Historia de la Restauración Borbónica y la Crisis del Sistema en España

Manifiesto de Sandhurst (1874)

El texto es una fuente histórica primaria de carácter político. Se trata del Manifiesto de Sandhurst, firmado en 1874 por Alfonso de Borbón, futuro Alfonso XII, y redactado por Antonio Cánovas del Castillo. Su finalidad es presentar la candidatura borbónica como solución a la inestabilidad política del Sexenio Democrático.

El documento se sitúa en el contexto de la crisis final del Sexenio (1868-1874), tras el fracaso de la monarquía democrática de Amadeo I y la inestabilidad de la Primera República, marcada por el cantonalismo, la guerra carlista y la guerra de Cuba. Ante esta situación, Cánovas organiza la restauración de la dinastía borbónica en la persona de Alfonso XII.

En el texto se defiende una monarquía constitucional y hereditaria como garantía de orden y estabilidad. Se insiste en la necesidad de superar la división política y se presenta la monarquía como institución moderadora por encima de los partidos. Aunque no se menciona explícitamente el futuro sistema político, el manifiesto anticipa los principios del régimen de la Restauración: soberanía compartida entre rey y Cortes, bipartidismo y búsqueda de estabilidad.

El manifiesto tuvo consecuencias inmediatas, ya que en diciembre de 1874 el pronunciamiento de Martínez Campos en Sagunto proclamó rey a Alfonso XII, iniciándose así la Restauración borbónica, sistema que se mantuvo hasta 1923.

En conclusión, el texto constituye el fundamento ideológico del régimen canovista, que pretendía garantizar estabilidad mediante una monarquía constitucional conservadora tras el fracaso del Sexenio Democrático.

El Sistema Canovista y el Turnismo Político

El texto es una fuente histórica de carácter político que aborda el funcionamiento del sistema de la Restauración, diseñado por Antonio Cánovas del Castillo tras el regreso de la monarquía borbónica en 1874. Se sitúa en el contexto de la consolidación del régimen de la Restauración, basado en la Constitución de 1876.

Este sistema se fundamentaba en el turnismo político entre el Partido Conservador y el Partido Liberal, que se alternaban pacíficamente en el poder mediante elecciones manipuladas. La idea central del texto es la crítica o explicación del mecanismo del turno pacífico, que garantizaba estabilidad política pero limitaba la democracia real.

El rey nombraba al jefe de gobierno, quien convocaba elecciones que eran previamente manipuladas a través del caciquismo y el fraude electoral (encasillado, pucherazo) para asegurar la mayoría parlamentaria. Aunque el sistema proporcionó estabilidad durante décadas, excluyó a republicanos, nacionalistas y al movimiento obrero, lo que generó creciente oposición.

Esta falta de representatividad fue una de las causas de la crisis final del régimen en el primer tercio del siglo XX. En conclusión, el texto refleja el carácter oligárquico del sistema de la Restauración, que combinaba apariencia constitucional con prácticas electorales fraudulentas.

La Constitución Federal de 1873

El texto es una fuente primaria de carácter político que recoge aspectos del proyecto de Constitución federal de 1873, elaborado durante la Primera República bajo la presidencia de Francisco Pi y Margall. Se sitúa en el contexto de la proclamación de la Primera República tras la abdicación de Amadeo I en febrero de 1873.

Este periodo estuvo marcado por una profunda inestabilidad política y por la división entre republicanos unitarios y federalistas. El texto defiende la organización de España como una república federal compuesta por varios Estados con amplia autonomía política. Se establece la soberanía popular, el sufragio universal masculino y la separación de poderes, además de reconocer amplios derechos y libertades.

Sin embargo, este proyecto constitucional nunca llegó a aplicarse debido al estallido del movimiento cantonal y a la debilidad del gobierno republicano. La inestabilidad culminó con el golpe de Estado del general Pavía en enero de 1874. En conclusión, el texto refleja el intento de implantar un modelo federal avanzado en España, que fracasó por la falta de consenso político y la grave crisis interna de la Primera República.

La Crisis del 98 y la Derrota Colonial

El texto es una fuente histórica primaria de carácter político que hace referencia a la derrota española frente a Estados Unidos en 1898 y a la consiguiente pérdida de las últimas colonias de ultramar: Cuba, Puerto Rico y Filipinas. Se sitúa en el contexto del reinado de Alfonso XIII y del sistema de la Restauración, concretamente tras la guerra hispano-estadounidense.

Este conflicto supuso el final del imperio colonial español y evidenció la debilidad militar, política y económica del país. La idea central del texto es la crisis moral y política derivada de la derrota. Se manifiesta la conciencia de decadencia nacional y la necesidad de reformas profundas.

La pérdida colonial no provocó la caída inmediata del sistema político, pero sí generó un fuerte debate intelectual y político sobre las causas del atraso español. Como consecuencia, surgió el regeneracionismo, movimiento crítico con el caciquismo y el turnismo, que proponía modernizar el país y acabar con la corrupción política. En conclusión, el texto refleja el impacto del “Desastre del 98”, que no derribó el régimen de la Restauración, pero debilitó su legitimidad y abrió un periodo de crítica y reforma.

El Regeneracionismo de Joaquín Costa

El texto es una fuente histórica primaria de carácter político y ensayístico que expresa las ideas del regeneracionismo, corriente crítica surgida tras la crisis de 1898. Se sitúa en el contexto de la crisis moral y política provocada por la derrota colonial. Ante la evidencia del atraso económico y la corrupción política, intelectuales como Joaquín Costa denunciaron el funcionamiento del sistema de la Restauración.

La idea central del texto es la crítica al caciquismo y al fraude electoral, considerados responsables del estancamiento del país. Costa defendía la necesidad de “escuela y despensa”, es decir, educación y modernización económica, como bases para la regeneración nacional. Reclamaba reformas profundas que superasen el turno de partidos y el dominio de las oligarquías.

Aunque el regeneracionismo influyó en algunos intentos reformistas, no logró transformar estructuralmente el sistema, que continuó deteriorándose hasta la crisis final de 1917-1923. En conclusión, el texto refleja el intento de reforma moral y política del país tras el Desastre del 98, así como las limitaciones del sistema de la Restauración para renovarse.

Justificación del Golpe de Estado de Primo de Rivera (1923)

El texto es una fuente primaria de carácter político en la que Miguel Primo de Rivera justifica el golpe de Estado de septiembre de 1923. Se sitúa en el contexto de la crisis final del sistema de la Restauración, marcada por la inestabilidad política, el auge del movimiento obrero, el terrorismo anarquista, el nacionalismo catalán y el desastre militar de Annual en 1921. Esta situación provocó un fuerte desprestigio del régimen parlamentario.

La idea central del texto es la necesidad de una intervención militar para restaurar el orden y regenerar la vida política española. Primo de Rivera presenta el golpe como una medida provisional destinada a acabar con el caciquismo, la corrupción y el desorden social. Se justifica como una solución patriótica ante el fracaso de los partidos políticos.

Como consecuencia, se suspendió la Constitución de 1876, se disolvieron las Cortes y se instauró una dictadura que pasó por dos etapas: el Directorio Militar y el Directorio Civil. Aunque inicialmente contó con apoyo social y del rey Alfonso XIII, el régimen perdió apoyos y Primo de Rivera dimitió en 1930. En conclusión, el texto refleja la quiebra definitiva del sistema de la Restauración y el paso a un régimen autoritario que puso fin al parlamentarismo liberal en España hasta la proclamación de la Segunda República.

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