1. Cambios agrarios y desamortizaciones
La agricultura fue el sector con más cambios legales en el siglo XIX, aunque sin grandes mejoras técnicas. La desamortización fue la incautación por el Estado de tierras de la Iglesia o municipios para venderlas en subasta pública y convertirlas en propiedad privada. Antes, estas tierras estaban en “manos muertas” y no podían venderse.
Hubo precedentes con Carlos III, Godoy y las Cortes de Cádiz, pero el proceso definitivo llegó con el liberalismo:
- Desamortización de Mendizábal (1836): Afectó sobre todo a la Iglesia y buscaba recaudar dinero para la deuda y la guerra carlista, además de crear propietarios que apoyaran el régimen liberal. Sin embargo, las tierras fueron compradas mayoritariamente por la burguesía.
- Desamortización de Madoz (1855): Fue más amplia y afectó también a bienes municipales; el dinero se destinó a la expansión del ferrocarril.
Consecuencias principales:
- La Iglesia perdió poder económico.
- Aumentó la pobreza rural al desaparecer las tierras comunales.
- Se redujo parte de la deuda pública.
- Aumentó la superficie cultivada, pero sin mejoras técnicas significativas.
- Se produjo deforestación y se reforzó el latifundismo en el sur.
2. Revolución Industrial: un desarrollo insuficiente
La industrialización española fue lenta, tardía e incompleta. Las causas fueron una agricultura poco productiva, malas comunicaciones, escasez de capital y carbón de baja calidad.
Sectores clave:
- Textil catalán: Utilizó algodón, máquina de vapor y proteccionismo para dominar el mercado nacional.
- Siderurgia: Pasó por tres focos principales: Málaga (pionera pero fracasó), Asturias (1860-1880 gracias al carbón) y Vizcaya (desde 1880 con exportación de hierro e importación de carbón británico).
El ferrocarril se impulsó con la Ley de 1855, aunque tuvo problemas estructurales como el diseño radial centrado en Madrid y un ancho de vía distinto al europeo.
3. La nueva sociedad de clases
En el siglo XIX desaparece la sociedad estamental y surge una sociedad basada en la propiedad:
- Oligarquía: La aristocracia y la alta burguesía se fusionaron, concentrando el poder económico y social.
- Ejército: Tuvo gran influencia política debido al papel de los militares en las guerras carlistas.
- Clases medias: Funcionarios, profesionales y comerciantes; eran poco numerosos pero apoyaban el sistema liberal.
- Clases humildes: Incluían artesanos, servicio doméstico y proletariado industrial. No obstante, la mayoría de la población seguía siendo campesina, con condiciones muy duras, especialmente los jornaleros del sur.
4. El movimiento obrero
Surgió como respuesta a las malas condiciones laborales: largas jornadas, bajos salarios y explotación infantil.
- Primeras protestas: El ludismo (destrucción de máquinas).
- Organización: Sociedades de socorro mutuo y la huelga general de 1855.
- División ideológica (tras 1868):
- Anarquismo: Introducido por Fanelli, con gran fuerza en Cataluña y el campo andaluz; defendía la eliminación del Estado.
- Socialismo: Liderado por Pablo Iglesias, fundador del PSOE (1879) y la UGT, que buscaba mejoras laborales mediante la acción política.
El sindicalismo católico tuvo una importancia menor en este periodo.
