El desarrollo de la Guerra Civil

INTRODUCCIÓN


La Guerra Civil hecho +relevante y trágico de historia de España en Siglo XX. El enfrentamiento entre los grupos tradicionalmente dominantes (aristócratas, grandes propietarios agrícolas, empresarios, Iglesia, ejército) y las clases populares (campesinos, obreros, pequeña burguésía) llegó a un punto crítico en la Segunda República y culminó en la Guerra Civil.
/La guerra fue también resultado de las tensiones surgidas en Europa en 1930, tras el ascenso del fascismo en Italia y del nazismo en Alemania. Por ello, el conflicto español fue visto a nivel internacional como el primer enfrentamiento entre el fascismo y la democracia./En Julio de 1936, el alzamiento militar fracasado se convirtió en Guerra Civil porque tanto los sublevados como el poder legítimo republicano contaron muy pronto con ayudas exteriores. La Guerra Civil española alcanzó entonces dimensión internacional.

DESARROLLO. EL ESTALLIDO DE LA GUERRA

El 17 Julio 1936, en Melilla, el coronel Yagüe, jefe militar de la legión, se alzó en armas contra la República. La sublevación se extendíó rápidamente. Entre el 18 y 19 de Julio, las guarniciones militares del resto de España se unieron al Golpe de Estado, junto a sectores civiles de falangistas y carlistas (requetés). El día 18, el general Franco se dirigíó  a la Península al frente del ejército de África. / El 19 de Julio, Casares Quiroga fue sustituido como jefe del gobierno por José Giral, quien decidíó entregar armas a las milicias de los sindicatos y de los partidos del Frente Popular. /El triunfo o fracaso del alzamiento estuvo relacionado, sobre todo, con las condiciones sociales y políticas de cada regíón. La sublevación triunfó prácticamente en toda la España interior, Galicia, la Andalucía del Guadalquivir y las zonas agrarias. En cambio, fracasó en las zonas industriales del País Vasco, Cataluña, Madrid, Asturias, Santander y Levante, así como en una parte de Castilla, Extremadura y Andalucía. En Madrid, Barcelona y Valencia el golpe fracasó después de días de lucha. Por el contrario, los sublevados triunfaron en Sevilla y Zaragoza., tras superar cierta resistencia. /Los sublevados habían previsto que el pronunciamiento militar tenía que ser una operación rápida, pero al cabo de una semana la evidencia de que el golpe militar no había triunfado originó la división del país originándose una Guerra Civil. /El bando de los sublevados estaba constituido por militares conservadores, monárquicos de derechas, grupos católicos, falangistas, tradicionalistas y por todos aquellos que se habían opuesto a las reformas de la República… Estaban apoyados e inspirados por el fascismo y se definían como “nacionales” y católicos./ Entre los sublevados no había unanimidad sobre las acciones a emprender tras el triunfo del Golpe de Estado. Los altos cargos militares manifestaron que su intención inmediata era restablecer el orden, a través de una dictadura militar y permitir la recomposición de un poder civil en forma de monarquía o república.
Los monárquicos y la CEDA deseaban la vuelta de la monarquía alfonsina, los falangistas imponer un régimen fascista a la italiana y los carlistas la instauración de la monarquía carlista. / Los leales a la República estaban constituidos por las clases más populares: obreros y empleados urbanos, pequeña burguésía y campesinado sin tierras. En su mayoría estaban afiliados o influidos por las organizaciones socialistas, comunistas y anarcosindicalistas. Junto a ellos estaban también las clases medias, además de un nutrido grupo de intelectuales y artistas. Todos ellos defendían esencialmente la legitimidad republicana.
Representaban intereses diversos y agrupaban tanto a sectores pequeñoburgueses reformistas como a grupos revolucionarios deseosos de transformar el país por la vía de la revolución socialistas o anarquista. / La Guerra Civil española tuvo una gran repercusión internacional. El estallido de la guerra fue visto como una confrontación entre las fuerzas democráticas y los regíMenes fascistas en ascenso. La Guerra Civil fue el enfrentamiento armado entre los viejos grupos dominantes de la España de la Restauración y los grupos emergentes obreros y burgueses que querían establecer un sistema político democrático y un orden social progresista. Las reformas eran imprescindibles para la modernización pero atentaban contra los privilegios de los grupos dominantes. Por ello, optaron por el Golpe de Estado.

