Historia de la Segunda República Española y la Guerra Civil: Del Bienio Negro al Conflicto

La Segunda República Española

El 19 de noviembre de 1933 se celebraron las segundas elecciones generales de la República, las primeras en la historia de España en que las mujeres pudieron ejercer el derecho al voto.

El Bienio Conservador

Las elecciones de 1933 configuraron una inestable mayoría conservadora en torno a la CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) de José M. Gil-Robles, el Partido Radical de Alejandro Lerroux y otros partidos menores. En noviembre de 1933 se inició el Bienio Conservador, que duró hasta febrero de 1936. Esta etapa también es conocida como Bienio Negro, debido a la anulación de las reformas sociales, económicas y autonómicas promovidas durante el bienio anterior.

Los gobiernos radical-cedistas, bajo la dirección de Lerroux, ejecutaron una política revisionista que revirtió muchas de las medidas reformistas del período anterior. El gobierno de Gil-Robles también frenó el proceso de elaboración de los estatutos de autonomía del País Vasco y de Galicia. Por lo que respecta a Cataluña, la única comunidad que gozaba de autonomía, mantuvo un grave enfrentamiento con Madrid a causa de la aprobación de una ley de reforma agraria a la que se opusieron los grandes propietarios catalanes y que finalmente fue suspendida por los altos tribunales de justicia.

La crisis de octubre de 1934

La política del bienio conservador provocó un gran descontento social. Las organizaciones obreras convocaron una huelga general el 5 de octubre de 1934; el detonante fue la incorporación al Gobierno de la CEDA (un partido que no se había definido como republicano, pero que había ganado las elecciones). La huelga fue rápidamente reprimida y el Gobierno declaró el estado de guerra. En Cataluña y Asturias, sin embargo, triunfó momentáneamente, pero la intervención del Ejército aplastó el movimiento y causó miles de muertos.

La radicalización política y la descomposición de la mayoría conservadora en las Cortes, afectada por un escándalo de corrupción que forzó la salida del gobierno del Partido Radical, precipitaron la crisis del Gobierno y el presidente de la República convocó nuevas elecciones para febrero de 1936.

La Revolución de Octubre

En octubre de 1934, la huelga general adquirió, en diferentes puntos de la geografía española, un carácter plenamente revolucionario. En Madrid, Zaragoza, Barcelona, Bilbao o Asturias, los obreros protagonizaron revueltas que llamaban al desacato y a la rebelión contra las autoridades de la República. La huelga revolucionaria contó con el apoyo de sectores políticos y sociales de la izquierda, aunque esto no evitó la dura represión de las autoridades.

En Cataluña, el presidente Lluís Companys proclamó el Estado catalán dentro de la República Ibérica, lo que provocó la reacción inmediata del gobierno español, que destituyó y encarceló a todos los miembros del Gobierno de la Generalitat y suspendió la autonomía.

El Gobierno del Frente Popular

En las elecciones de febrero de 1936 ganó el Frente Popular, una gran coalición de partidos republicanos de centro y de izquierdas. Manuel Azaña fue elegido presidente de la República y Santiago Casares Quiroga asumió la presidencia del Gobierno. Este nuevo Gobierno reinició la acción reformista:

  • Decretó una amnistía para los represaliados de la Revolución de octubre de 1934.
  • Alejó de Madrid a los generales más reaccionarios del Ejército.
  • Reanudó la reforma agraria y reactivó otras iniciativas autonomistas.

Los sectores conservadores reaccionaron con el cierre de fábricas y el terrorismo de grupos extremistas. La violencia en las calles, la agitación revolucionaria, la radicalización del enfrentamiento político y la incapacidad de llevar a cabo una modernización tensaron el ambiente político y social y provocaron la división del país. La violencia política extrema se materializó en el asesinato del capitán José Castillo por parte de falangistas. Como respuesta, un grupo de miembros de las fuerzas de seguridad mató al diputado ultraderechista José Calvo Sotelo. En este contexto de violencia, se produjo un golpe de Estado en julio de 1936 que, al fracasar, derivó en la Guerra Civil.

