El Populismo en América Latina y el Estado Novo de Getúlio Vargas

Definición y Alcance del Populismo

El populismo comprende a todos los gobiernos que, por sus objetivos, cuentan con el apoyo de sectores populares o aquellos que buscan el consenso popular con fines más o menos confesables; es decir, este concepto tiene que ver con la mirada inclusiva hacia los sectores populares.

Características del populismo según Torcuato Di Tella

Según Torcuato Di Tella, las características principales son:

  • 1: Hay un apoyo de masas movilizadas, pero aún poco organizadas autónomamente.
  • 2: Existe un liderazgo fuertemente anclado en sectores externos a la clase obrera o campesina.
  • 3: La vinculación entre masa y líder es, en gran medida, carismática.
  • 4: Es una experiencia típica de la etapa de sustitución de importaciones, cuando los grupos empresarios planteaban políticas divergentes a la clase dominante agroexportadora, por lo que buscaron la alianza popular.
  • 5: Las clases obreras y campesinas se movilizaron y eran numerosas, pero escasamente organizadas.
  • 6: Posteriormente a los líderes populistas, sus partidos políticos adquirieron características más asociacionistas.

El concepto populismo hace referencia a los gobiernos de América Latina que llevaron adelante políticas de nacionalización económica y en cuyo discurso resaltaba el objetivo de promover el desarrollo con proyectos industrialistas, como en los casos de México, Brasil y Argentina, apoyándose en la movilización de los sectores populares y en la mejora de sus condiciones sociales y laborales.

El Populismo como Estrategia de Desarrollo

El populismo latinoamericano fue la respuesta de ciertos sectores sociales a la crisis del orden oligárquico. El populismo se puede considerar como una estrategia de ciertas fracciones de la burguesía industrial, cuyo modelo de acumulación requiere de la distribución de ingresos y de la ampliación del consumo de las clases subalternas. Además, la ideología populista postuló la armonía y la cooperación de clases y un antiimperialismo que, más bien, apuntó a reformular la relación del capital extranjero con el mercado interno. Bajo el populismo, el Estado avanzó sobre las inversiones agroexportadoras, petróleos, minerías, servicios públicos y transportes; sin embargo, no se eliminó su presencia en los nuevos sectores industriales.

El Estado Novo de Getúlio Vargas

Vargas hizo un anuncio por radio en donde comunicaba la disolución del Congreso y la creación del Estado Novo, o sea, un segundo golpe de Estado. El Estado Novo proporcionó un aparato centralizado a través del cual Vargas y sus ayudantes podían estimular el desarrollo económico y el cambio organizativo. El gobierno federal asumió un papel emprendedor en la economía, ya que organizó y fortaleció monopolios comerciales con el cacao, el café, el azúcar y el té, y se crearon nuevas empresas estatales como la National Motor Factory para producir camiones y motores de avión.

Reformas Administrativas y Laborales

Vargas también reacomodó la burocracia federal, creando un sistema orientado al mérito para reemplazar la estructura del padrinazgo. Respecto al trabajo, una de las medidas más importantes de Vargas fue un nuevo código laboral que establecía reglas para las relaciones industriales y que iba a permanecer vigente hasta 1980. La ley permitía la creación de sindicatos por planta y por industria, aunque solo de carácter local, y limitaba la organización de sindicatos en el ámbito estatal o nacional; solo permitía un sindicato por planta bajo la supervisión del Ministro de Trabajo, quien controlaba sus finanzas y sus elecciones.

En la práctica, los sindicatos estuvieron ligados al gobierno, pero además los dirigentes que cooperaban con él solían ser beneficiados, si bien esto permitió ejercer un control sobre la economía. El Estado Novo mostró su lado oscuro en la fuerte represión, que incluía las torturas que sufrieron los opositores al varguismo durante todo este periodo. Sin embargo, a medida que la Segunda Guerra Mundial seguía su curso, el presidente se fue poniendo a tono con la creciente ola de opinión democrática y adoptó una postura populista. La clase obrera urbana fue objeto de la atención del gobierno a través de los medios de comunicación y se dieron los primeros pasos para fundar un partido de trabajadores. Vargas creó una nueva imagen democrática. Con el triunfo de las fuerzas aliadas en la guerra, emitió un decreto antimonopolio con el fin de restringir el papel de las compañías extranjeras en la economía brasileña.

Última Presidencia de Vargas

Vargas volvió a ser electo presidente. Contaba con el apoyo del pueblo y con la oposición de los poderosos, las potencias extranjeras y los partidos políticos de izquierda. Atacó a sus predecesores por defender a los ricos y no cuidar la producción. Atacó a sus predecesores por defender a los ricos y no cuidar la producción. Hizo de la economía el objetivo central de esta nueva experiencia. Reunió a un grupo de jóvenes que estudiaron y diagnosticaron cuáles problemas del Brasil eran los adecuados, detectando un transporte deficiente.

Otro de sus blancos fue el petróleo; su intención era avanzar hacia un monopolio estatal como los de México y de la Argentina. Para ello, propuso una corporación mixta, pública y privada, para monopolizar la exploración y producción. En 1953 se aprobó la creación de un monopolio estatal (Petrobras) más fuerte que el que propuso Vargas. Esta experiencia lo expuso a situaciones cada vez más comprometidas, tanto internas como externas.

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