La opinión democrática progresista mundial estuvo a favor de la República. Los partidos obreros de todo el mundo y la URSS se manifestaron decididamente a favor de la República. Las fuerzas conservadoras de la democracia y los gobiernos fascistas veían en el alzamiento de Franco un freno a la expansión del comunismo. También el régimen filofascista portugués fue aliado de los sublevados. El catolicismo tradicional estuvo en general con los rebeldes, y el Papado acabó pronunciándose a favor de Franco. / Los sublevados enviaron agentes a los países fascistas con el fin de obtener ayuda militar. El gobierno de la República pidió colaboración militar y política a Francia pero los gobernantes de las democracias  fueron prudentes por temor a que el conflicto pudiera extenderse por Europa. Gran Bretaña defendía una política de apaciguamiento ante la Alemania nazi y comunicó a Francia que si intervénía ayudando a la República no apoyaría la política internacional francesa. Francia se plegó a estas exigencias e impulsó la creación de un Comité de No Intervención (Agosto, 1936) al que se adhirieron veintisiete países.  / La existencia del Comité de no Intervención no impidió que los dos bandos recibiesen ayuda exterior. La República tuvo que comprar armas y productos energéticos y el gobierno de Largo Caballero decidíó enviar a la Uníón Soviética las reservas de oro para hacer frente a dicho pago. Las Brigadas Internacionales prestaron ayuda en tropas a la República. Pero los sublevados fueron los más favorecidos. Alemania envió a su aviación, la Legión Cóndor, y cobró su ayuda con la entrega de minerales y otros productos energéticos. El apoyo italiano consistíó en el envío del Corpo Truppe Volontarie, aunque también tuvo importancia la ayuda armamentística. Con las tropas de los sublevados combatieron también voluntarios portugueses, irlandeses y de otras nacionalidades.

