La evolución política tras la muerte de Franco: Retos, logros y resistencias
Tras la muerte de Franco en 1975, se plantearon dos opciones: mantener el sistema franquista, defendido por el sector inmovilista del régimen, conocido como “el búnker”, o instaurar una democracia. Esta oposición al régimen se organizó inicialmente en:
- La Junta Democrática, impulsada por el PCE de Santiago Carrillo.
- La Plataforma de Convergencia Democrática, articulada alrededor del PSOE de Felipe González.
Ambas terminaron unificándose en 1976 en la denominada “Platajunta”.
El camino hacia la reforma política
Según lo establecido por la Ley de Sucesión, el 22 de noviembre de 1975, Juan Carlos I fue proclamado rey de España, manifestando su intención de impulsar reformas políticas. Ante la postura inmovilista del gobierno de Arias Navarro, el rey nombró presidente de las Cortes a Torcuato Fernández Miranda, quien diseñó una estrategia de cambio político legal.
Ante la presión social, Arias Navarro dimitió en julio de 1976 y el rey nombró presidente del Gobierno a Adolfo Suárez. Este impulsó la Ley de Reforma Política (1976), aprobada por las Cortes franquistas, que permitía el establecimiento de un sistema democrático mediante sufragio universal.
Consolidación democrática y crisis
En 1977, a pesar de la violencia extremista (como la “matanza de Atocha” y los ataques del GRAPO), se legalizaron los sindicatos UGT y CCOO, así como el PCE. El 15 de junio de 1977 se celebraron las primeras elecciones democráticas desde 1936, con la victoria de la UCD de Suárez, seguida del PSOE.
Ese mismo año, para estabilizar el país, se aprobó la Ley de Amnistía y, debido a la grave crisis económica derivada de la crisis del petróleo, se firmaron los Pactos de la Moncloa, que ayudaron a reducir la inflación y la conflictividad social.
Inestabilidad y el 23-F
Tras la aprobación de la Constitución de 1978, se celebraron nuevas elecciones en 1979, ganadas nuevamente por la UCD. Sin embargo, el gobierno de Suárez sufrió una creciente inestabilidad por la crisis económica, el terrorismo de ETA, la amenaza de un golpe de Estado militar en 1978 (conocido como “Operación Galaxia”) y divisiones internas, lo que llevó a la dimisión de Suárez en enero de 1981, siendo sustituido por Leopoldo Calvo-Sotelo.
El 23 de febrero de 1981, durante la votación de investidura de Calvo-Sotelo, Tejero irrumpió en el Congreso con un grupo de guardias civiles. El intento de golpe de Estado, liderado por Tejero, Armada y Milans del Bosch, fracasó por la falta de apoyos políticos y militares. Finalmente, Calvo-Sotelo convocó elecciones en 1982, ganadas por el PSOE, lo que supuso la disolución de la UCD.
La Constitución de 1978 y el Estado de las Autonomías
Tras las elecciones de 1977, las nuevas Cortes se convirtieron en Constituyentes. Para redactar la Constitución se creó una comisión de los “padres de la Constitución”, formada por representantes de UCD, PSOE, PCE, nacionalistas y Alianza Popular.
El borrador fue aprobado por las Cortes el 31 de octubre de 1978, ratificado en referéndum el 6 de diciembre y sancionado por el rey Juan Carlos I el 27 de diciembre. España se convirtió en una monarquía parlamentaria.
Consenso y estructura constitucional
La Constitución fue fruto de renuncias ideológicas: la izquierda aceptó la monarquía, la derecha el sistema autonómico y los nacionalistas el término “nación española” a cambio de “nacionalidad”. El PNV, sin embargo, no la aceptó por la afirmación de la unidad indisoluble de la nación.
La Constitución define a España como un Estado social y democrático de Derecho. Se divide en tres partes:
- Parte Dogmática: Recoge derechos civiles (libertad de expresión, reunión, huelga, supresión de la pena de muerte, derecho al divorcio) y define un Estado no confesional.
- Parte Orgánica: Establece la división de poderes:
- Legislativo: Cortes Generales (Congreso y Senado).
- Ejecutivo: Gobierno presidido por el presidente del Gobierno.
- Judicial: Jueces y magistrados independientes.
- Jefe del Estado: El monarca, como árbitro y mando supremo de las Fuerzas Armadas.
- Parte de reforma constitucional: Establece los procedimientos necesarios para introducir cambios.
Finalmente, la organización territorial es descentralizada, estableciendo el Estado de las Autonomías, que permitió la creación de 17 comunidades autónomas y 2 ciudades autónomas (Ceuta y Melilla).
