1. Introducción: La consolidación de los reinos cristianos
A partir del siglo X, los reinos cristianos consolidaron su presencia en la península. Aragón y Castilla mostraron una clara tendencia hacia la unificación a partir del siglo XIII. Ambas coronas buscaron que el monarca consolidara su poder, fortaleciendo la legitimidad real frente a una nobleza que ganaba influencia conforme avanzaba la Reconquista. Sin embargo, la respuesta fue distinta:
- Castilla: En el siglo XV logró superar las dificultades económicas y demográficas, fortaleciendo el poder real y dando paso a una monarquía autoritaria.
- Corona de Aragón: Sufrió una profunda crisis, especialmente en Cataluña, manteniendo dificultades durante todo el siglo XV. Se consolidó una monarquía feudal de carácter pactista, donde el poder del monarca estaba limitado.
2. Desarrollo: Las crisis bajomedievales
La península atravesó una serie de crisis transversales:
- Agraria: Cambios climáticos provocaron malas cosechas, hambrunas y un aumento de la mortalidad.
- Demográfica: La llegada de la peste negra en 1348 disparó la mortalidad y provocó desplazamientos poblacionales, generando escasez de mano de obra.
- Tensiones sociales: La falta de mano de obra llevó a adscribir a los campesinos a la tierra. Surgieron rebeliones (Irmandiños y remensa), enfrentamientos nobiliarios (Busca y Biga) y persecuciones religiosas (pogromos de 1391).
- Política: Los monarcas intentaron centralizar el poder, lo que derivó en guerras civiles en Castilla (1366-1369 y 1474-1479) y en Cataluña (1462-1472).
La Corona de Castilla: Hacia la centralización
La organización territorial castellana fue compleja:
- Unificación: En 1230, Fernando III el Santo unió definitivamente León y Castilla.
- Transición: Alfonso X fue el precursor del paso del feudalismo a la monarquía autoritaria.
- Instituciones centrales: Influenciadas por el derecho romano, destacaron:
- Legislación: Código de las Siete Partidas (Alfonso X) y Ordenamiento de Alcalá (Alfonso XI).
- Consejo Real: Creado por Juan I en 1385 como órgano consultivo.
- Audiencia: Órgano supremo de justicia creado por Enrique II en 1371.
- Hacienda: Necesaria para financiar un ejército permanente, debilitó la autonomía municipal.
- Corregidor: Funcionario real con funciones inspectoras.
- Cortes: Perdieron influencia, limitándose a jurar lealtad y votar impuestos.
La Corona de Aragón: El modelo pactista
Se impuso el pactismo, donde el rey ejercía el poder de acuerdo con las instituciones representativas. Sus reinos funcionaban de forma confederal:
- Instituciones clave:
- Procurador General: Auxiliar del rey con funciones jurídicas y militares.
- Virrey: Evolución del procurador en el siglo XV.
- Cancillería y Consejo Real: Órganos consultivos creados por Pedro IV.
- Diputación: Organismo fiscal y político (Generalitat en Cataluña, 1359).
- Justicia de Zaragoza: Encargado de dirimir disputas entre nobleza y rey.
3. Conflictos y resolución
Conflictos en Castilla
Destacan la Primera Guerra Civil (Pedro I contra Enrique de Trastámara) y las tensiones del siglo XV bajo Juan II y Enrique IV, que culminaron con la victoria de Isabel la Católica y su matrimonio con Fernando II de Aragón.
Conflictos en Aragón
Tras finalizar la expansión peninsular, Aragón se volcó en el Mediterráneo. El Compromiso de Caspe (1412) eligió a Fernando de Antequera. Posteriormente, la tensión entre la monarquía y la nobleza, sumada a la guerra civil catalana (1462-1472) y los conflictos entre la Busca y la Biga, marcaron el periodo hasta la capitulación de Pedralbes.
4. Conclusión
A finales de la Baja Edad Media, Castilla y Aragón enfrentaron crisis similares pero con soluciones divergentes: Castilla optó por un modelo centralizador y autoritario, mientras que Aragón mantuvo un sistema pactista de poder limitado. Ambos procesos, pese a la inestabilidad, sentaron las bases del futuro Estado moderno.