LA ZONA REPUBLICANA


Para atajar la sublevación José Giral tomó la decisión de entregar armas a las milicias de los partidos y sindicatos, disolver el ejército tradicional y los cuerpos policiales y decretar la creación de batallones de voluntarios. En consecuencia, en el territorio republicano emergíó una estructura de poder popular. / En el verano y otoño de 1936, el poder del Estado sufríó un desplome y fue sustituido por organismos revolucionarios, surgiendo consejos, comités y juntas. En algunas zonas los comités se unificaron para formar Consejos Regionales. En estos organismos se reunían las fuerzas del Frente Popular con predominio de los sindicatos y de los partidos obreros. Fue especialmente importante la creación, en Cataluña, del Comité Central de Milicias Antifascistas, que llegaría en pocas semanas a un entendimiento con los partidos políticos catalanes y se reconstruiría el poder de la Generalitat. En el territorio que permanecíó fiel a la República, el alzamiento militar provocó la extensión de un clima revolucionario. Campesinos y obreros vinculados a organizaciones de izquierda revolucionaria, una vez sofocada la rebelión, se sintieron legitimados para impulsar cambios sociales. / El elemento más importante de la revolución social fue la colectivización de gran parte de la propiedad industrial y agraria. Los comités se hicieron con el control de los transportes, los servicios urbanos, los suministros militares, las fábricas y los talleres. / En algunos casos, los trabajadores se pusieron al frente de las empresas. Otras veces comunicaron a los dueños que las explotarían en régimen de autogestión. Entre finales de Julio y primeros de Octubre, una serie de decretos, tanto del gobierno central como de la Generalitat de Cataluña, dieron cobertura legal a las incautaciones de industrias y tierras efectuadas por los organismos populares. En el campo, las explotaciones de fincas y su ocupación masiva se extendieron por Aragón, Valencia, La Mancha y Andalucía. En zonas de influencia anarquista y socialista, las tierras se colectivizaron en su totalidad. / En los primeros meses de la guerra, la Iglesia, la burguésía, los propietarios y las clases acomodadas fueron objeto de una persecución que se escapó del control del poder republicano. Hubo incidentes especialmente graves como los asesinatos de presos políticos de derechas (Cárcel Modelo de Barcelona y Paracuellos del Jarama). También fueron asesinados políticos como Melquíades Álvarez y José Antonio Primo de Rivera. Muchos de los perseguidos huyeron al extranjero, se escondieron o pasaron a la zona sublevada y, por supuesto, la mayoría apoyó al bando franquista. / El 5 de Septiembre de 1936, Francisco Largo Caballero constituyó un nuevo gobierno formado por republicanos, socialistas y, por primera vez, comunistas. A comienzos de Noviembre entraron en el gabinete cuatro anarcosindicalistas. El proyecto de Largo Caballero era crear una “gran alianza antifascista” frente a los sublevados: recomponer el poder del Estado y dirigir la guerra militarizando las milicias y creando el Ejército Popular. / Una serie de fracasos militares volvieron a abrir el enfrentamiento entre las fuerzas republicanas. Un  sector era partidario de poner orden en la retaguardia, controlar las experiencias colectivizadotas, reforzar los vínculos con las clases medias y reconstruir un Estado fuerte. Otro sector insistía en afianzar las transformaciones revolucionarias para conseguir una verdadera movilización popular contra el fascismo. / Los problemas que debilitaron definitivamente el gobierno de Largo Caballero estallaron en Barcelona a principios de Mayo de 1937 (Hechos de Mayo). La lucha se desencadenó definitivamente cuando las fuerzas del gobierno de la Generalitat intentaron desalojar a los anarquistas del edificio de Telefónica. El conflicto se saldó con más de 200 muertos, la derrota de los anarquistas y del POUM y una fuerte crisis de gobierno. / De acuerdo con las directrices soviéticas, los comunistas españoles exigieron la disolución del POUM y la detención de sus líderes. Largo Caballero dimitíó y Manuel Azaña encargó la formación de un nuevo gobierno al socialista Juan Negrín. El POUM  fue declarado ilegal y sus militantes, detenidos. Andreu Nin, su máximo dirigente, fue sacado de la cárcel y asesinado por agentes de la policía política soviética./ Indalecio Prieto asumíó el Ministerio de la Guerra y el nuevo gabinete basó su política en la prioridad del esfuerzo militar. La sede del gobierno se trasladó a Barcelona, donde se refugiaría también el gobierno vasco. La decisión vino por la necesidad de controlar los recursos económicos y militares de una de las zonas más importantes que le quedaban al gobierno republicano. / Ante la dificultad de frenar el avance de las tropas franquistas, el gobierno intentó buscar una salida negociada a la guerra. Para ello Negrín propuso su programa de los Trece Puntos (Abril de 1938), en los que se propónía el cese de la lucha armada, la permanencia de la República y la apertura de un proceso de elecciones democráticas. El bando franquista no aceptó. / A partir de Marzo de 1938, la vida era ya sumamente difícil en el territorio republicano. En Septiembre, la República recibíó un duro revés, cuando se firmó el Pacto de Múnich, por el que Gran Bretaña y Francia se plegaban a la expansión nazi. Negrín insistía en la necesidad de la resistencia militar. La pérdida de Cataluña entre Enero y Febrero de 1939 significó el exilio para los gobiernos de la República, de Cataluña y del País Vasco, así como para sus parlamentarios. A finales de Febrero, Gran Bretaña y Francia reconocieron el gobierno de Franco y, a primeros de Marzo, Manuel Azaña presentó su dimisión.