El balance de la guerra

El inicio de la Guerra Civil española comportó una mayor inestabilidad política en el continente europeo, en el que se estaba produciendo una confrontación entre las dictaduras de carácter fascista (Alemania e Italia), las tradicionales democracias parlamentarias (el Reino Unido y Francia) y el comunismo (URSS). En este contexto político e ideológico, la contienda española adquirió una gran repercusión internacional.

Dimensión internacional

En agosto de 1936, Francia propuso, con el apoyo del Reino Unido, la creación del Comité de No Intervención, cuyo objetivo era no romper el débil equilibrio existente entre los regímenes democráticos y dictatoriales. Veintisiete países se comprometieron a no vender armas ni suministros bélicos a España, ni a permitir el paso de tropas por su territorio, para evitar cualquier participación en el conflicto bélico.

Sin embargo, las potencias nazis y fascistas de Alemania, Italia y Portugal decidieron desde el primer momento ayudar a los golpistas. La participación de la aviación alemana e italiana fue clave en los primeros momentos de la guerra para poder llevar las tropas de Marruecos a la Península, así como en los bombardeos que se produjeron, tanto en la retaguardia (Guernica, Barcelona, Alcoy, Madrid, etc.) como en el frente.

La URSS y México ayudaron de forma limitada al bando republicano, que también recibió el apoyo de las Brigadas Internacionales, de menor importancia cuantitativa pero de gran valor moral. Más de 50.000 voluntarios de ideas progresistas procedentes de más de cincuenta países combatieron en España entre noviembre de 1936 y diciembre de 1938, fecha en que abandonaron el país en cumplimiento de los acuerdos del Comité de No Intervención.

Las Brigadas Internacionales

Eran organizaciones de voluntarios extranjeros que combatieron en la Guerra Civil española con el objetivo de defender el Gobierno de la República y frenar el avance del fascismo. Las formaciones y los partidos políticos de carácter marxista organizaron el reclutamiento y el transporte de los voluntarios. Los contingentes más importantes fueron los de ciudadanos franceses, alemanes, austríacos, polacos, balcánicos, italianos, británicos, belgas, norteamericanos y escandinavos.

Los voluntarios eran sobre todo obreros, aunque muchos intelectuales también formaron parte de las Brigadas Internacionales. Después de recibir instrucción militar, se integraban rápidamente en distintos batallones. Gracias a su disposición para el combate, los brigadistas fueron utilizados como fuerza de choque o en la defensa de posiciones estratégicas. Entre sus gestas más notables, cabe destacar su primera intervención en la defensa de Madrid (1936), así como en las batallas de Teruel, del Jarama, de Guadalajara, de Brunete y del Ebro y en los frentes de Andalucía y de Aragón.

Consecuencias de la guerra

Sociales: Tragedia demográfica y social

  • Elevado número de muertos: tanto en el frente de guerra como en la retaguardia, por las represalias (espontáneas o sistemáticas) ejercidas en los dos bandos y por la represión institucionalizada en los años de la inmediata posguerra.
  • Miles de heridos, prisioneros y exiliados.
  • División ideológica y moral de la sociedad española.

Económicas: Desastre económico

  • Abandono de los campos de cultivo.
  • Destrucción del tejido industrial.
  • Destrucción de infraestructuras, obras públicas, viviendas y poblaciones enteras.
  • Pérdida de mano de obra.
  • Aumento de la deuda externa.

Políticas: Aislamiento internacional

Las potencias del Eje (Alemania, Italia y Japón), afines a Franco, fueron derrotadas en la Segunda Guerra Mundial. Esto provocó el aislamiento de España y agravó los problemas económicos y sociales.

Culturales: Pérdida del capital cultural

Exilio o fallecimiento de la élite científica, literaria y artística del país.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *