Introducción a las Desamortizaciones
Durante el siglo XIX, la agricultura fue la actividad económica más importante, aunque soportó una situación de atraso como consecuencia de una desigual distribución de la tierra, la ausencia de innovaciones tecnológicas y los bajos rendimientos. La desamortización fue una de las medidas adoptadas por el régimen liberal que causó mayor impacto en la economía española del siglo XIX.
Estructura agraria en el Antiguo Régimen
La propiedad de la tierra se caracterizaba porque el dominio útil estaba en manos de la nobleza y de la Iglesia. La nobleza había constituido un patrimonio de bienes rústicos y urbanos y tenían que transmitir sus propiedades íntegras. La Iglesia era propietaria de grandes extensiones de tierra como consecuencia de las numerosas donaciones; estas tierras estaban inmovilizadas y convertidas en «tierras de manos muertas».
Los municipios eran propietarios de tierras que tenían su origen en la Reconquista. Como resultado, la cantidad de tierra a la que se podía acceder había ido disminuyendo. Por otro lado, el campo español y la despoblación tenían su origen en la dura vida del labrador. El problema esencial era el bajo rendimiento agrícola a causa del atraso técnico. La situación se tornaba crítica si tenemos en cuenta las trabas ejercidas por la ganadería trashumante, que prohibía roturar tierras de pastos o cercar fincas.
Concepto de Desamortización
Ya que los reformistas ilustrados habían denunciado que el problema del campo era la presencia de la propiedad amortizada (lo que contribuía a que las pocas propiedades libres fueran muy caras), la revolución liberal tomó cartas en el asunto. La primera tarea fue desvincular los bienes de la nobleza y desamortizar los bienes eclesiásticos y municipales.
Ambas medidas pretendían sacar al mercado libre los bienes que el Antiguo Régimen había dejado al margen, para que aumentara el número de propietarios particulares y creciera la felicidad personal y la riqueza nacional. Esto significó una doble decisión:
- La desvinculación: Supuso la abolición de los señoríos. El proceso, iniciado en las Cortes de Cádiz, concluyó en 1837.
- La supresión de los mayorazgos: La primera ley que la recoge se escribió durante el Trienio Liberal.
La desamortización fue la medida de mayor trascendencia. Suponía, primero, la incautación por parte del Estado de los bienes para convertirse en bienes nacionales y, segundo, la puesta en venta. Lo obtenido lo aplicaría el Estado a sus necesidades.
Proceso Desamortizador
La desamortización ya empezó a ser aplicada en el siglo XVIII. Se pusieron en venta los bienes de los jesuitas hasta 1924, cuando el Estatuto Municipal de Calvo Sotelo derogó las leyes sobre desamortización de los bienes de los pueblos. Pasaron a manos de propietarios particulares 20 millones de hectáreas que habían sido de propiedad colectiva.
Este proceso fue resultado de varias etapas: la desamortización de Godoy, la de las Cortes de Cádiz, la del Trienio Liberal, la de Mendizábal (1836-1851) y la de Madoz (1855-1924).
Desamortización de Mendizábal (1836)
Su decreto trajo la ruptura de relaciones diplomáticas con Roma y dividió la opinión pública, quedando en la historia como «la desamortización» por excelencia. Para poder fortalecer la credibilidad del Estado ante futuras peticiones de crédito a instituciones extranjeras, había que disminuir la deuda pública hasta entonces contraída. Ante la mala situación de Hacienda, Mendizábal juzgó que había que recurrir a nuevas fuentes de financiación, como los bienes eclesiásticos. El decreto desamortizador puso en venta los bienes del clero regular.
Así, quedaban en manos del Estado y se subastaron tierras y casas. Al año siguiente, otra ley amplió la acción al sacar a la venta los bienes del clero secular, aunque su ejecución se llevó a cabo en 1841, durante la regencia de Espartero. Se pretendía lograr:
- Ganar la guerra carlista.
- Eliminar la deuda pública.
- Atraer a las filas liberales a los principales beneficiarios (la burguesía con dinero).
- Poder solicitar nuevos préstamos al gozar la Hacienda de credibilidad.
La Iglesia sería reformada y transformada en una institución del nuevo régimen, comprometiéndose el Estado a subvencionar el culto.
La Desamortización General de Madoz (1855)
El 1 de mayo de 1855, Pascual Madoz sacó a la luz la Ley de Desamortización General. Se ponían en venta todos los bienes que no habían sido vendidos en la etapa anterior. La desamortización de los bienes municipales se prolongó hasta 1924. Había dos diferencias principales:
- El destino del dinero obtenido se dedicó a la industrialización del país o a la expansión del ferrocarril.
- La propiedad del dinero: los ayuntamientos eran los propietarios; el Estado percibía el importe de las ventas en nombre de estos y lo transformaba en lo que hoy son bonos del Estado.
Consecuencias de la Desamortización
A) Desde el punto de vista económico
- Favoreció una expansión de la superficie cultivada y de la producción agraria, causada por la extensión de los cultivos a tierras yermas.
- Esta expansión fue acompañada de la deforestación. Los compradores que adquirieron lotes de montes para convertirlos en tierras de labor talaron árboles.
- Acrecentó la concentración de la tierra en pocas manos porque las familias poderosas conservaron intactos sus patrimonios: sus tierras fueron desvinculadas, no expropiadas. Se prefijó el mapa de los grandes latifundios en Andalucía, La Mancha y Extremadura.
- No se obtuvieron los resultados financieros que se esperaban porque los fondos tardaron en llegar y se desvalorizaron.
B) Desde el punto de vista social
- Contribuyó a sustituir la estructura social señorial-campesina por una estructura capitalista.
- Surgieron pequeños y medianos compradores locales que constituyeron el núcleo de una clase modesta o media de propietarios de las clases medias urbanas.
- La roturación de la vieja propiedad municipal empobreció a los ayuntamientos.
C) Desde el punto de vista político
Se creó una masa de adheridos a la causa liberal por estar ligada a ella la suerte de sus fortunas; también se crearon enemigos entre los sectores más afines a la Iglesia.
D) Consecuencias culturales y urbanísticas
- Muchos cuadros y libros de los monasterios fueron vendidos a precios bajos o pasaron a engrosar los fondos de bibliotecas y universidades.
- Numerosos edificios de interés artístico quedaron abandonados o se transformaron en edificios públicos.
- En el aspecto urbanístico, contribuyó a la modernización de las ciudades: se pasó de la «ciudad conventual» a la «ciudad burguesa», con construcciones de más altura y nuevos espacios públicos.
La desamortización en Andalucía
Representó el 25% del valor final de las ventas de bienes. Concebido como un proceso para la liberación del mercado de la tierra, impulsor de la productividad y de la redistribución de la propiedad, finalmente funcionó como un mecanismo de financiación para el Estado. En los campos andaluces, con Sevilla y Córdoba a la cabeza, representó la consolidación de la gran propiedad, a la vez que se reducían los bienes comunales y de propios.
Conclusión
En definitiva, no se aprovechó la ocasión para crear una clase media agraria capaz de estimular la demanda del mercado y de impulsar las inversiones. Se convirtió en una frustrada reforma agraria que hizo más mísera la condición del campesinado, creando una oligarquía agraria, aunque aumentó la superficie cultivada, la producción y el volumen de recursos disponibles.
