Evolución política en la zona republicana
Se pueden distinguir cuatro grandes etapas en el desarrollo político del bando republicano durante el conflicto:
1. Caos inicial y gobierno de Giral (julio-septiembre de 1936)
Tras la dimisión de Santiago Casares Quiroga por negarse a entregar armas a los militantes de izquierdas, se produce un colapso institucional. El Estado desaparece de facto a favor de comités sindicales que toman medidas revolucionarias, especialmente en las zonas de dominio anarquista como Cataluña, Levante y Aragón.
2. Gobierno de Francisco Largo Caballero (septiembre de 1936-mayo de 1937)
Durante este periodo se busca la recuperación de la autoridad estatal a través de la formación de un nuevo gobierno que incluía a todos los partidos y sindicatos de izquierda (incluida la CNT). El ejecutivo se traslada a Valencia y se centra en el restablecimiento de la administración y la conversión de las milicias populares en un ejército regular: el Ejército Popular.
Sin embargo, surgen graves enfrentamientos internos entre:
- Los grupos que defendían la revolución inmediata (CNT-FAI, POUM).
- Los que defendían que primero había que ganar la guerra, lo cual dependía de mantener el régimen republicano para atraer la ayuda de las democracias europeas (PCE y republicanos).
Ambas corrientes se enfrentan militarmente en los sucesos de mayo de 1937 en Barcelona, lo que provoca la caída del gobierno de Largo Caballero.
3. Gobierno de Juan Negrín (mayo de 1937-marzo de 1939)
En esta etapa se refuerza aún más la autoridad gubernamental con el apoyo de los comunistas, cuya influencia crece de manera destacada. Se llevan a cabo acciones como la desarticulación del Consejo de Aragón, la eliminación de colectividades, la represión contra el POUM y la salida de los anarquistas del gobierno. El programa político se sintetizó en los denominados “Trece puntos de Negrín”.
4. Junta de Defensa (marzo de 1939)
Ante la creciente influencia comunista y la consideración de que cualquier resistencia era ya inútil, el coronel Casado encabeza un golpe de Estado contra el gobierno de Negrín. Contó con el apoyo de parte de los socialistas, los anarquistas y los republicanos. Se iniciaron conversaciones de paz con Franco, quien exigió la rendición incondicional.
Evolución de la España franquista
La característica más destacada fue la concentración del poder político y militar en la persona del general Francisco Franco, quien quedó como líder indiscutible del golpe tras las muertes de los generales Mola y Sanjurjo.
Todos los poderes recaían inicialmente en una Junta de Defensa Nacional, que nombra a Franco Jefe del Estado y Generalísimo de los ejércitos el 1 de septiembre de 1936. Desde esta posición, se llevó a cabo una brutal e indiscriminada represión contra las autoridades republicanas y sus partidos.
Frente a las divisiones internas del bando republicano, en el bando franquista predominó la unidad. Franco terminó con la rivalidad entre tradicionalistas y falangistas mediante el Decreto de Unificación de abril de 1937, que creó un partido único: FET de las JONS.
En 1937, el bando sublevado consiguió el apoyo oficial de la Iglesia católica mediante una carta pastoral colectiva del episcopado español, que otorgó a la guerra el carácter de Cruzada. Finalmente, en enero de 1938, Franco formó su primer gobierno y adoptó formalmente el título de Caudillo.
Consecuencias de la Guerra Civil
La Guerra Civil española tuvo profundas consecuencias sociales, económicas, políticas y culturales, tanto en el interior del país como en el ámbito internacional.
- Demografía y sociedad: Hubo un elevado número de muertos, estimado en 160.000 en operaciones militares, 129.000 por la represión de ambos bandos y 169.000 por diversas penalidades (bombardeos, enfermedades, hambre). A esto se suma el exilio de casi medio millón de republicanos, la represión continuada del régimen y el descenso de la natalidad.
- Economía: Se produjo una fuerte crisis económica debido al descenso demográfico y la destrucción masiva de infraestructuras durante el conflicto.
- Política: La victoria de Franco supuso el establecimiento de una dictadura militar de carácter autoritario y próxima al fascismo.
La evolución del conflicto armado
El desarrollo bélico se puede dividir en tres fases principales:
1. Guerra de Columnas (julio-noviembre de 1936)
En esta fase participaron diversas columnas militares de ambos bandos: el ejército regular en el caso de los sublevados, y milicianos organizados de forma espontánea en el de los republicanos. Estos últimos contaron con el respaldo de militares profesionales como José Miaja y Vicente Rojo. La toma de Madrid se convirtió en el objetivo primordial.
Mientras las columnas de Mola fueron detenidas en el sistema Central por la resistencia miliciana, las tropas de Franco y Yagüe avanzaron por el sur. Gracias a la colaboración de la aviación y marina de Hitler y Mussolini, cruzaron el Estrecho, se unieron a Queipo de Llano en Sevilla y avanzaron por Extremadura tomando Badajoz, Talavera y Toledo.
En el frente norte, la toma de Irún por las tropas de Mola fue crucial, ya que cortó el acceso republicano a la frontera francesa. Poco después, en septiembre de 1936, San Sebastián se rindió.
2. Guerra Total (noviembre 1936-enero 1939)
Esta etapa se caracteriza por la ayuda exterior masiva y el paso a grandes ofensivas. La guerra adquirió un carácter moderno (aviación, carros de combate, guerra psicológica), funcionando como un precedente de la Segunda Guerra Mundial. Operaciones destacadas:
- Ofensiva sobre Madrid: Fracaso franquista en las batallas del Jarama y Guadalajara, aunque logran ocupar Málaga.
- Ofensiva del Norte: Ocupación de la Cornisa Cantábrica. Destacan los bombardeos de Durango y Guernica por la Legión Cóndor alemana.
- Ofensiva del Mediterráneo: Tras la batalla de Teruel, Franco avanza hasta Castellón, dividiendo la zona republicana en dos.