LA ZONA SUBLEVADA

El 24 Julio de 1936 se creó en Burgos la Junta de Defensa Nacional, integrada por los generales golpistas y presidida por el general Miguel Cabanellas, pues Sanjurjo había fallecido en accidente de aviación cuatro días antes. Su misión era gobernar el territorio ocupado y sus primeras medidas fueron prohibir la actividad de todos los partidos políticos, suspender la Constitución y decretar la paralización de la reforma agraria. / Para dirigir la guerra fue ganando cada vez más adeptos el general Francisco Franco, por ser el jefe del ejército de África y mantener relaciones privilegiadas con los regíMenes de Alemania e Italia. El 1 de Octubre se publicó el decreto que lo nombraba Jefe del gobierno del Estado y Generalísimo de los Ejércitos españoles. La Junta de Defensa Nacional desaparecíó y se creó una Junta Técnica del Estado (en Valladolid y Burgos) y el cuartel general del Generalísimo se trasladó a Salamanca. / Franco desplegó una estrategia de alargamiento de la guerra mediante la cual consolidó su liderazgo militar y consiguió imponerse a las diversas fuerzas que daban apoyo a la insurrección. En Abril de 1937, Franco dio a conocer el Decreto de Unificación por el que creaba un partido único, Falange Española Tradicionalista y de las JONS, unificando a falangistas y carlistas, y en el que se integrarían todas las demás fuerzas “nacionales”. Franco sería Jefe Nacional de este partido único. / El proceso de institucionalización del nuevo  Estado franquista culminó en Enero de 1938 con la formación del primer gobierno de Franco. Franco pasó a llamarse Caudillo de España. El nuevo estado se inspiraba en el fascismo italiano y defendía un modelo social basado en el conservadurismo y en la preeminencia del catolicismo. En Marzo de 1938 se aprobó el Fuero del Trabajo, con un único sindicato que agrupaba a empresarios y trabajadores, y se prohibieron las huelgas y las reivindicaciones obreras. El nuevo Estado era claramente confesional y derogó las leyes del matrimonio civil y del divorcio, establecíó el culto religioso en la enseñanza y el ejército, e instituyó una retribución estatal al clero. / La construcción del Estado franquista fue acompañada, desde el inicio del golpe, de una violencia extrema  que comportó la aniquilación de los vencidos en los territorios que se ocupaban. En ocasiones, personas relevantes fueron asesinadas por lo que significaban como símbolos de la República, como Federico García Lorca. La represión tuvo siempre un carácter sistemático, planificado, y con signos casi de exterminio, contra cualquier sospechoso de simpatizar con las izquierdas. Su intención era imponer un clima de “terror” que impidiese toda contestación. Una parte de los miles de ejecutados fueron enterrados en fosas comunes sin constancia de su desaparición. 

LAS OPERACIONES MILITARES

1. Avance hacia Madrid (Julio-Noviembre 1936). Después de cruzar el Estrecho, las tropas de África tenían como objetivo tomar la capital, símbolo del poder republicano. En Agosto tomaron Badajoz y en Septiembre, Franco decidíó desviarse para ocupar Toledo. A finales de Octubre se hallaba a las puertas de Madrid. El 29 de Octubre se decretó la movilización general para salvar Madrid. El 6 de Noviembre, el gobierno republicano se trasladó a Valencia, mientras que la defensa de la capital quedaba en manos del general Rojo. La resistencia de la ciudad de Madrid (Noviembre-Diciembre de 1936) concluyó la fase denominada “guerra de columnas”. 2. Batallas en torno a Madrid (dic. 1936-Marzo 1937). Los sublevados emprendieron dos maniobras envolventes para aislar Madrid. Una primera maniobra produjo la batalla del Jarama, en Febrero de 1937en la que los sublevados cruzaron el río. Pero fueron detenidos por los republicanos y no consiguieron su objetivo de aislar la ciudad. En la batalla de Guadalajara, Marzo de 1937, las tropas fascistas italianas aliadas de Franco sufrieron una derrota a manos del Ejército Popular de la República. Esta segunda fase de la guerra estuvo caracterizada por la regularización de ambos ejércitos. 3. La ocupación del Norte (Abril-Octubre 1937). Franco decidíó abandonar el ataque a la capital y concretar los esfuerzos en la zona norte. Los sublevados controlaban Navarra desde el principio, y en Agosto de 1936 ya habían tomado San Sebastián.  Los combates principales se produjeron entre Abril y Octubre de 1937. Los sublevados, al mando del General Mola, desencadenaron un ataque hacia Vizcaya en los últimos días de Marzo. En 26 de Abril, Guernica era arrastrada por la aviación nazi, por orden de Franco. Bilbao fue ocupada el 19 de Junio gracias a la superioridad de los sublevados. La República desencadenó en Julio el ataque a Brunete (Madrid) y Belchite (Zaragoza), pero no consiguió evitar que las tropas de Franco entrasen en Agosto en Santander y, dos meses después, en Asturias. 4. El avance hacia el Mediterráneo (Noviembre 1937-Junio 1938). A finales de 1937, los mandos republicanos intentaron reformas en el ejército. El nuevo ejército desencadenó diversas ofensivas, la más importante en Teruel, donde tuvo lugar una batalla que llevó a la ocupación republicana de la ciudad. Pero en Febrero de 1938, el ejército de Franco volvíó a ocupar Teruel y desencadenó la campaña de Aragón, llegando al Mediterráneo por Vinaroz (Castellón), en Abril. El territorio republicano quedó dividido en dos zonas, una de las cuales era Cataluña, aislada del resto. 5. La batalla del Ebro y la ocupación de Cataluña (Julio 1938-Febrero 1939). El avance de las tropas sublevadas quedó detenido cuando el ejército republicano desencadenó un poderoso ataque sobre el río Ebro en Tarragona. La batalla empezó el 25 de Julio de 1938 con un ataque republicano que cruzó el Ebro entre Benifallet y Mequinenza. Desde esta regíón, avanzaron hacia el interior. Franco consiguió detener el ataque. Luego contraatacó y, a principios de Noviembre, avanzaba ocupando todo el sur de Tarragona y cruzando el río Ebro en su desembocadura. El 16 de Noviembre se dio por acabada la batalla; el ejército republicano había sido derrotado. Franco decidíó emprender definitivamente la ofensiva sobre Cataluña. El 26 de Enero entraba en Barcelona sin resistencia. Con la caída de Girona se produjo la huida hacia Francia de miles de refugiados, entre ellos el gobierno de la República.

