I. El Surgimiento del Crecimiento Económico Moderno
1. Crecimiento Económico Moderno e importancia histórica
Durante siglos predominó el estancamiento preindustrial: baja productividad, pobreza, alta mortalidad y límites energéticos. El Crecimiento Económico Moderno aparece con la Revolución Industrial y permite que el PIB per cápita crezca de forma sostenida. Fue posible gracias a:
- La innovación tecnológica.
- El aumento de la productividad.
- El desarrollo del capitalismo y la inversión.
- Instituciones favorables al mercado.
Sus consecuencias fueron el aumento de población, la mejora de la esperanza de vida, la urbanización y la educación, aunque también aumentaron las desigualdades entre países.
2. ¿Por qué las economías preindustriales crecían tan lentamente?
Crecían lentamente porque estaban dentro de la Trampa Malthusiana. Eran economías agrarias, basadas en la tierra y en una energía limitada, como la fuerza humana, animal o natural. Aunque la natalidad era alta, la mortalidad también lo era, sobre todo por enfermedades, epidemias, malas cosechas y crisis de subsistencia. Por eso, cuando aumentaba la producción, también crecía la población y no mejoraba mucho la renta por persona.
3. ¿Por qué la Revolución Industrial comenzó en Gran Bretaña?
La Revolución Industrial empezó en Gran Bretaña dentro del proceso de la Gran Divergencia. Según Robert Allen, allí había salarios altos, energía barata y capital disponible, por lo que era rentable sustituir trabajadores por máquinas. Esto impulsó innovaciones como las máquinas textiles en el algodón y la máquina de vapor. Además, Gran Bretaña tenía mercados desarrollados, capitalismo, inversión e instituciones favorables. Todo ello permitió escapar de la Trampa Malthusiana.
4. Segunda Revolución Industrial y cambio de liderazgo económico
La Primera Revolución Industrial estuvo ligada a Gran Bretaña, el algodón, el carbón, el hierro y el vapor. En cambio, la Segunda Revolución Industrial se basó en:
- El acero y la electricidad.
- La industria química y el petróleo.
- El motor de combustión y las grandes empresas.
En esta etapa crecieron mucho Estados Unidos y Alemania, mientras Gran Bretaña perdió liderazgo relativo. Hacia 1913, Estados Unidos ya destacaba como primera potencia económica, gracias a su gran mercado interior, su industria y sus nuevas formas de producción.
5. Primera Globalización: causas y consecuencias
La Primera Globalización fue el aumento de la integración económica mundial entre 1870 y 1913. Se basó en el crecimiento del comercio, los movimientos de capital y las migraciones internacionales. Sus causas fueron la mejora del transporte y comunicación, como el ferrocarril, el barco de vapor y el telégrafo, además del patrón oro y las políticas comerciales. También influyó el imperialismo. Sus consecuencias fueron más crecimiento y especialización, pero también más desigualdad entre ganadores y perdedores.
II. Crisis y Transformaciones del Periodo de Entreguerras
1. Fracaso de la paz de Versalles y consecuencias económicas
La Primera Guerra Mundial destruyó el orden económico anterior a 1914, basado en el comercio internacional, el patrón oro y cierta estabilidad entre potencias. Sin embargo, los tratados de paz no reconstruyeron ese orden, sino que dejaron muchos problemas abiertos.
Alemania quedó muy debilitada por las pérdidas territoriales, las reparaciones de guerra y la inestabilidad política. Además, las deudas entre países aliados, la inflación, el nacionalismo económico y la falta de cooperación internacional hicieron muy difícil la recuperación.
El caso alemán fue el más claro: las reparaciones provocaron tensiones, la ocupación del Ruhr agravó la situación y en 1923 estalló una hiperinflación enorme. El Plan Dawes intentó estabilizar Alemania con créditos estadounidenses, pero eso hizo que Europa dependiera mucho del dinero de EE. UU. Por tanto, Versalles creó una economía internacional frágil e inestable.
2. ¿Por qué el patrón oro agravó la Gran Depresión?
El patrón oro era un sistema monetario en el que el valor de la moneda estaba ligado a una cantidad fija de oro. En los años veinte se intentó restaurar porque recordaba a la estabilidad económica anterior a 1914. El problema fue que, cuando llegó la crisis, el patrón oro obligaba a los países a defender el valor de su moneda. Para hacerlo tenían que aplicar austeridad, subir tipos de interés, reducir gasto público y bajar salarios, justo lo contrario de lo que necesitaban para salir de la depresión. Barry Eichengreen llamó al patrón oro un “grillete”, porque impedía aplicar políticas económicas expansivas. Los países que abandonaron antes el oro pudieron devaluar su moneda y recuperarse antes. En cambio, los que se mantuvieron más tiempo, como Francia, sufrieron más la deflación, el paro y las quiebras bancarias.
3. Crack de 1929 y paso a la Gran Depresión
En los años veinte, Estados Unidos vivió una etapa de crecimiento basada en la innovación, el consumo, el crédito y la subida de la bolsa. Mucha gente invirtió en Wall Street esperando beneficios rápidos, lo que generó una fuerte especulación. En octubre de 1929 se produjo el crack bursátil, con una caída enorme del precio de las acciones. Pero la bolsa por sí sola no explica toda la Gran Depresión; fue el inicio de una crisis mucho más profunda. La situación empeoró por:
- Las quiebras bancarias y la reducción del crédito.
- La deflación y la caída del consumo y de la inversión.
- El hundimiento del comercio internacional y el proteccionismo.
Así, una recesión se convirtió en una depresión mundial por la fragilidad del sistema financiero, comercial y monetario internacional.
