La crisis de la Restauración y el camino hacia la dictadura
El 13 de septiembre de 1923, el general Primo de Rivera se pronunció contra la legalidad constitucional, acabando con el sistema parlamentario de la Restauración. La dictadura arruinó las posibilidades de la monarquía constitucional.
En el verano de 1923, los rumores sobre un golpe de Estado eran continuos y se reflejaban en la prensa. Las circunstancias que llevaron a la dictadura fueron:
- La derrota de Annual y la exigencia del ejército de un cambio de política.
- La opinión pública se oponía a la continuación de la guerra y exigía responsabilidades.
- El auge del nacionalismo, visto con recelo por los grupos más derechistas.
- La división de los partidos conservador y liberal, y el ascenso de socialistas y republicanos, que alarmaba a la oligarquía y a los militares conservadores.
- La preocupación por el orden público; un gobierno autoritario se veía como el freno definitivo a la protesta social y al auge del movimiento obrero.
- La posibilidad de un «hombre de hierro» que pusiera orden para acabar con las lacras de la Restauración.
- El apoyo del rey, que no se opuso al golpe.
- El contexto internacional: la violenta crisis económica, el trauma de la Gran Guerra y el triunfo del comunismo en Rusia en 1917.
El 12 de septiembre comenzó la sublevación, que triunfó gracias al silencio y apoyo de Alfonso XIII. El nuevo régimen militar se presentó como un proyecto de regeneración temporal.
El impacto de la Gran Guerra y la crisis de 1917
El impacto de la Gran Guerra agudizó los conflictos que estallaron en 1917. Tres movimientos coincidieron en el objetivo de derribar el gobierno: los militares, los parlamentarios y la huelga general obrera.
- Militares: Las Juntas de Defensa exigieron un gobierno de concentración.
- Parlamentarios: La Asamblea de Parlamentarios de Barcelona reclamó la apertura de las Cortes y una reforma a fondo de la vida política.
- Huelga general: Convocada por UGT y CNT, demostró la capacidad de movilización obrera, aunque fue reprimida duramente.
Entre 1917 y 1923, la descomposición política fue total, marcada por el pistolerismo, la violencia social y el desastre de Annual en 1921, que puso en evidencia la negligencia del sistema.
El régimen de Primo de Rivera: Directorio Militar y Civil
La dictadura duró siete años, divididos en dos etapas:
El Directorio Militar (1923-1925)
Se presentó como un régimen temporal. Sus rasgos fueron la suspensión del régimen constitucional, la disolución de las Cortes, la prohibición de partidos y sindicatos, y la censura de prensa. Se creó la Unión Patriótica como partido gubernamental y se reprimió el nacionalismo catalán y el movimiento obrero radical.
El Directorio Civil (1925-1930)
Primo de Rivera pretendió institucionalizar el régimen con la creación de una Asamblea Nacional Consultiva. El gobierno intervino en la economía con obras públicas y monopolios (como CAMPSA), aunque esto aumentó el déficit presupuestario. Se creó la Organización Corporativa del Trabajo para mediar en conflictos laborales, contando con el apoyo de la UGT.
El fin de la dictadura
Desde 1927, la oposición al régimen creció: los partidos del turno, el movimiento republicano (Alianza Republicana), los intelectuales y el movimiento obrero (fundación de la FAI y cambio de postura del PSOE). Tras el fracaso de la propuesta constitucional y el descontento generalizado, Primo de Rivera presentó su dimisión al rey el 27 de enero de 1930.
