de bancos y fábricas, el desempleo alcanzó el 25 % y muchas familias vivieron en barrios de chabolas llamados Hoovervilles. La crisis se extendió por Europa y América Latina debido a la retirada de créditos estadounidenses y al descenso del comercio internacional.

En 1933, Franklin D. Roosevelt llegó a la presidencia y puso en marcha el New Deal, un conjunto de medidas para reactivar la economía. Reformó el sistema bancario, impulsó obras públicas para crear empleo, concedió ayudas a agricultores y aprobó la Social Security Act, que estableció pensiones y subsidios de desempleo. El New Deal consiguió reducir el paro y mejorar las condiciones de vida, aunque la recuperación total no llegó hasta la Segunda Guerra Mundial. La Gran Depresión debilitó las democracias y favoreció el auge de los regímenes fascistas en Europa.

2. El fascismo italiano

Tras la Primera Guerra Mundial, Italia vivió una etapa de crisis económica, desempleo y gran conflictividad social. Aunque había estado en el bando vencedor, no obtuvo todos los territorios prometidos, lo que provocó el sentimiento de “victoria mutilada”. Además, el miedo a una revolución socialista aumentó durante el Biennio Rosso de 1919-1920.

En este contexto surgió el fascismo, liderado por Benito Mussolini, que fundó en 1919 los Fasci Italiani di Combattimento. Sus seguidores, conocidos como camisas negras, emplearon la violencia contra socialistas y sindicatos y lograron el apoyo de empresarios, terratenientes y clases medias.

En 1922, Mussolini organizó la Marcha sobre Roma, con la que presionó al rey Víctor Manuel III para ser nombrado jefe del gobierno. A partir de 1925 estableció una dictadura totalitaria.

El fascismo concentró todo el poder en el Duce, prohibió partidos políticos y sindicatos, controló la educación y la propaganda y reprimió duramente a los opositores. En economía implantó el corporativismo, que subordinaba empresarios y trabajadores al Estado.

En política exterior, Mussolini quiso crear un imperio y conquistó Etiopía en 1935. También intervino en la Guerra Civil Española y se alió con Hitler mediante el Pacto de Acero. Durante la Segunda Guerra Mundial, Italia sufrió importantes derrotas. Mussolini fue destituido en 1943 y ejecutado en 1945, lo que puso fin al fascismo italiano.

3. El nazismo alemán

Después de la Primera Guerra Mundial, Alemania quedó profundamente afectada por el Tratado de Versalles, que le impuso pérdidas territoriales, limitaciones militares y fuertes reparaciones económicas. Muchos alemanes consideraron estas condiciones humillantes.

En 1919 se creó la República de Weimar, una democracia que tuvo que enfrentarse a golpes de Estado, conflictos sociales y una grave inflación. Aunque la situación mejoró temporalmente gracias a los préstamos estadounidenses, la crisis de 1929 provocó un enorme aumento del desempleo y del descontento social.

En este contexto creció el Partido Nazi, dirigido por Adolf Hitler. Su ideología defendía el nacionalismo extremo, el antisemitismo, el anticomunismo y la expansión territorial hacia el este, conocida como Lebensraum.

En 1933, Hitler fue nombrado canciller y, tras el incendio del Reichstag, eliminó las libertades y persiguió a sus adversarios. En 1934 se convirtió en Führer y estableció una dictadura totalitaria apoyada en la propaganda y la represión de la Gestapo.

La persecución de los judíos se intensificó con las Leyes de Núremberg y la Noche de los Cristales Rotos. Esta política desembocó en el Holocausto. En política exterior, Hitler remilitarizó Renania, anexionó Austria y ocupó Checoslovaquia. La invasión de Polonia en 1939 desencadenó la Segunda Guerra Mundial. En 1945, con Berlín rodeada, Hitler se suicidó y Alemania se rindió.

4. El estallido y las fases de la Segunda Guerra Mundial

La Segunda Guerra Mundial comenzó en 1939 como consecuencia del descontento alemán con el Tratado de Versalles, el expansionismo de Alemania, Italia y Japón y el fracaso de la Sociedad de Naciones para mantener la paz. Las democracias occidentales practicaron una política de apaciguamiento, permitiendo que Hitler anexionara Austria y ocupara los Sudetes.

En agosto de 1939, Alemania y la URSS firmaron un pacto de no agresión. El 1 de septiembre, Alemania invadió Polonia y, dos días después, Reino Unido y Francia declararon la guerra.

  • Primera fase (1939-1941): Marcada por las rápidas victorias del Eje. Alemania conquistó gran parte de Europa occidental, invadió la URSS mediante la Operación Barbarroja y Japón atacó Pearl Harbor, lo que provocó la entrada de Estados Unidos.
  • Segunda fase (1942-1943): Supuso el cambio de rumbo. Los Aliados vencieron en Stalingrado, El Alamein y Midway, frenando el avance del Eje.
  • Tercera fase (1944-1945): Llevó a la derrota final. El desembarco de Normandía permitió liberar Francia, mientras la URSS avanzaba desde el este. Alemania se rindió en mayo de 1945.

En el Pacífico, Estados Unidos lanzó bombas atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki en agosto de 1945. Japón se rindió el 2 de septiembre. La guerra causó más de 60 millones de muertos, dejó Europa devastada y dio origen a un nuevo orden internacional dominado por Estados Unidos y la URSS, iniciando la Guerra Fría.

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