El Manifiesto de 1923: Contexto y Justificación del Golpe de Estado
El texto que nos ocupa es una fuente primaria, de naturaleza política, redactado en forma de manifiesto. Fue publicado en el periódico La Época de Madrid el 13 de septiembre de 1923, tras el golpe de Estado llevado a cabo por Miguel Primo de Rivera en Barcelona. En el momento de la insurrección, Primo de Rivera era Capitán General de Cataluña y tenía tras de sí una importante carrera militar en Cuba, Filipinas y Marruecos.
Destinatarios y Objetivos
El destinatario del texto es el ejército y el pueblo español. Su objetivo es justificar y lograr apoyos para terminar con la corrupción y el desgobierno del sistema de la Restauración.
Contexto de Gran Conflictividad (1917-1923)
El golpe se produce en un contexto de gran conflictividad social y política:
- Tensiones Sociales: Entre 1917 y 1919, el pistolerismo, las huelgas obreras como “La Canadiense”, y el auge del anarquismo y del comunismo generaron graves tensiones.
- Crisis Institucional: El Desastre de Annual en 1921 y la investigación del Expediente Picasso por parte de las Cortes pusieron en jaque a las instituciones y al propio Alfonso XIII.
Argumentos Centrales del Manifiesto
En el manifiesto, Primo de Rivera justifica el golpe de Estado como necesario utilizando los siguientes argumentos:
- Llamamiento al Respaldo: Hace un llamamiento tanto al pueblo español como al ejército para contar con su respaldo, buscando liberar a España de la situación política imperante desde el Desastre del 98.
- Crítica a la Corrupción: Critica la corrupción política, el turnismo y las prácticas fraudulentas de los partidos dinásticos.
- Enumeración de Problemas: Enumera múltiples problemas (desgobierno, asesinatos de inocentes, depreciación de la moneda o políticas arancelarias sospechosas), así como críticas a la moralidad y al trabajo llevado a cabo por el gobierno, para afirmar que el golpe de Estado es imprescindible.
Fundamentos y Evolución de la Dictadura de Primo de Rivera (1923-1930)
El Apoyo al Golpe de Estado
El golpe de Estado de Primo de Rivera contó con un amplio respaldo inicial:
- Monarquía: El rey Alfonso XIII, que buscaba evitar el desgaste de la monarquía.
- Ejército: Vio en él a un líder defensor de sus intereses.
- Sectores Sociales Clave: Empresarios (especialmente la burguesía catalana), los principales bancos, la Iglesia conservadora y las clases medias, que deseaban orden frente al caos político y social.
Los republicanos no se opusieron y las organizaciones socialistas, PSOE y UGT, adoptaron inicialmente una actitud expectante y colaboraron, aunque existieron discrepancias internas. Solo anarquistas y comunistas se manifestaron en contra, llamando a la huelga general sin éxito. El golpe se organizó en Barcelona y se extendió rápidamente por el país, triunfando en tres días sin apenas resistencia.
Fases de la Dictadura
La dictadura se prolongó durante siete años y se dividió en dos etapas:
1. El Directorio Militar (1923-1925)
Se estableció un gobierno exclusivamente militar de carácter interino. Se suspendió la Constitución de 1876, se disolvieron las Cortes, se prohibieron partidos políticos y sindicatos y se cesó a las autoridades civiles locales. El ejército asumió el control del orden público y reprimió duramente a los sectores más radicales del movimiento obrero.
En 1924 se creó la Unión Patriótica como partido único, de inspiración fascista, cuyos miembros procedían en gran parte de la antigua oligarquía y del caciquismo. La colaboración con Francia permitió pacificar el norte de Marruecos, lo que otorgó una gran popularidad al régimen.
2. El Directorio Civil (1925-1930)
Primo de Rivera intentó institucionalizar el régimen aprovechando el éxito en Marruecos. Sustituyó a parte de los militares por civiles en el gobierno y creó una Asamblea Nacional Consultiva sin poder legislativo. Durante este periodo se decretó la división provincial de Canarias en 1927 y se impulsó una ambiciosa política de obras públicas, como carreteras, presas y electrificación, financiadas mediante endeudamiento.
Crisis y Caída Final del Régimen
El régimen terminó fracasando por el desgaste político y la falta de resultados, lo que unió a sectores muy diversos en su oposición. El endeudamiento y las políticas económicas provocaron una grave crisis, mientras aumentaban las conspiraciones y la oposición política, con complots como la Sanjuanada de 1926 o la intentona de Sánchez Guerra en 1929.
A ello se sumó la oposición de:
- Republicanos e intelectuales (como Unamuno).
- Estudiantes, anarquistas, la CNT y la FAI.
- La burguesía catalana.
- Desde 1929, el PSOE, que pasó a apoyar la instauración de una república.
Finalmente, Primo de Rivera dimitió a principios de 1930. Alfonso XIII nombró a Berenguer y después a Aznar, quien convocó elecciones municipales en abril de 1931. El triunfo republicano-socialista en las principales ciudades fue interpretado como un rechazo a la monarquía, provocando el exilio del rey y la proclamación pacífica de la II República el 14 de abril de 1931.