4. Respuestas a la crisis: New Deal, Suecia y nazismo alemán
El New Deal fue la respuesta de Estados Unidos con Roosevelt. Fue una salida reformista y democrática, basada en más intervención del Estado, regulación financiera, obras públicas, ayudas sociales y apoyo al empleo. La socialdemocracia sueca también respondió con intervención estatal, pero dando mucha importancia al empleo público, la negociación con sindicatos y la protección social. Este modelo fue un antecedente del futuro Estado de Bienestar. El nazismo alemán también usó intervención estatal, obras públicas y reducción del paro, pero lo hizo destruyendo la democracia, reprimiendo a la oposición y orientando la economía hacia el rearme y la guerra. En conclusión, la crisis acabó con el liberalismo clásico, pero las salidas fueron muy distintas: democráticas en EE. UU. y Suecia, y autoritaria en Alemania.
5. Unión Soviética como alternativa al capitalismo
La Unión Soviética nació tras la Revolución Rusa de 1917, como un modelo alternativo al capitalismo liberal. Al principio se aplicó la NEP (Nueva Política Económica), una etapa mixta que permitía cierta iniciativa privada y mercado para recuperar la economía. A partir de 1928, con Stalin, se impuso un modelo mucho más rígido:
- Planificación central y control del Estado mediante el Gosplan.
- Planes quinquenales y colectivización agraria.
- Industrialización forzosa.
Este sistema consiguió una industrialización rápida y convirtió a la URSS en una gran potencia. Sin embargo, tuvo enormes costes humanos: represión política, falta de libertades, hambrunas, eliminación del mercado y control total del Estado sobre la economía.
III. La Reconstrucción y la Edad de Oro del Capitalismo
1. Nuevo orden económico internacional tras la Segunda Guerra Mundial
En 1945, Europa y Japón estaban destruidos por la guerra, con falta de recursos, escasez de divisas y necesidad de reconstrucción. En cambio, Estados Unidos salió reforzado y se convirtió en el líder económico mundial. Para organizar la economía internacional se crearon los Acuerdos de Bretton Woods, con tipos de cambio fijos pero ajustables, el dólar como moneda central, el FMI para dar estabilidad financiera y el Banco Mundial para ayudar a la reconstrucción. Además, el GATT impulsó la reducción de aranceles y la liberalización del comercio. El Plan Marshall fue clave para reconstruir Europa, fomentar la cooperación económica mediante la OECE y frenar la expansión del comunismo. En conjunto, este nuevo orden permitió una recuperación rápida y sentó las bases de la Edad de Oro del capitalismo.
2. Causas de la Edad de Oro del capitalismo
La Edad de Oro del capitalismo fue una etapa de fuerte crecimiento económico entre 1945 y los años 70. Una causa importante fue la tecnología heredada de la Segunda Revolución Industrial: producción en masa, electricidad, química, automóvil y electrónica. También fue fundamental la energía barata, especialmente el petróleo, que redujo costes y permitió aumentar la producción y el transporte. Además, Europa y Japón crecieron muy rápido porque adoptaron tecnologías estadounidenses, lo que permitió un proceso de convergencia económica. Por último, las instituciones fueron clave: Estado de Bienestar, sindicatos, pacto social, pleno empleo y demanda estable. Por tanto, la Edad de Oro fue resultado de combinar productividad, energía barata, intervención estatal y consumo de masas.
3. Papel del Estado de Bienestar en la Edad de Oro
El Estado de Bienestar es un modelo en el que el Estado garantiza servicios y ayudas básicas, como sanidad, educación, pensiones, desempleo y vivienda. Surgió como respuesta a los problemas del periodo de entreguerras: paro, pobreza, desigualdad e inestabilidad política. Durante la Edad de Oro, el Estado de Bienestar ayudó a redistribuir la renta y a dar seguridad económica a las familias. Esto favorecía el consumo, porque la población tenía más estabilidad y menos miedo al desempleo o la enfermedad. Además, redujo los conflictos sociales y facilitó acuerdos entre trabajadores, empresas y Estado. Por eso, no fue solo gasto social, sino una pieza central para mantener el crecimiento, la estabilidad política y la paz social en la posguerra.
4. Crisis del petróleo y final de la Edad de Oro
A finales de los años 60 y comienzos de los 70, el modelo de posguerra empezó a mostrar problemas: inflación, déficit en Estados Unidos y tensiones en el sistema de Bretton Woods. Finalmente, el sistema de tipos de cambio fijos se rompió. En 1973 llegó la primera crisis del petróleo. Tras la guerra del Yom Kippur, la OPEP elevó mucho el precio del petróleo, lo que aumentó los costes de producción y transporte. Esto provocó inflación y frenó el crecimiento económico. Apareció entonces la estanflación, una situación nueva en la que había inflación alta y desempleo al mismo tiempo. La segunda crisis del petróleo de 1979 agravó aún más el problema. Estas crisis pusieron fin al crecimiento estable de la Edad de Oro y obligaron a cambiar las políticas económicas.
5. Giro de las políticas económicas tras la crisis de los años setenta
Tras la crisis de los años 70, el keynesianismo perdió fuerza porque no sabía responder bien a la estanflación: inflación y paro a la vez. Las políticas de aumentar el gasto público podían empeorar la inflación. Por eso ganó importancia el monetarismo, que defendía controlar la inflación reduciendo la cantidad de dinero en circulación y subiendo los tipos de interés. El objetivo principal pasó a ser controlar los precios, aunque eso aumentara el desempleo a corto plazo. En los años 80 llegó la Revolución Conservadora, con Thatcher en Reino Unido y Reagan en Estados Unidos. Aplicaron:
- Privatizaciones y desregulación.
- Reducción del papel del Estado.
- Menor progresividad fiscal.
- Más autonomía de los bancos centrales.
Desde entonces se impuso un modelo más liberal y menos intervencionista.