6. El final de la guerra (Febrero-Abril 1939). En Febrero de 1939 a la República no le quedaba mas territorio que la zona centro (Madrid, Almería,  La Mancha y la regíón mediterránea desde el norte de Valencia hasta Almería). A comienzos de Marzo se produjo una sublevación en Madrid contra el gobierno republicano dirigida por Segismundo Casado, que controló Madrid tras una fuerte lucha con las unidades comunistas. Con el apoyo de algunos socialistas y de parte de la UGT, se creó una Junta de Defensa con el objetivo de negociar con Franco. Franco sólo aceptó una rendición sin condiciones y obligó a entregar las armas. El día 28 de Marzo, las tropas de Franco entraron en Madrid sin la menor resistencia. En los días posteriores se ocupó toda la zona mediterránea. El 1 de Abril Franco firmó en Burgos el último parte de guerra. 

CONSECUENCIAS

La guerra comportó miseria y muerte. A las bajas en los combates y las víctimas de la represión hay que añadir las muertes producidas por la grave carestía de alimentos. La desnutrición provocó enfermedades y, en ocasiones, la muerte. / Por otra parte, se produjo una fuerte reducción de la producción industrial, además, y aunque la población femenina se incorporó al mundo laboral, los esfuerzos de la industria se dirigieron esencialmente a la producción de armamento y avituallamiento militar, lo cual dejó muy desabastecida a la población de productos de consumo. /Además, la guerra significó la destrucción de gran parte de las infraestructuras y las comunicaciones. Los bombardeos sobre pueblos y ciudades afectaron duramente a la población civil. / Desde los primeros días de la guerra, civiles de ambos bandos huían del territorio. Con el avance de las tropas franquistas, los grandes movimientos refugiados se dieron sobre todo en la zona republicana. Los refugiados republicanos se concentraron en Levante y Cataluña. Ante la imposibilidad de evacuar al conjunto de la población civil, se dio prioridad a los niños y fueron embarcados cerca de 13000 con destino a países europeos y americanos y a la Uníón Soviética. Hacia el final de la guerra, población de toda España y miles de soldados en retirada se concentraron en Cataluña para cruzar la frontera francesa. En pocos meses volvieron a España aproximadamente la mitad de esos refugiados. El resto inició un largo y penoso exilio.

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