La Consolidación del Poder Bolchevique y el Impacto Global de la Revolución Rusa

La Lucha por la Revolución

La deriva totalitaria de Lenin

El apoyo a la Revolución de Octubre no fue unánime, sino que hubo grupos que se opusieron. En diciembre de 1917 se creó la Comisión Extraordinaria (Checa), una policía política que se encargó de perseguir a los opositores. En noviembre de 1917 se celebraron elecciones para la Asamblea Constituyente. Ante el apoyo a los bolcheviques, Lenin se negó a aceptar los resultados y disolvió la asamblea. Rusia quedó organizada como una dictadura del proletariado.

El estallido de la guerra civil

Las decisiones tras el triunfo de la revolución generaron descontento en sectores de la sociedad, sumiendo a Rusia en una guerra civil en la que se enfrentaron dos bandos:

  • Rusia Roja: Bolcheviques, mayoritariamente de las zonas industriales, apoyados por políticos y antiguos oficiales.
  • Rusia Blanca: Inicialmente formada por partidarios de la autocracia zarista, pero gracias a Lenin se sumaron otros grupos, desde liberales hasta campesinos descontentos, además de regiones contrarias al Tratado de Brest-Litovsk y bolcheviques perseguidos.

Los blancos fueron apoyados por potencias exteriores (Reino Unido, Francia, Japón y EE. UU.) debido a intereses económicos (impago de deudas). Las tropas blancas tomaron la iniciativa y avanzaban con facilidad frente al Ejército Rojo. En julio de 1918 alcanzaron Ekaterimburgo. Ante el miedo de que Nicolás II fuera restablecido en el poder, los bolcheviques lo ejecutaron junto a su familia.

El comunismo de guerra y la victoria bolchevique

Para afrontar la guerra, Lenin implantó una férrea política económica: el comunismo de guerra. El objetivo era multiplicar la producción, y el Estado controló la economía y la distribución de productos y alimentos. La mayor cohesión de los bolcheviques con el Ejército Rojo contrastó con los blancos, un grupo descoordinado con diferencias políticas y militares. Los divididos ejércitos blancos fueron derrotados a finales de 1920, aunque el conflicto se prolongó hasta 1922.

Consecuencias de la guerra civil

El conflicto tuvo lugar tras la Primera Guerra Mundial, lo que sumió a Rusia en el caos. La guerra provocó más de nueve millones de muertos en el frente, además del terror blanco y el terror rojo. Tras la guerra, los comunistas prosiguieron con las ejecuciones perpetradas por la Checa. La victoria bolchevique consolidó definitivamente su poder, logrando borrar cualquier tipo de oposición. La política de emergencia adoptada con el comunismo generó descontento social. Además, Rusia quedó internacionalmente aislada ante la presión occidental y por el fracaso en su intento de exportar la revolución a otros países.

El impacto internacional de la revolución

El pánico rojo

En los países europeos creció el miedo: la progresiva extensión de los sóviets y el modelo de poder de los bolcheviques en una Europa asolada y empobrecida generaron el “Pánico rojo”. Esto aglutinó a los gobiernos, a los industriales y a las clases medias, lo que derivó en un movimiento hacia el fascismo y el nacionalismo.

La esperanza de la revolución

Todo lo contrario ocurrió en los obreros, que tenían la esperanza de que se propagara la revolución liderada por figuras como Lenin o Trotski. Había nacido el mito de la Revolución rusa, provocando oleadas de huelgas como demostración de fuerza obrera en Europa:

  • Francia y Reino Unido: Incremento de la influencia de sindicatos y partidos de izquierdas.
  • Italia: Ejemplo de los sóviets llevado a las fábricas, donde se controló temporalmente la producción.
  • España: En 1917 se produjo la primera huelga general (socialistas y anarquistas) con demandas de medidas laborales, incremento de salario y reducción de la jornada; más tarde se conocería como el Trienio Bolchevique.

Las revoluciones fallidas (1920)

La agitación revolucionaria llegó a países derrotados por la guerra:

  • Alemania: El caos se expandió. El vacío de poder tras la caída del Káiser fue aprovechado por los espartaquistas, dirigidos por Rosa Luxemburgo y Karl Liebknecht, para impulsar una revolución en Berlín. Esta duró poco tiempo, ya que la República de Weimar y la subida de los socialdemócratas acabaron con las intenciones revolucionarias.
  • Hungría: El país fue invadido por tropas serbias, checas y rumanas, situación aprovechada por Bela Kun para instaurar una república socialista, que duró poco por la intervención del ejército rumano.
  • Austria: En 1920 surgieron sóviets, pero no pasaron de ser experiencias efímeras.

La Tercera Internacional

En 1919, los bolcheviques crearon la Tercera Internacional (Komintern), donde era imprescindible aceptar las 21 condiciones sobre el idealismo marxista-leninista. En muchos países surgieron partidos comunistas o tuvieron lugar escisiones de los sectores más radicales de los partidos socialistas. Se intensificó el movimiento obrero internacional, supeditado a los intereses políticos y al aparato represor de Stalin.

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