El Proceso Democrático en España y el Estado de las Autonomías

La Transición a la Democracia (1975-1982)

El paso de la dictadura a la democracia se desarrolló en España desde la muerte del general Francisco Franco en 1975, hasta el triunfo del PSOE en las elecciones de 1982.

La transición fue impulsada por el rey Juan Carlos I y por Adolfo Suárez, apoyados por el pueblo español, los partidos políticos, las organizaciones sociales y los sindicatos. Además, se vio favorecida por el contexto internacional (las dictaduras habían acabado también en Grecia en 1973 y en Portugal en 1974); a pesar de ello, el periodo tuvo algunas dificultades.

Hitos fundamentales del periodo

Los hechos más relevantes del periodo fueron:

  • Jefatura del Estado: El 22 de noviembre de 1975, don Juan Carlos de Borbón asumió la Jefatura del Estado según se establecía en las leyes de la dictadura franquista. En su primer discurso ya manifestó su intención de ser el rey de todos los españoles y de restablecer la democracia. Encontró oposición en los franquistas que no confiaban en él, en los partidos de la oposición que dudaban de su capacidad política y en su propio padre, don Juan de Borbón, que no renunció al trono de España hasta 1977.
  • Gobierno de Arias Navarro: El rey confirmó a Arias Navarro como presidente del Gobierno, pero tuvo que destituirle en 1976 debido a la lentitud de las reformas hacia la democracia, lo que provocó la movilización de toda la oposición.
  • Nombramiento de Adolfo Suárez: El rey nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suárez. Su primera medida fue proponer a las Cortes franquistas la Ley para la Reforma Política, que recogía la puesta en marcha de un régimen democrático. Las Cortes votaron a favor de dicha ley, que fue aprobada en referéndum el 15 de diciembre de 1976.
  • Legalización y Amnistía: A comienzos de 1977, Suárez comenzó las negociaciones con la oposición y logró que aceptara la reforma como vía para implantar la democracia. Se aprobó la Ley de Amnistía, se desmanteló el Movimiento Nacional y se legalizaron los partidos políticos, incluido el PCE.

Consolidación democrática y crisis de la UCD

En junio de 1977 se convocaron las primeras elecciones democráticas, que ganó UCD, un partido de centro creado por Suárez. El PSOE fue la segunda fuerza más votada; sin embargo, el respaldo a la izquierda comunista (el PCE de Santiago Carrillo) y a la derecha (AP de Manuel Fraga) fue mucho menor de lo esperado. Los franquistas de la extrema derecha apenas consiguieron apoyo.

Tras las elecciones, Suárez decidió ponerle solución a la grave crisis económica que atravesaba el país. El Gobierno se reunió con los partidos políticos, las organizaciones empresariales y los sindicatos, firmando los Pactos de la Moncloa para conseguir reducir el déficit público y la inflación.

Las Cortes elaboraron la Constitución, que fue aprobada en referéndum el 6 de diciembre de 1978. Asimismo, se inició la reforma territorial del Estado con el restablecimiento de la Generalitat de Cataluña y la aprobación de un régimen pre-autonómico para el País Vasco.

Una vez promulgada la Constitución, se convocaron nuevas elecciones en 1979 que ganó la UCD. Esta nueva legislatura, que duró hasta 1981, estuvo marcada por una fuerte crisis política y económica. En enero de 1981, Suárez dimitió por diferentes causas:

  • La UCD le cuestionaba debido al fracaso en las elecciones autonómicas y municipales.
  • La oposición le acosaba, hasta el punto de que el PSOE presentó una moción de censura.
  • Los militares presionaban y le acusaban de no luchar contra el terrorismo y de romper la unidad de España.

El 23 de febrero de 1981, el teniente coronel Tejero asaltó el Congreso de los Diputados (23-F) mientras se votaba la investidura del sustituto de Suárez, Leopoldo Calvo Sotelo. El intento de golpe de Estado fracasó por la oposición del rey y la falta de apoyos militares.

El Gobierno de Calvo Sotelo (1981-1982) aprobó la Ley de Divorcio, rechazada por la Iglesia, y la integración de España en la OTAN, rechazada por los partidos de izquierda. Calvo Sotelo, debilitado por las divisiones internas de UCD, adelantó las elecciones a octubre de 1982, las cuales ganó el PSOE por mayoría absoluta. Esta victoria marcó el fin de la Transición.

La Constitución de 1978: Principios Constitucionales y Desarrollo Institucional

Las Cortes creadas tras las elecciones de 1977 elaboraron una Constitución basada en el consenso de prácticamente todos los partidos políticos (salvo el PNV, que se abstuvo). Los españoles la ratificaron en el referéndum del 6 de diciembre de 1978.

Principios fundamentales

La Constitución define a España como un “Estado social y democrático de derecho”, con una organización territorial descentralizada bajo el modelo de “Estado de las Autonomías” y una Monarquía parlamentaria. El Rey ostenta las funciones de Jefatura del Estado, representación de España, sanción de las leyes y Jefatura de las Fuerzas Armadas.

Asimismo, reconoce los derechos individuales: igualdad ante la ley, propiedad, libertades (incluida la religiosa dentro de un Estado no confesional) y derechos sociales como la educación y la sanidad.

División de poderes

  • Poder legislativo: Reside en unas Cortes Generales bicamerales (Senado y Congreso), elegidas por sufragio universal. El Congreso elabora las leyes, vota los presupuestos y controla al Ejecutivo. El Senado se define como Cámara territorial, aunque en la práctica tiene una capacidad limitada para bloquear leyes.
  • Poder ejecutivo: Reside en el Presidente del Gobierno, elegido por el Parlamento, quien nombra a los ministros y dirige la política interior y exterior.
  • Poder judicial: Es independiente. Se crea el Tribunal Constitucional para garantizar que las leyes se ajusten a la norma suprema.

El Estado de las Autonomías y su Evolución

El Título VIII de la Constitución estableció el acceso a la autonomía por dos vías diferenciadas:

  • Artículo 151 o “vía rápida”: Por el que accedieron las llamadas nacionalidades históricas (Galicia, Cataluña y el País Vasco) y, más adelante, Andalucía tras el referéndum de 1980.
  • Artículo 143 o “vía lenta”: Mediante el cual accedieron a la autonomía el resto de las comunidades.

Actualmente, todas las comunidades se autogobiernan mediante su propio parlamento legislativo, elegido por sufragio universal, y un presidente autonómico elegido por dicho parlamento.

Cataluña y el País Vasco accedieron a la autonomía en 1979, mientras que el resto de comunidades lo hicieron entre 1981 y 1983. Desde ese momento comenzó el proceso de transferencia de competencias. En la actualidad, España es uno de los Estados más descentralizados de la Unión Europea.

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