Historia de España en el Siglo XX: De la Crisis de la Restauración al Final del Franquismo

La Crisis del Sistema de la Restauración y el Reinado de Alfonso XIII

La primera etapa del reinado de Alfonso XIII significa el inicio de la crisis del régimen de la Restauración, pero también el intento de políticos como Antonio Maura o José Canalejas de reformar internamente el sistema para poder responder a los problemas a los que se enfrenta España a inicios del siglo XX. El abrupto final de los gobiernos de los políticos con más alta talla del momento (uno por la crisis de la Semana Trágica, otro por ser asesinado por un anarquista) supone que empecemos a hablar a partir de entonces de un imparable proceso de quiebra del sistema de la Restauración.

En este proceso va a tener fundamental importancia un acontecimiento internacional sin precedentes en la historia: la Primera Guerra Mundial. Al frente del gobierno se encontraba el conservador Eduardo Dato, que declaró inmediatamente la neutralidad española. Sin embargo, la guerra tuvo gran influencia en nuestro país, pues dio lugar a grandes oportunidades de negocio y una verdadera “fuente de oro”, lo que va a provocar una rápida modernización del país. Las potencias en guerra, volcadas en la producción armamentística, demandaban los productos agrarios e industriales de los países neutrales como España, que en poco tiempo se convirtió en un país con economía destinada a la exportación.

Sin embargo, al dedicarse gran parte de la producción a la exportación, los precios interiores sufrieron una inflación desorbitada que no fue acompañada de una subida de salarios. La carestía de vida se convirtió en un problema para las clases populares y, de este modo, el conflicto social fue creciendo de manera imparable y las organizaciones obreras encabezaron protestas cada vez mayores.

La Crisis de 1917 y el Impacto de la Revolución Rusa

Todos los desequilibrios internos de España, que habían quedado ocultados durante los prósperos primeros años de la Primera Guerra Mundial, salieron a relucir de nuevo en la crisis de 1917, en la que desde distintos sectores se muestra la necesidad del cambio en España. Esta crisis engloba tres acontecimientos fundamentales. Pero antes de analizarlos, hay que tener en cuenta de nuevo el contexto internacional, pues 1917 es un año fundamental para la historia mundial por el impacto de la Revolución Rusa.

En febrero de este mismo año se había dado en Rusia una primera fase de la Revolución que había provocado la caída del zarismo. En esa Revolución habían confluido la huelga general impulsada por las fuerzas del movimiento obrero organizada en soviets, la actuación de los políticos de la Duma y la rebelión de los militares. En España también confluye la revolución de tres grupos sociales, aunque el resultado será muy diferente:

1. La Protesta Militar

En el Ejército español venían acumulándose varias tensiones: la existencia de un número excesivo de oficiales, la obtención de ascensos por méritos militares que favorecía a los militares destinados en África frente a los peninsulares, los bajos sueldos y la mala dotación general. El fuerte descontento desembocó en la formación de Juntas Militares de Defensa, que reclamaban aumento salarial y un sistema de ascensos más justo. Finalmente, el Gobierno de Eduardo Dato consideró oportuno ceder a las reivindicaciones militares, legalizando las Juntas.

2. La Protesta Política

Tras el fracaso de los intentos reformistas, continuaban las viejas prácticas de corrupción política. En el verano de 1917, los grupos políticos marginados por el sistema bipartidista, liderados por la Lliga Regionalista de Cataluña de Francesc Cambó, organizan una Asamblea de Parlamentarios en Barcelona exigiendo una auténtica democracia, autonomía para Cataluña y la convocatoria de Cortes Constituyentes. Republicanos como Alejandro Lerroux y el socialista Pablo Iglesias se unieron a las exigencias, pero la Asamblea fue disuelta por la fuerza por la Guardia Civil.

3. La Crisis Social

Los sindicatos UGT y CNT deciden actuar de forma conjunta y organizar una huelga general con un importante componente político. La huelga tuvo una incidencia desigual y se produjeron graves incidentes en las grandes ciudades. A diferencia de Rusia, el Ejército no se unió a las protestas sino al Gobierno, lo que dio lugar a una dura represión con más de setenta muertos y dos mil detenidos.

El Trienio Bolchevique y el Pistolerismo

A los años transcurridos entre 1918 y 1921 se les conoce como “trienio bolchevique”, pues las huelgas y ocupaciones de tierras eran constantes. En Barcelona, la situación derivó en el “Pistolerismo”: los obreros se organizaban en grupos armados contra la patronal, y esta respondía contratando pistoleros y formando el Sindicato Libre. El gobierno aplicó la Ley de Fugas, permitiendo disparar contra detenidos en supuestos intentos de huida. Este ambiente de violencia culminó con el atentado al presidente Eduardo Dato en 1921.

La Guerra de Marruecos y el Desastre de Annual

Tras la conferencia de Algeciras de 1906, a España le correspondía el protectorado sobre el Rif. La presencia española fue contestada por los ataques de las cabilas rifeñas lideradas por Abd-El-Krim. En 1921, el ejército español sufrió una derrota catastrófica en Annual, que ocasionó unas 13.000 bajas. El anuncio de la apertura del Expediente Picasso para depurar responsabilidades, que podrían implicar al propio monarca, movilizó a sectores del ejército para buscar una solución de fuerza.

La Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)

El 13 de septiembre de 1923, el Capitán General de Cataluña, Miguel Primo de Rivera, se pronunció contra la legalidad. El rey Alfonso XIII le entregó el poder, consumándose el golpe de Estado. El nuevo régimen se dividió en dos etapas:

  • Directorio Militar (1923-1925): Suspensión de la Constitución, disolución del Parlamento y prohibición de partidos y sindicatos. Se logró el éxito militar con el desembarco de Alhucemas (1925), que puso fin a la guerra de Marruecos.
  • Directorio Civil (1925-1930): Intento de institucionalizar el régimen mediante la Unión Patriótica y una Asamblea Nacional Consultiva. Se llevó a cabo una política económica intervencionista y de obras públicas, creando monopolios como Telefónica y Campsa.

La dictadura terminó dimitiendo en enero de 1930 ante la pérdida de apoyos y la crisis económica iniciada tras el crack del 29.

De la Monarquía Alfonsina a la II República

Tras la dimisión de Primo de Rivera, el Rey nombró al general Dámaso Berenguer (la “dictablanda”) y posteriormente al almirante Aznar. La oposición se organizó en el Pacto de San Sebastián (1930). Las elecciones municipales del 12 de abril de 1931 se presentaron como un plebiscito sobre la monarquía. Aunque los monárquicos ganaron en concejales totales, los republicano-socialistas vencieron en las grandes capitales. El 14 de abril de 1931 se proclamó la Segunda República Española y Alfonso XIII partió al exilio.

El Bienio Reformista (1931-1933)

Bajo la presidencia de Niceto Alcalá-Zamora (Estado) y Manuel Azaña (Gobierno), se aprobó la Constitución de 1931, que establecía el sufragio universal (incluyendo el femenino), la aconfesionalidad del Estado y una amplia declaración de derechos. Las reformas principales fueron:

  • Reforma Agraria: Expropiación de latifundios para asentar campesinos.
  • Reforma Militar: Modernización del ejército y exigencia de juramento de fidelidad.
  • Reforma Educativa: Creación de miles de escuelas y las Misiones Pedagógicas.
  • Estatuto de Autonomía: Aprobación de la autonomía para Cataluña (Generalitat).

Estas reformas enfrentaron la oposición de la derecha (CEDA, Falange) y la impaciencia de la izquierda radical (CNT, FAI), culminando en sucesos trágicos como los de Casas Viejas.

El Bienio de la CEDA y el Frente Popular

En las elecciones de 1933 ganó la derecha. El nuevo gobierno, apoyado por la CEDA de Gil-Robles, inició la rectificación de las reformas anteriores. Esto provocó la Revolución de Octubre de 1934, con especial gravedad en Asturias y Cataluña, que fue duramente reprimida. En 1936, la izquierda unida en el Frente Popular ganó las elecciones. El clima de crispación social y violencia política (asesinato de Castillo y de Calvo Sotelo) aceleró los planes de una nueva conspiración militar.

La Guerra Civil Española (1936-1939)

La sublevación se inició el 17 de julio de 1936 en Marruecos. El fracaso parcial del golpe dividió a España en dos bandos:

  • Bando Sublevado (Nacionales): Militares conservadores, falangistas, carlistas y sectores católicos. Liderados finalmente por Francisco Franco.
  • Bando Republicano: Fuerzas del Frente Popular, sindicatos obreros y clases medias liberales.

Fases Militares

  1. Avance hacia Madrid: Las tropas de África cruzan el estrecho y toman Badajoz y Toledo.
  2. Campaña del Norte: Caída de Bilbao, Santander y Asturias (1937). Bombardeo de Guernica.
  3. Batalla del Ebro: La más cruenta de la guerra (1938), que agotó al ejército republicano.
  4. Final de la guerra: Ocupación de Cataluña y entrada en Madrid el 1 de abril de 1939.

Dimensión Internacional

El conflicto se internacionalizó rápidamente. Los sublevados recibieron ayuda de la Alemania nazi (Legión Cóndor) y la Italia fascista. La República fue apoyada por la URSS y las Brigadas Internacionales, mientras que las democracias occidentales (Francia y Gran Bretaña) se mantuvieron en la “No Intervención”.

La Dictadura Franquista (1939-1975)

El régimen de Franco se definió como una “democracia orgánica”, caracterizada por el autoritarismo, el nacionalcatolicismo y el anticomunismo. Se pueden distinguir varias etapas:

  • Posguerra y Autarquía (Años 40): Aislamiento internacional, hambre y control estatal de la economía.
  • Reconocimiento Internacional (Años 50): Acuerdos con EE.UU. y el Vaticano en el contexto de la Guerra Fría.
  • Desarrollismo (Años 60): El Plan de Estabilización de 1959 y la llegada de los “tecnócratas” permitieron un crecimiento económico espectacular (el “milagro español”) y el surgimiento de la sociedad de consumo.
  • Tardofranquismo (1969-1975): Crisis del régimen, aumento de la oposición y designación de Juan Carlos de Borbón como sucesor.

La dictadura finalizó con la muerte de Franco el 20 de noviembre de 1975, abriendo paso a la Transición democrática.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *